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Vilma Ibarra volvió a dejar en claro que el Frente de Todos es una “coalición”

La Secretaria de Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación fue entrevistada por Rosario Ayerdi para el diario Perfil.

 Las distintas resoluciones y decretos durante la pandemia generó críticas de un sector de la sociedad que habló de una restricción a las libertades e incluso el propio Mauricio Macri pidió no avanzar sobre ellas.

Lo bueno de vivir en democracia es que tenemos un poder judicial que revisa la constitucionalidad de las decisiones de un gobierno respecto de las leyes y la Constitución. Todos tenemos las libertades, garantías y derechos que establece la Constitución, pero hay circunstancias que determinan necesidad de modificar esto en forma temporaria y razonable. Cuidar la salud pública y la vida de los argentinos está en todos los tratados internacionales como uno de los motivos necesarios. Fuimos muy cuidadosos, al principio había voces que pedían estado de sitio, el Presidente dijo que quería que la justicia pueda controlar la constitucionalidad de sus actos.

 El coronavirus postergó una agenda presidencial entre la que estaba el envío del proyecto del aborto legal ¿Cuándo puede llegar al Congreso?

El proyecto de legalización del aborto está listo y la discusión sobre el aborto se debe hacer sobre la mirada de la salud pública, hay cientos de mujeres que mueren por abortos clandestinos. Hoy estamos en el peor de los mundos, los abortos suceden de a miles por lo que debemos sacar esa clandestinidad. También queremos que haya los menos abortos posibles, por eso creemos en la Educación Sexual Integral (ESI). Pero este debate necesita del ministerio de Salud y hoy eso es impensable. Es muy difícil explicar que vamos a sustraer a su equipo de la atención de la pandemia para discutir la ley de aborto. Es importante y necesaria pero queremos ser prudentes y nos parece que tenemos que estar en mejores condiciones de abordar este debate.

Aún poniendo en escena el debate de la salud pública, es una ley que genera grieta.

Es verdad, pero creo que hay que explicar y persuadir. No creo que las grietas se deban construir y ahondar, creo que todas esas diferencias se van saldado con los debates. También hubo grieta con el matrimonio igualitario  y se saldó como se saldan las cosas en democracia, con el debate y los votos en el Congreso. Hoy uno mira y ve que aún aquellos que en aquel momento iban para atrás ahora dicen que fue una muy buena ley. Y fue una ley que no lastimó a nadie y nos hizo mejores como sociedad.

 ¿Por qué se debe creer que la reforma judicial que apunta a Comodoro Py no es una medida para que una vez más el poder de turno avance con una justicia más conveniente a su gobierno?

Es importante salir de la justicia pendular que investiga a la oposición del momento. Hay que terminar con la judicialización de la política y que los jueces tomen decisiones en función de las leyes y no en función de las presiones políticas o hasta de acuerdos políticos, porque hasta se negocia con los jueces parece. Hay un pequeño grupo de jueces con un enorme poder sobre la política. La idea es avanzar hacia un proceso de democratización de la justicia y que tenga menos poder de fuego cada juez en sí mismo, pero que tengan la capacidad de investigar con toda la independencia.

 ¿El proyecto se va a acompañar con un decreto de creación de un consejo de juristas que revise la composición de la Corte, el Consejo de la Magistratura y el Ministerio Público?

Uno de los organismos centrales es el Consejo de la Magistratura, debe dejar de estar tratando de ver cómo pone jueces que son míos y sacando los de los otros, sino poder tener concursos transparentes y jueces que juzguen como deben juzgar. Estos organismos tan importantes de nuestra constitución tienen que ponerse en debate. No tenemos la percepción como país de que nuestra justicia está funcionando bien, tenemos que empezar a discutirlo con comités plurales en donde se puedan expresar y recibir recomendaciones y todo lo que se resuelva va a ir al Congreso. Además es importante que haya un divorcio de la justicia con los servicios de inteligencia, esta obscenidad se tiene que terminar.

 ¿Usted también cree que hay una oposición responsable y otra twittera que entorpece la gestión?

El Presidente tiene claro que debe ejercer un liderazgo inclusivo, racional, de debate y de construcción de consensos. Después de cuatro años de Mauricio Macri que llevó a la argentina virtualmente al default, con duplicación de inflación, más pobreza y más desocupación, había que dar una alternativa a la argentina.  Y se construyó una alternativa de gente que había estado en un momento junta, pero que había tomado caminos políticos distintos. Esa construcción se planteó en el marco de un liderazgo inclusivo, amplio y plural. La propuesta de que el candidato a presidente fuera Alberto Fernández tuvo que ver con eso, con que la Argentina necesita ese tipo de liderazgos. Alberto mismo dice que no cree en un poder acostumbrado a construir sobre su propia figura, es una persona de enorme capacidad de dialogo. No sé si recuerdo otro presidente o presidenta que haya hablado con todos los medios independientemente de si es más cercano editorialmente al gobierno o menos.

 También discute las notas, las desmiente en Twitter o llama por teléfono

Sí, discute. Alberto es una persona de discusión, de debate fuerte, es un tipo vehemente en la discusión. Alberto habla con todo el mundo, después estarás de acuerdo con lo que dice, pero cree en los liderazgos racionales y en la persuasión y en la discusión de ideas. La discusión no es lo que lo preocupa, es lo que le gusta.

¿No es un gobierno con demasiada centralidad en el Presidente?

— Estamos en una época muy difícil en donde está en juego la vida, la salud y una situación económica muy difícil. Uno de eso tiene que hacerse cargo, La gente está angustiada ante una situación que ya venía muy grave, de eso hay que hacerse cargo y me parece bien que en esa situación sea el Presidente quien tenga la centralidad.

 En el medio aparecen cruces internos

Las distintas visiones en coaliciones suceden y no hay que alarmarse por ello. Cristina y Alberto tomaron la decisión de avanzar con una alternativa para llegar al gobierno que contenga y amplíe el espacio de construcción, seguramente va a haber miradas distintas. El liderazgo de Alberto debe ser inclusivo. Venimos de biografías distintas, de experiencias distintas y en algunas cosas claro que hay miradas distintas. Alberto contiene todo eso. El presidente y Cristina dialogan y son dos piezas muy importantes en esta coalición. Ambos saben que esta coalición funciona con ellos dos y en el marco de un espacio que tiene biografías y experiencias distintas. En esta coalición están Alberto, Cristina, Massa, Solá y fue convocada Vilma Ibarra. Todos venimos de historias variadas y esto le da un valor agregado.

 Estaba totalmente alejada de la política, volvió y se encontró con una pandemia

Esto no estaba en la letra chica, no había pensado en volver a la política, me costó mucho cuando me fui al terminar el mandato en el Congreso 2011, obviamente tenía una posición crítica del gobierno en ese momento. Decidí abrir camino en mi profesión, lo cual fue difícil y estuve unos meses sin conseguir trabajo. Ahora estaba muy adaptada a mi trabajo en el ámbito privado y en un buen momento personal, por lo cual no tenía previsto volver a la actividad y la convocatoria de Alberto me generó preguntas y lo pensé mucho porque si uno acepta un cargo en el gobierno se tiene que hacer cargo de eso. Todo lo que hacemos es poco y me costó tomar la decisión pero cuando me dijo el cargo que era para ser secretaria Legal y Técnica, acepté porque soy una enamorada de las leyes.

Tiene un perfil muy bajo pero su voz se alza cada vez que hay que pelear por la paridad de género incluso en las reuniones que mantiene el Presidente.

Trato de visibilizar cuando se arman reuniones de diez varones y no hay una mujer. También somos parte, somos parte de los problemas, de las soluciones, de las ideas, de la crítica. La foto no es la foto, es lo que significa que no estamos ahí. No me enojo, pero hay que visibilizarlo y le agradezco al Presidente porque me da el espacio a decir, es muy generoso. Esto no es para mí, yo ya hice un proyecto de vida y estoy acá después de haber recorrido mucho. Lo que siento es que si una persona que está en un cargo como en el que estoy yo aporta su granito de arena para que las más jóvenes no tengan que pasar lo que pasamos nosotras, está bueno. Una sabe que como mujer pasó momentos muy duros y todo lo que pueda hacer para que a las nuevas generaciones les sea mejor, lo voy a hacer. Con cuidado y respeto, pero hay que pelearla porque a veces nos lastiman a las mujeres.

Vilma Ibarra se seca las lágrimas de la cara mientras se apaga el grabador después de más de una hora de diálogo. Aún no comenzó el anuncio presidencial por la cuarentena escalonada.

El Presidente reconoció como un error cómo se abordó la intervención y la idea de expropiación de Vicentin ¿Usted hubiese planteado la discusión como se planteó?

Vicentin está bajo investigación por sospechas de vaciamiento y corrupción en donde podrían estar vinculadas algunas autoridades del anterior gobierno a través de préstamos de bancos oficiales que es tu plata, la plata de mi tía Marta y la de la señora de la esquina. Fueron cifras millonarias que se fugaron y es una empresa que tiene miles de empleados en riesgo de perder su trabajo. El gobierno evaluó la necesidad de que esa empresa siga trabajando y que el Estado no quede damnificado por los préstamos no devueltos. El Presidente tomó una medida que fue una intervención de 60 días y la decisión de enviar al Congreso una ley que debían discutir todos los partidos. ¿Se podría haber explicado distinto? ¿Se podría haber planteado mejor?, Seguramente, pero se escuchó la preocupación y ahora se buscan alternativas, lo que no debemos dejar que pase es que se pierdan los miles de trabajadores que tiene Vicentin.