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Según el Credit Suisse, las reservas caerán u$s11.500 millones más hasta fin de año

El pago de servicios de deuda es lo que va a generar la mayor sangría. Calculan que necesitará más de u$s3.700 millones para poder contener al dólar.

Según un informe publicado ayer por el banco de inversión Credit Suissepatear 10 años adelante los vencimientos de bonos de ley extranjera y 7 años las obligaciones con el FMI dejaría todavía unas obligaciones financieras de más de US$20.000 millones para el 2020 y de US$12.000 millones para el período 2021-2027. Eso sólo teniendo en cuenta las obligaciones de dólares que genera la deuda pública neta. Es decir, dejando afuera las necesidades de divisas que generan los privados por la vía de la fuga de capitales y del turismo.

El informe del Credit Suisse pone el ojo en la brutal pérdida de reservas ocurrida desde las PASO, que ya superó los US$20.000 millones, más del 30% de lo que había antes de la corrida. Y, teniendo en cuenta el drenaje extra por ellos mismos estimado de US$11.500 millones para lo que queda del año, concluye que será necesario negociar una reducción en los pagos de intereses.

En lo que viene, al igual que en 2019, los dólares no alcanzan. La restricción externa crónica continúa firme. Si se le suma un estimado optimista de US$20.000 millones para la fuga de dólares, a tono con los últimos años, y otro también amigable de US$5.000 millones por la balanza de servicios, las necesidades de dólares superan los US$40.000 millones en 2020 y los US$35.000 millones entre 2021 y 2027. Y eso con el acceso a financiamiento externo vedado.

Lo destacó el informe del Credit Suisse: “Está claro que una extensión de los vencimientos con el FMI y con los bonistas implica una fuerte reducción en las obligaciones de deuda del Gobierno. Pero un así está por encima de los US$20.000 millones en 2020. Ese número todavía es alto para un país con acceso limitado al financiamiento. Después del 2020 cae en promedio a US$12.000 millones por año. Ese nivel luce bajo pero, nuevamente, es para un país sin acceso a los mercados. Incluso reperfilar a la deuda de ley nacional más FMI baja las necesidades a US$15.000 millones, sólo teniendo en cuenta las obligaciones de deuda. No parece suficiente para reducir la restricción de liquidez”.

Y agregó: “Esto significa que para Argentina parece ser necesario algo más que un mero reperfilamiento de los vencimientos de la deuda. Desde nuestro punto de vista, será necesario también realizar una reducción de los pagos de intereses”.

Hasta acá, las obligaciones de la deuda oficial implican pagos por US$35.000 millones para el 2020, si se la hace neta de lo contraído de manera intragubernamental. Ese número baja a US$21.000 millones en 2021, vuelve a US$33.300 en 2022 y permanece en US$29.400 millones en 2023.

Si bien las obligaciones del Gobierno serán esas, al número habría que sumarle las necesidades que generan los privados. En ese sentido, los números publicados esta semana por el BCRA muestran la continuidad de los drenajes crónicos de divisas, incluso tras una suba de 200% del precio del dólar en dos años, para viajes y para formación de activos externos. En septiembre la balanza de servicios registró un rojo de US$223 millones y promedio US$493 millones en lo que va del año. La fuga fue de US$3.013 millones en septiembre y promedió US$2.528 millones mensuales en 2019.

Fuente: iProfesional