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Un policía procesado por sus vínculos con Los Monos se construyó su propia celda

Gustavo Pereyra, policía de Santa Fe procesado por asociación ilícita con la banda Los Monos, se construyó su propio calabozo en una dependencia rural. Actualmente, está con prisión domiciliaria y espera que se levante la feria judicial para declarar.

Gula-Gula, como lo apodan, tiene 54 años y 30 de servicio. Fue condenado por colaborar desde la Secretaría de Delitos Complejos con el grupo narco más famoso del país. “Me habían enviado a un calabozo en la subcomisaría 18a que era inmundo. Tenía que dormir al lado de un inodoro a la turca. Como sabían que no me iba a escapar, porque siempre colaboré con la causa, propuse que me trasladaran a la guardia rural”, dijo Pereyra al diario La Nación.

El problema es que la Unidad de Seguridad Zona Rural, situada en la ruta 21 a 10 kilómetros de Rosario, donde Pereyra trabajó, no contaba con una celda. Entonces, se instaló en su anterior despacho al cual le puso rejas.

“Para no comprometer a mis compañeros instalé rejas en las puertas y en las ventanas y cerré todo. Le dije a mi mujer que llamara a un herrero y a un albañil para que se encargaran de la obra, para acondicionar el lugar de mi detención. Todo salió de mi bolsillo”, explicó detalladamente.

Pereyra tiene a pocas cuadras de la Unidad Rural, su casa de fin de semana que cuenta con dos plantas, una pileta y vista al río Paraná.

El jefe policial afirma que antes de entrar en la Policía heredó importantes propiedades,como el lote donde funciona uno de los restaurantes más tradicionales de Rosario.

Junto a Pereyra están procesados desde 2013 por asociación ilícita 12 policías santafecinos, uno de la Federal, un oficial de la Prefectura y 23 miembros de la banda de Los Monos. Esto hace sospechar a la Justicia que es una organización narcopolicial.

“No hay ninguna escucha directa de los Cantero conmigo”, se defendió

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