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Vincentin, una jugada de riesgo apurada por la sombra de Manzano

Delgado, el interventor, que responde al jefe de Gabinete y a Kulfas, auditará los números. Cómo el exministro de Menem aceleró la movida oficial.

La historia oficial cuenta que la estatización de Vicentín fue un pedido a gritos hasta de los propios accionistas de la compañía. Y que el tema está en la cabeza del Gobierno desde hace tiempo. Incluso, que el presidente Alberto Fernández habló una solución para la firma con empresarios de mucho peso. Uno de ellos, vinculado indirectamente al negocio.

El Ejecutivo ya venía siguiendo la situación de la compañía, pero no sólo eso: los bancos públicos afectados por los préstamos que Cambiemos le dio a la exportadora de granos venían reclamando una auditoría con interventor, entre ellos el Nación, Banco Ciudad y el Banco Bice.

El final de la historia de Vicentin estaba cantado pero no en este momento, en plena pandemia, cuando Fernández está cruzado por la emergencia sanitaria y tratando de sacar la cabeza en una crisis económica profunda. La aceleración de la movida tiene nombre y apellido: el mendocino José Luis Manzano.

Empresario de medios y otras yerbas, el exministro menemista venía construyendo con fondos de inversión de peso una oferta para quedarse con la compañía. En ese pool estaban, entre otros, Ceibos, ex Cargil, y Carval Investments, que hoy tiene títulos de la deuda argentina.

La decisión política de fondo del Gobierno, en este marco, fue evitar por todos los medios la internacionalización de la compañía, proceso en el cual Manzano era el competidor más fuerte. Lo charlaron, incluso, Fernández y la vice, Cristina Fernández. El argumento para la toma de la compañía, según la charla, adquiere lógica y la diferencia de otros procesos de recuperación como el caso de YPF: el Gobierno informó que el 80% de la deuda financiera de Vicentín la tiene el Banco Nación; que hay 2.600 productores en la compañía que no pueden sembrar porque no tienen quién los financie y que hay deuda incobrable por 1.350 millones de dólares. Ergo, esos pasivos se licuarán con el ingreso del Estado.

Naturalmente, este acuerdo presidente-vice tiene una cuestión gestual expuesta. La legisladora Anabel Fernández Sagasti, de las más valoradas por Fernández, fue parte del anuncio. Vicentin tiene una bodega en Mendoza, que produce alta gama, pero el peso de la política es superior al del elixir de la uva.

Hace unos días, Fernández le avisó al gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, los pasos a seguir. Vicentin es la empresa más grande la provincia y es de capitales nacionales. Hasta hoy, funcionaba a los tumbos y, con la intervención, saldrán de circulación los directores que la encabezaban aún estando concursada.

A los fines prácticos de controlarla internamente, el Gobierno eligió a un viejo conocido, con buena imagen y llegada en el sector agroexportador y rural, a sabiendas del áspero proceso que le espera a la ley en el Parlamento. “Mirá, el ministro va a ser Luis”, le anunció el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a Gabriel Delgado, el que corría con ventaja para ocupar Agricultura pero perdió la pulseada con Luis Basterra.

A juzgar por la marcha de las acciones de YPF luego de la conferencia de Fernández, podría decirse que hay aceptación a la movida: hubo alzas de casi 12% en la bolsa local y cercanas al 15% en la plaza internacional.

Delgado, que le agradeció a “Santi”, tal como lo citó en la conferencia, también conoce de años al ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas. Fue parte de los equipos técnicos del PJ porteño y de allí conoce a muchos. Entre 2013 y 2015 fue secretario de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación y también ocupó cargos en el INTA. Él y el “Turco” Jorge Neme, hoy en Cancillería, fueron los pensadores agropecuarios de la campaña Fernández.

La decisión del desembarco oficial en Vicentín tiene, de todos modos, más peso agropecuario en la parte que concierne al lo que sería una sociedad mixta con YPF Agro, la división especializada en granos de la petrolera de bandera. Esta rama tiene un sistema de cambio de granos por combustible y fertilizantes, con un enorme centro de acopio, que le permitieron a la compañía estar entre los diez más grandes exportadores de granos sin tener cosecha propia. Es un grupo que tiene alto expertisse en la materia y que, a la luz de los hechos, tendrá apoyo de los accionistas privados a la decisión.

Este martes, en la torre de Puerto Madero, habrá una reunión de directorio en la que se tratará el tema Vicentín. A juzgar por la marcha de las acciones de YPF luego de la conferencia de Fernández, podría decirse que hay aceptación a la movida: hubo alzas de casi 12% en la bolsa local y cercanas al 15% en la plaza internacional.

Por Leandro Renaou – Letra P