Pero sus futuros vecinos no están muy contentos de tenerlo en el barrio. En diciembre, los residentes de Palm Beach enviaron una carta al ayuntamiento donde recordaron que, según un acuerdo de 1993, el club es un club y no una residencia a tiempo completo. El documento publicado por el Washington Post establece que el uso de las suites del club se debe limitar a “un máximo de tres períodos no consecutivos de siete días en un año”. Según un recuento del diario, el presidente ya incumplió esta norma al superar el límite con creces.