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Una lucha familiar por 250 dólares para conseguir aceite de cannabis

El Concejo Deliberante aprobó una expresión de deseos y convirtió a Comodoro Rivadavia en la tercera ciudad del país en impulsar el uso medicinal de aceite de cannabis. Todo surgió cuando Carola Pedraza, madre de Micaela, de 12 años, empezó a suministrarle el medicamento, hace dos meses. Desde los 4 meses padece el síndrome de Dravet.

El aceite de cannabis, también conocido como Charlotte -por la primera niña que lo usó- está difundido y comprobado para tratar efectivamente y sin efectos colaterales varias patologías, especialmente los tipos más complejos de epilepsia.

Sin embargo, para acceder al aceite hay que contar con una autorización especial de la ANMAT, que lleva larga tramitación. Un frasco de aceite, que equivale a dos meses de tratamiento según las dosis indicadas, cuesta 250 dólares. Pedraza contó que “cada 60 días viajo a Buenos Aires para concurrir a la ANMAT, pedir la autorización y luego ir a Ezeiza para los trámites aduaneros”.

El mal de Micaela se agravó con el tiempo. “Llegamos hasta abril en que empezamos a suministrarle aceite de cannabis”. En sólo dos meses “mejoró en más del 90 por ciento su crisis y su calidad de vida se acerca a la normalidad. Su mejoría es sumamente notable y ya puede caminar, comer sola y no necesita oxígeno”.

Indicó que “es sumamente importante que haya tomado contacto con legisladores nacionales para que se pueda aprobar la ley que permita el uso medicinal de la cannabis. Hay legisladores interesados y estamos tratando de organizarnos para lograrlo”. Además, “la sociedad nos brindó muchísimo apoyo, lo que sin duda nos da mucha fuerza. Está muy sensibilizada con Micaela, aunque hay algunas que opinan lo contrario, pero son las menos y lo hacen desde la desinformación”.

“Es un tema tabú y no debería serlo ya que hablamos de una planta de componentes que no son psicoactivos, y de los cuáles se extrae el aceite medicinal, que tiene un alto grado comprobado de efectividad en la mejora de la calidad de vida”. En Facebook se armó la página “Todos por Mica Chubut”, con más de 40 mil adherentes. “Logramos contacto con profesionales y con CAMEA, una ONG de Buenos Aires internacional de cannabis medicinal. Decidimos encaminarlo de esta manera para demostrar que el tratamiento de Micaela está autorizado por ANMAT y no es ilegal, de allí la decisión de establecer el debate”.

Pedraza explicó que “lo que piden las grandes ONG de Argentina es la despenalización como uso medicinal porque es de fácil producción y se busca que a una persona no se la condene con una causa penal por una plantación que puede controlar el Estado y elaborar una medicina para los pacientes que lo requieren, para lo que hay muchas formas de comprobarlo”. También se busca capacitar a los médicos para que lo indiquen para otro tipo de patologías, no solo epilépticas, como cáncer. “Que todo sea legal y supervisado”.

Fuente: DJ