Image default

Sinceramiento: el relato de tus historias sexuales, ¿espanta o atrae?

Jugarla de promiscua, rápida y sabelotodo sexual con otras personas genera reacciones, a veces opuestas. Excita y provoca celos; fascina y causa temor y sentimientos de competencia. Nuestra sexóloga Sandra Lust te cuenta cómo funciona en la cabeza de ellos.

La realidad es que hay diferentes maneras de jugar a la mujer promiscua para no espantar a los hombres. Una es invitarlo a jugar diferentes fantasías; hacerlo desear contándole cómo te desean otros, siempre aclarando que es un juego y en momentos íntimos.

Cuando nos da el ataque de sincerarnos con ellos, les contamos sobre nuestras experiencias sexuales, las que han sido buenas y las que no, quién nos ha hecho lograr muchos orgasmos, situaciones de sexo casual. Tal vez hacemos comparaciones que no acrecientan la frecuencia, ni aumentan el deseo. ¿Por qué lo seguimos haciendo?

Inseguridad y machismo

Los hombres son muy machistas en esta sociedad, y sienten mucha impotencia cuando se enteran de que una mujer ha tenido varios hombres. Odian la competencia con otros, eso los pone en un lugar de exposición, ya que deben competir o mejorar al resto. Esto, que se ha dicho al azar, en momentos de ira o posiblemente cuando queremos dirigirlos en la cama contándoles alguna experiencia de satisfacción, los afecta. No hay hombre que se resista a creer que él es mejor que el otro, se afecta la función y la manera de hacer el amor. Los celos impiden que algunos hombres puedan aceptar que “su” mujer, o su chica, ha sido de otro. Aunque sepa que ha sucedido (porque todos tenemos un pasado en nuestra historia) hay anécdotas que solo sirven para narrar a las amigas, para consultarles, o para buscar maneras de mejorarlas. En la pareja, es de rigor que abrir la intimidad pasada femenina solo provoca distancia, complejos, dudas, insatisfacción y, en algunos hombres, hasta fantasías de promiscuidad.

A veces enciende el fuego

He tenido una pareja de pacientes en la que mujer siempre estaba comparándolo con otros hombres que la tocaban o estimulaban de otra manera (y a ella le encantaba), que le hacían sexo oral o anal. Esta pareja utilizaba esa forma de introducirse a la escena amorosa a través de demostrar al otro los celos que le provoca aquella situación.

Que su mujer fuera de otro lo incentivaba en sus motivaciones, ¿perversión? ¿voyerismo y exhibicionismo? De alguna manera, quien se interesa en la intimidad de la pareja con otro e intenta curiosear en su vida íntima sexual, y quien relata sus experiencias fuera de un acuerdo de la pareja alguna noche en la que tienen ganas de jugar o fantasear, está exhibiendo su intimidad para despertar morbo y deseo.

Cuando hablan ellos

Muchos hombres creen que resultará atractivo confesar las relaciones sexuales que han tenido o la cantidad de mujeres que han pasado por sus vidas. Creen que de esta manera denotan su experiencia sexual, se ven más viriles y muestran cómo son de deseados. Sin embargo, muchas mujeres reniegan de saber.

En la pareja y en cada pareja sucede de diferente manera. Pero siempre lo que se guarda como secreto de la vida pasada va a permitir vivir el presente y estimular desde lo que puede guiar mutuamente, buscando otras alternativas para la seducción, o para ser mirados o deseados.

El pasado de todas las mujeres es, para la mayoría de los hombres de nuestra sociedad, una mochila. Más de un paciente me ha contado que cree que cuando su pareja le hace el amor piensa en la ex. Estos delirios suelen ser comunes en mujeres muy celosas como patología. Algunos hombres que se enteran de ciertos pormenores íntimos con otra pareja consultan porque pierden el deseo. Un paciente me decía que a partir de que se enteró del pasado de su mujer empezó a sentir la distancia, la falta de deseo, los celos que se le mezclaban cuando sentía algún tipo de atracción y solo conseguía el rechazo y la pérdida de erección. Él tuvo que reconocer y trabajar mucho sus fantasías al respecto.

Lo que comenzó como un juego… a veces tiene consecuencias indeseadas. ¿Quién tuvo la experiencia más sexual osada? ¿Quién ha tenido un trío? ¿Alguien te ha hecho mejor que yo el sexo oral? Esta suele ser una de las respuestas que más divorcios provoca. La inspiración sexual se logra de muchas formas, la idea es jugar en pareja sin herir susceptibilidades, sin abrir nuestra intimidad pasada a quien lo tomará como una provocación. Y cuanto menos sabe el otro de nuestro pasado, mejor. Aumentarles la autoestima los hace funcionar mejor y mantener la erección, en vez de apostar al Viagra, apostá a hacerle creer que su miembro es todo poderoso y verás que no necesitas de porta ligas.

Por la licenciada Sandra Lustgarten, psicóloga y sexóloga.
Twitter: @sandralust -EntreMujeres

Bocas. iStock Photos.