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Viva el Rey Por Rubén Marcelo D’Agostino

Un monarca es aquel que asume la autoridad sobre sus súbditos.
Hay países democráticos que se asemejan a monarquías.
Y hay súbditos que se dejan llevar.( por bobera o por dinero )
Hay un circo,el de los parásitos políticos.
Siempre juegan a disimular y disfrazar su rapiña.
Y ya el colmo es cuando se colocan la careta de libertadores.
Aceptar esa hijaputez, es doblemente insensato.
La ciudadanía que se traga este teatro,tira por la borda los ideales verdaderos.
Mejor dicho, pierde el contacto con ellos.
Los ideales son indestructibles,o deberían serlo.
Deberían estar tan encarnados y afiatados que al mínimo desvío,
tendrían que saltar todas las alarmas
Embuchar mentiras maquilladas no es lo mismo que abrazar la verdad.
Las consecuencias y el resultado tampoco son iguales,ni mucho menos.
A esta altura de la soiree,deberíamos estar más que entrenados.
Avezados,duchos en distinguir y reconocer lo verdadero de lo falso.
Pero parece que no es así.
Los parásitos se lo roban casi todo.
Alzan la voz descaradamente para dar un discurso semi-verosímil.
Sonríen más amplia y diáfanamente que nunca.
Resulta patético y lamentable que la sociedad decida caer una y otra vez en el engaño.
Todas las promesas de los aspirantes al poder son tramposas, siempre lo han sido y siempre lo serán.
Van construyendo su ” argumentario “para poder tomar su lugar de poder.
Y si hay que bailar con quien sea,que sea,con tal de tomar el poder.
Hoy te digo fea y mañana…hermosa, lo que convenga.
Tengo un recetario de ideales para todos los gustos y tamaños.
Los mercenarios es lo que tiene, que son mercenarios.
Ni todas las garantías de honra y dignidad personal pueden avalar ningún
planteamiento que prosiga con la estafa intrínseca del pseudo-democrático
sistema delegatorio-representativo que tenemos.
Es muy clara la estafa.
Con el pretexto del cambio, el parásito se va perpetuando en la estructura de poder.
Y llegado a ese punto, puede permitirse el lujo de jugar con la opinión pública.
Maquillar la situación, modificar lo irrelevante, sembrar polémica y discordia,
engañar y enfrentar a las masas,confundir y distraer, mientras por otro lado
usurpa y dispone todo para su capricho y beneficio.
La libertad y la democracia requieren responsabilidad y compromiso vivos,
en el corazón de cada ciudadano.
A falta de esto,nada hay,solo una triste parodia
A fin de cuentas, nada hay más gratuito que jugar con la vida de terceros.
La gracia del pseudo monarca es esta, disponer de los siervos a voluntad.
Y quien sufra que se joda,por bobo y monárquico….
Es la mentalidad de esclavo la que hace al esclavo ser esclavo.
La verdad exige una madurez y responsabilidad personal importante,
cosa que la gran mayoría ni quiere ni desea asumir.
Es mejor sufrir y quejarse.
Es más cómodo y entretenido tener caras visibles a las que despreciar
y sobre las que descargarse.
El precio de esto es atroz, degradante y dañino hasta extremos suicidas.
Ya que el robo, la destrucción y el sufrimiento continúan y empeoran.
La degeneración colectiva es creciente.
Cuanto más se avanza por el camino de la des-humanización,serán unos pocos
los dueños de todos.
El sistema establecido es totalmente favorable para la persistencia de la estafa.
Ya se cuidan muy mucho los unos con los otros.
Pero el sistema no es un ente ajeno, lo constituye el conjunto de la población,
con cada una de sus acciones y decisiones.
Así que, el cambio consiste en despertar y plantearse la vida de otra manera.
La dignidad se recobra al recuperar los principios, ideales y valores que nos hacen íntegros y leales. Humanos, conscientes, responsables y comprometidos con el respeto
y el cuidado de la vida, a todos los niveles y escalas.
Cambiar ideales por líderes es,fue y sera, un error fatal.
El deber es intransferible, y solo al diablo le encanta convencernos de lo contrario.
Este mal llamado capitalismo (porque no es más que un grupejo de hijos de puta que
quieren quedarse con todo)exacerba el egoísmo y la codicia,
que llevan a la competición y al saqueo, que siembran la desigualdad y la precariedad,
que conducen al desquiciamiento y al sin criterio, que empujan a la alienación
y al caos, en una espiral abominable y demente.
A la postre, sólo hay dos caminos: El bien o el mal.
Y los valores de cada uno son evidentes y totalmente opuestos.
Toda desviación de estos principios básicos, esconde intereses tramposos.
Pobre el que preste oídos a tales cantos de sirena, pronto se verá esquilmado,
para su desdicha y la de los suyos
Ninguno de estos charlatanes que se las dan de líderes,tienen ni tendrán jamás
la decencia de implementar la verdadera sociedad que necesitamos ya que eso los volvería completamente irrelevantes y prescindibles, e impediría su verdadera meta,
robar todo lo posible,desvalijar todo,rápidamente..
Ideólogos actuales,profundamente deficientes y aviesos,tramposos,
que persiguen el poder y el lucro ante todo.
Hacen de la democracia una parodia insultante, inaceptable.
Reducen el consenso a un nivel primario y rudimentario, que denota
una concepción burda y simplista de la vida.
Adoptan reduccionismos aislacionistas,y solo están dando prueba de su mísera miseria miserable.
Esto se evidencia claramente en su vocabulario, ya que lo centran todo en la “propiedad privada”
y destierran casi por completo la noción de “bien común”.
El egoísmo es cortoplacista por definición.
Lo fácil es “comerciar ” sin miramientos.
Lo comprometido es actuar con protocolos seriamente establecidos,
para velar por una correcta solidaridad positiva para todo y todos.
Hay que empoderar la virtud,la ética,lo justo,lo bueno,lo sano,lo salvo,
todo lo que pueda realizarse a plena luz del día,sin transas,sin roscas,sin toma y daca.
Dejemos de recompensar el abuso, imposibilitemos el estrago,extingamos la ruindad.
Dejemos de vivir en el país como si lo estuviéramos alquilando.
Volvamos a comprar lo que siempre fue nuestro.
Dejemos de ser habitantes y asumamos que somos CIUDADANOS.
Gracias por tu tiempo.
Un abrazo en tu alma.