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Un grupo de padres de Paso de Indios busca apoyo que sus hijos puedan estudiar

El año pasado un grupo de padres y voluntarios de Paso de Indios comenzó a apoyar a los jóvenes que emigraron a cursar carreras terciarias o universitarias, ya que la localidad no cuenta con alternativas para formarse en ese nivel.

Así nació Sapeu -Simple Asociación de Padres por la Educación Universitaria y Superior-, que entre otras actividades recauda fondos para colaborar con los chicos. Actualmente son 70 los jóvenes que estudian en Chubut y otras provincias.

Entre ellos están Nehuén Epul (19), quien estudia Enfermería. Antes intentó en Tandil pero no pudo proseguir. Daniel Valenzuela (18) cursa el profesorado de Historia y a través de Facebook consiguió una famila que lo hospeda. Luis Alberto Oporto tiene 18 y está en 2º año de Abogacía. María Belén Arana (21) cursa el profesorado de nivel inicial y Flavia Calvo (21), el de educación especial.

Maribel Contrera participa como socio asesor de la Sapeu. Contó que a partir de la inauguración del colegio secundario 777 “comenzó a incrementarse la matrícula de egresados. También se instaló la cultura de seguir estudiando porque antes nos quedábamos en el secundario y ahora hay cada vez más chicos con ganas de irse, pero no todos tienen las mismas oportunidades”.

Contrera expresó que la idea surgió “sabiendo que el municipio está sobrecargado de solicitudes de ayuda y escuchando a los estudiantes”. El antecedente fue un proyecto solidario trabajado desde la Universidad Nacional de la Patagonia que abordaba el desarraigo. “Buscábamos padrinos pero no podíamos al no tener constituida la asociación. Por eso llevé la propuesta a los padres y tuve respuesta de parte de muchos”, contó.

En 2015 el colegio local contaba con 262 alumnos. Se estima que anualmente egresan entre 25 y 30 del ciclo orientado y entre 15 y 20 de las trayectorias de Educación Para Jóvenes y Adultos. Del relevamiento realizado por la Sapeu surge que sólo el 10 por ciento de los alumnos del grupo egresado reúne las condiciones socioeconómicas para continuar estudiando.

Érica Robles es tesorera y mamá de dos estudiantes. Aseguró que trabajan para “que lo económico no sea un impedimento para salir del pueblo, que aquellos que se lo propongan puedan venir”. Elina Haro coincidió y destacó la labor de Sapeu. Contrera indicó que, para esta altura del año, algunos de los jóvenes que habían venido a Trelew debieron regresar. “El 60 por ciento se concentra acá. En el albergue hay cuatro chicos de Paso de Indios, el resto alquila. Y hablamos de valores que superan los tres mil pesos”.

Sapeu ha organizado ferias de usados y rifas y también cuenta con socios que aportan una cuota. “Es una ayuda pero no alcanza. Hay papás que no pueden cubrir el gasto. Tuvimos chicos que al mes me dijeron ‘no puedo pagar más el alquiler’. Entonces tratamos de buscar de donde sea para que no se vuelva”, contó.

“El mes pasado pudimos ayudar a cinco chicos con las actividades que estamos haciendo”, destacó la mujer. Por ello la asociación ha solicitado el padrinazgo de empresas e instituciones, todavía sin resultado. Y como meta más ambiciosa también está la construcción de un albergue estudiantil.

Entre los objetivos figuran además crear un banco de libros y materiales. “Por ahora esperamos la demanda de los chicos”.

La Sapeu también avanza en sumar tutores que puedan colaborar con los chicos y orientarlos en lo que necesiten desde lo académico. Por ello organizarán un encuentro que se realizará a fin de mes en Trelew.

Sapeu se completa con la secretaria Mariela Contrera, los vocales Susana Díaz, Mónica Colihuinca, Elina Haro, Rubén Reinoso, Fabián Leguey y Marta Insabralde y los fiscalizadores Marcia Sastre y Benjamín Vázquez Zarzoso.

Fuente: Diario jornada