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Tras el acuerdo por la deuda externa, el riesgo país cae más de 1.000 puntos

Sucede tras los recientes canjes de deuda realizados exitosamente por el país. Argentina reportó al cierne de la semana anterior que consiguió una aceptación temprana del 98,8% a la propuesta de reestructuración.

El banco JP Morgan actualizó este jueves la canasta de bonos soberanos con la que calcula el índice EMBI argentino, conocido como riesgo país. Este rebalanceo dejó afuera a los títulos reestructurados e incorporó a los nuevos papeles emitidos como parte del canje de deuda. Así, tal como adelantó BAE Negocios la semana pasada, el indicador abrió con una caída de más de 1.000 puntos básicos a la mitad del nivel de ayer.

En la apertura de la presente rueda, el riesgo país cayó 49,6% a 1.083 unidades. Es decir, 1.064 puntos menos que en el cierre del miércoles.

La cotización con la que debutaron en el mercado los títulos bajo legislación extranjera surgidos del canje, con rendimientos de entre el 11,5% y el 12,5%, anticipaba una abrupta caída del riesgo país. Con su inclusión en la canasta que de medición del JP Morgan, se confirmó el desplome. Se trata del GD29, el GD30, el GD35, el GD38, el GD41 y el GD46, que en sus primeros días de operación aún registran poco volumen.

¿Qué es el riesgo país?

El riesgo país se utiliza para evaluar el costo de financiamiento que tiene que afrontar un Estado en caso de salir a colocar deuda por sobre las tasas que paga Estados Unidos -considerado de riesgo cero-, que actualmente se ubican en torno al 1%.

En el corto plazo no será un indicador de relevancia para el Gobierno ya que no tiene proyectado salir a emitir deuda en dólares. Sin embargo, sí apunta a que suceda a partir de 2024 -lo que implicaría ya estar en otro mandato-, cuando comiencen las amortizaciones de capital de los nuevos bonos.

Si bien la caída de hoy es muy significativa, aún está lejos de un nivel en el que pueda endeudarse a tasas sustentables. Por caso, el cupón promedio de los bonos del canje es de 3,07% con un interés máximo del 5%, mientras que la cotización de mercado actual se ubica alrededor del 11,5%.

Con todo, los analistas coinciden en que el objetivo de tasas de corto plazo será el 10%, justamente la exit yield hipotética bajo la cual habían negociado el ministro de Economía, Martín Guzmán, y los bonistas liderados por BlackRock. Y recién en los siguientes meses, si se estabiliza la tensión cambiaria y la pérdida de reservas, se podrá apuntar a un nivel del 8%.