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Vandenbroele habló de su vínculo con Boudou

El empresario se quebró varias veces y detalló las operaciones que hacía desde su empresa. Además, por primera vez reconoció conocer al exvicepresidente.

De manera cronológica, en un tono firme y ordenado al exponer, Alejandro Vandenbroele, el presunto testaferro de Amado Boudou, habló durante más de nueve horas en la audiencia ante el fiscal Jorge Di Lello. Fue en el marco de la Ley del Arrepentido. Hace 72 horas el titular de The Old Fund pidió ingresar al Régimen de testigos e imputados protegidos. Se refirió a las tres causas en las que está imputado y aportó documentación vinculada a las mismas. Al momento de reconstruir la extensa declaración, se habló de “verosimilitud” respecto a los lugares en los que Vandenbroele dijo haber estado respecto a los hechos investigados. El viernes, el juez Ariel Lijo recibirá la documentación y convocará a una audiencia de homologación.

“¿Cómo hacés para hablar de Ciccone sin mencionar a (Amado) Boudou?”, fue la respuesta ante el planteo reiterado sobre si Vandenbroele durante las casi diez horas de su audiencia ante el fiscal Di Lello mencionó al ex vicepresidente. Sin embargo, como parte del acuerdo de confidencialidad, no trascendió el grado de relación o en qué tono mencionó al ex vice. El gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, también fue mencionado y será la Justicia quien determine ahora la veracidad de los dichos del dueño de TOF.

Fue una extensa jornada en la que Vandenbroele se mostró cansado, “saturado” de la situación judicial que afronta hace cinco años cuando su nombre apareció vinculado al de Boudou como su presunto testaferro. Así y todo, se mostró entero con ganas de hablar. Desde el lunes, el abogado duerme en una vivienda que es parte del Programa de imputados protegidos,tras la firma del acta con el fiscal Di Lello.

Todo transcurrió en el quinto piso de Comodoro Py, donde llegó a las 10 custodiado por la Policía Federal y acompañado por sus defensores oficiales Juan Martín Vicco y Gustavo Kollman. Bajo un importante dispositivo de seguridad que blindó toda el área de la fiscalía, Vandenbroele estuvo casi diez horas hablando en el despacho del fiscal, y no tuvo problemas para responder algunas preguntas. La audiencia se hizo sin interrupción y durante la misma, casi como obligados por el horario, comieron empanadas y pizza. El presunto testaferro de Boudou, no se mostró inapetente.

Comenzó a hablar del hecho más antiguo que se le imputa, la causa sobre la reestructuración de la deuda que la provincia de Formosa tenía con el Estado. Para resolver la situación se contrató una consultoría que realizó The Old Fund. Por ese trabajo que fue la Factura Nº 3 de la empresa, Vandenbroele cobró $ 7,8 millones, unos 2 millones de dólares al valor de ese momento, en 2010. Al respecto, habría dado información sobre cómo se distribuyó el dinero obtenido. Todo es parte del acuerdo de confidencialidad.

La segunda causa sobre la que aportó información y documentación, fue “Ciccone 2”. En la misma se investiga el origen de los fondos utilizados para el salvataje de la Calcográfica que mantenía una deuda con la AFIP de 60 millones de dólares. En este punto, según se pudo reconstruir, Vandenbroele se refirió a los aportes de dinero percibidos, a la intervención del organismo recaudador que dirigía Ricardo Echegaray, y cómo fue la reactivación de la imprenta.

Con el correr de las horas siempre hablando de forma ordenada, el ex titular The Old Fund habló sobre la causa de enriquecimiento ilícito, por la que está preso el ex vicepresidente desde el 3 de noviembre. Aportó documentación al respecto y se refirió a las cuestiones que lo involucraban al igual que su empresa que es una de las 27 personas jurídicas que son parte del expediente.

¿Fue creíble? Para quienes lo escucharon fue “verosímil” respecto a los lugares en los que dijo haber estado tanto físicamente como cumpliendo diversos roles en el escenario de las causas en las que es investigado. La información brindada puede resultar entonces, “relevante” para la Justicia ya que podría “ayuda a la prevención de un delito como al esclarecimiento del mismo”. Ello se buscará determinar en la próxima instancia.

El juez Lijo llamará mañana a una audiencia de homologación a Vandenbroele, a sus defensores oficiales y al fiscal Di Lello. Con dicha firma el presunto testaferro será considerado un “imputado arrepentido” y se comenzará a corroborar toda la información. Si mintió no sólo se cae el acuerdo, sino que podría quedar detenido. Si se comprueba que la información es verídica y relevante a los expedientes, se verá beneficiado con el régimen que contempla la reducción de pena de un tercio a la mitad.

Alejandro Vandenbroele se retiró a las 21:05 de Comodoro Py con chaleco antibala y en un vehículo Ford rodeado de custodios.