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Tersuave compró Colorín, una de sus principales rivales del sector de pinturas

La operación se cerró en algo más de u$s3,3 millones. Ahora, los dueños de Tersuave serán también propietarios del 90% de Colorín, mientras que el 10% restante cotiza en bolsa. La venta incluye la deuda que Colorín tiene con el holding español

Aquejada por problemas financieros, la fábrica de pinturas Colorín cambió de manos. Ayer la empresa informó a la Bolsa que la firma cordobesa Disal, más conocida como Tersuave por su nombre comercial y uno de sus principales competidores junto con Alba y Sherwin Williams, entre otros; compró el 90.95% de sus acciones, que se encontraban en poder de Cromology SAS y Cromology SL. La operación se realizó por u$s 3,34 millones e incluye la deuda que arrastra Colorín.

En el mismo aviso a la Bolsa de la venta a Tersuave, se informó que el directorio de Colorín resolvió aceptar un aporte irrevocable de capital para una futura suscripción de acciones por $ 49,1 millones por parte de su hasta ahora accionista controlante, Cromology. Ese monto corresponde a la totalidad del capital de tres préstamos financieros del 23 de noviembre, 20 de diciembre y 29 de diciembre del año pasado (que sumaban un total de 1,8 millones de euros) e incluye los montos correspondientes a las series I y II de las Obligaciones Negociables por $ 6,35 millones más intereses por $ 1,97 millones.

Tersuave es una compañía argentina y familiar dedicada a la fabricación y comercialización de pinturas fundada a fines de la década del 50 en Argüello (Córdoba). Fundada y manejada por la familia Torre, ya en su tercera generación, posee una planta industrial de pinturas líquidas de 10.000 m2 en Villa Mercedes, San Luis, en la que se fabrican los productos destinados a la línea arquitectónica, industria y automotor. Tiene además centros logísticos y administrativos en Córdoba, Rosario, Buenos Aires, Tucumán y Mendoza que distribuyen sus productos a todo el país y los exporta a los limítrofes.

Colorín también nació hace más de 70 años como una empresa familiar que comenzó sus operaciones en su planta de la localidad de Munro, Buenos Aires. En 1996, la familia Bemberg (ex dueña también de la cervecería Quilmes) tomó el mando de la compañía. Pero finalmente y después de más de un año de negociaciones, en 2006 la fábrica de pintura fue adquirida por el grupo francés Materis Paints. Ese holding se transformó en 2015 en Cromology, líder en el rubro en el mercado europeo con marcas como Arcol, Classidur, Duco, Max Meyer, Revetón, Robbialac, Tollens y Zolpan.