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Salta irá a las urnas el 4 de julio con el oficialismo dividido

Gustavo Sáenz perdió al PRO y su frente se partió en el cierre de alianzas para los comicios del 4 de julio. El peronismo no acató la orden de unidad de la Casa Rosada.

La división en dos frentes del oficialismo que conduce el gobernador salteño, Gustavo Sáenz, la fuga del PRO hacia un armado con Alfredo Olmedo y el radicalismo, y la anotación por duplicado del nombre Frente de Todos, fueron algunas de las particularidades que dejó el cierre de las alianzas que competirán en las elecciones de Salta, el 4 de julio próximo.

El gobernador Sáenz no pudo evitar la división en dos de la amplísima alianza que lo consagró ganador en 2019. Aquel frente, que incluía 14 partidos y 21 agrupaciones, incluía desde distintas expresiones del peronismo hasta sectores conservadores, el romerismo y el PRO de Mauricio Macri. La versión 2021 cambió.

Aunque ambos espacios reivindican la figura de Sáenz, el oficialismo competirá repartido en dos alianzas, Unidos por Salta y Gana Salta. En Unidos por Salta quedó nucleada el ala más conservadora, donde se ubican el espacio que responde al exgobernador Juan Carlos Romero y ahora apoya a su hija, la intendenta de la capital, Bettina Romero, y el Partido Renovador, entre otros.

En tanto, el espacio Gana Salta incluye al Partido Justicialista (PJ), Libres del Sur, el Frente Salteño del exdiputado nacional Javier David, y el Partido del Trabajo y la Equidad  (ParTE), del vicegobernador Antonio Morocco. ParTE fue fundado por el presidente Alberto Fernández y su titular es el legislador porteño Claudio Ferreño, muy cercano al primer mandatario.

Además de la división, Sáenz sufrió la fuga del PRO, que formaba parte de su espacio en la provincia y ahora se fue para formar la versión salteña de Juntos por el Cambio junto con Ahora Patria, que lidera el exdiputado nacional Alfredo Olmedo, y la Unión Cívica Radical (UCR).

La división, sin embargo, podría terminar siendo una buena carta para Sáenz, ya que los dos espacios le responden, al menos por ahora, ya que Romero tiene las fichas puestas en su hija, Bettina, su apuesta al futuro.

Frente de Todos x 2

Este miércoles, mientras intentaba juntar los platos rotos que dejó la interna entre el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el subsecretario de Energía eléctrica, Federico Basualdo, la Casa Rosada también puso el ojo en lo que pasaba en Salta. Instruidos por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, respectivamente, el director del Enacom, Gonzalo Quilodrán, y el subsecretario de Relaciones Municipales, Pablo “Tato” Giles, trabajaron durante horas tratando de conseguir la unidad del Frente de Todos en Salta.

Con esa misión, conversaron con dirigentes locales y con los titulares de los partidos que integran el Frente de Todos a nivel nacional, como Carlos Castagnetto (Kolina) y Mario Secco (Frente Grande), entre otros. Pese a los “enormes esfuerzos” que hizo Interior, la dirigencia del kirchnerismo salteño no cedió. Y tampoco acató la orden de la Casa Rosada que indicaba que, en caso de no haber unidad, ninguno de los dos sectores podría usar la denominación Frente de Todos. Todo lo contrario.

A última hora, se inscribieron en Salta dos alianzas que se identificaron como Frente de Todos. La primera, integrada por Unidad Popular, Kolina, Frente Grande y del Trabajo y del Pueblo. La segunda, liderada por el Partido de la Victoria, que conduce el senador nacional Sergio “Oso” Leavy, a quien se sumaron Izquierda Popular, Felicidad, y Cultura, Educación y Trabajo. Leavy se mostró inflexible a la hora de negociar. Ahora solo resta que la Justicia electoral salteña indique, en todo caso, si los espacios deben cambiar su denominación.

Por otro lado quedó la izquierda, también dividida en dos, Frente Partido Obrero-MAS y el Frente de izquierda y de los trabajadores – Unidad.

Salta, Misiones y Jujuy con las tres provincias que decidieron desdoblar su cronograma de las elecciones nacionales. En enero, el gobernador Sáenz anunció el llamado a las urnas para el 4 de julio, y agregó en la convocatoria la elección de convencionales constituyentes, ya que decidió iniciar un proceso de reforma de la carta magna provincial.

Por Gabriela Pepe – Letra P