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Roger Federer llegó a los 100 títulos

El suizo se quedó con el ATP 500 de Doha al derrotar a Tsitsipas.

Roger Federer puso su primer pie en el circo de la ATP el 7 de julio de 1998. A punto de cumplir los 17 años, fue invitado a Gstaad, en su Suiza natal. Ese partido inicial fue ante el argentino Lucas Arnold, que le ganó por un doble 6-4. De carácter irascible, frustrante, en 2000 perdió las finales de Marsella y Basilea, su casa, para levantar su primer trofeo en Milan 2001. Ese joven que arrancaba en el circuito nunca imaginó ser una leyenda viva del tenis y alcanzar los 100 títulos profesionales.

La conquista de “Su Majestad” en el ATP 500 de Dubai significa su octavo título en el emirato, donde en 2014 sumó su cetro número 78 y trepó al podio histórico masculino. Ahora, con 37 años, llegó a una cifra ansiada, el centésimo campeonato. Entre los varones sólo lo supera el estadounidense Jimmy Connors, con nueve más. Pero también esconde otro logro: su ingreso a una exclusiva elite de jugadores con al menos 100 trofeos levantados.

En líneas generales, este nuevo top ten al que accedió Federer está compuesto por nombres legendarios que tuvieron, en mayor medida, carreras prolongadas y que se retiraron a una edad avanzada para el deporte. Sólo tres jugadores están activos y los datos abarcan de la etapa profesional que comenzó en 1968.

Federer obtuvo su primer título en Milan en 2001. Fue el escalón inicial hasta la brillante suma de 100.

A partir de la Era Abierta, los torneos cambiaron y las estructuras fueron diferentes. Ese paso no afectó a una de las mejores exponentes del tenis femenino, Billie Jean King, quien había comenzado a jugar en 1959. Su retiro se produjo en 1983 (a los 40 años), y tras 15 años conquistó 101 títulos de dobles, incluyendo 19 de Grand Slam en parejas femeninas o mixtas. Además, su legado dejó la creación de la WTA y una encarnizada lucha por los derechos de las mujeres que trascendió el mundo del deporte.

Gabriela Sabatini debió lidiar con varias de las mejores de la historia, y Steffi Graf fue su némesis. La alemana fue campeona en singles 107 veces, llegó al número 1 y ganó todos los Grand Slam. En 1988 conquistó los cuatro grandes y la medalla de oro en Seúl. Jugó hasta los 30 años, entre 1982 y 1999.

Connors fue el apellido ilustre de la década de los 70 entre los varones y uno de los jugadores más poderosos para la ATP. También fue uno de los casos de carreras más prolongadas: cuando abandonó el profesionalismo en 1996 (debutó en 1972), luego de varias idas y vueltas, con 44 años, acumuló 109 trofeos. Ganó ocho Grand Slam con la frustración de Roland Garros, y dominó el ranking durante un largo período.

Dos mujeres alcanzaron los 112 torneos obtenidos, ambas especialistas en dobles y también estadounidenses. Pam Shriver nació en Los Angeles en 1962 y debutó en el US Open de 1978, como amateur. La temporada siguiente fue su primera como profesional, y al poco tiempo formó pareja tenística con Martina Navratilova, una dupla letal, con quien en 1984 se llevó los cuatro grandes. En mixtos sólo ganó Roland Garros, pero en mujeres los logró todos y acumuló 21. También se quedó con el oro en 1988 y alcanzó el número 1. Con 35 años, abandonó el tenis en 1997.

Rosemary Casals, también con 112 conquistas, es la otra exponente que llegó desde la época amateur. Forjó una gran relación con King y juntas ganaron decenas de torneos, además de ser las caras visibles de la lucha por la igualdad femenina. Fueron 10 los trofeos de Grand Slam, tanto en parejas de mujeres como mixtas. Su debut profesional se dio con el inicio de la Era Open (venía jugando desde 1964) y su carrera se terminó en 1988 a los 40 años.

Los gemelos Bryan son los otros dos jugadores de esta prodigiosa decena que todavía están activos. Con 40 años, los californianos debutaron en 1998 y jugaron juntos la mayoría de sus carreras, salvo por ínfimos momentos de lesiones. Bob ganó 117 títulos y Mike 122, siendo el tenista varón con más cetros de la Era Abierta. Ambos fueron número 1 del mundo (Mike es el vigente líder) y ganaron los cuatro torneos mayores más de una vez, junto a la medalla de oro de 2012 y la Copa Davis en 2007. En dobles mixtos acumularon múltiples victorias, aunque jamás pudieron conquistar el Australian Open.

A la estadounidense Chris Evert prácticamente no le quedó certamen por ganar. Con casi un 90% de efectividad en más de 1400 partidos, levantó 157 trofeos de singles. Al retirarse en 1989 (35 años), y tras 17 temporadas como profesional, obtuvo 18 Grand Slams y todos en múltiples ocasiones. Fue número 1 de la WTA y se quedó ocho veces con la Fed Cup. Dominó el tenis femenino durante los 70 y sólo la aparición de un monstruo pudo opacar una carrera estelar como la de ella.

Martina Navratilova nació en República Checa en 1956, pero siendo joven debió emigrar a EEUU debido a cuestiones política. Debutó como profesional en 1975 y, con varios intentos de regresos (casi todos exitosos), se retiró en 2006. Fue la tenista femenina más influyente de la historia, la más laureada y aquella que nadie podía vencer.

De todo el top ten, es el único apellido que figura en ambos rubros: ganó 167 torneos en singles y 177 en dobles, una marca jamás igualada en ambos sexos. Tanto en individuales como en parejas de mujeres y mixtas obtuvo todos los Grand Slams. El único campeonato grande que sólo pudo ganar una vez fue el Abierto de Australia junto a un varón, y lo obtuvo en 2003. Su último certamen mayor fue el US Open 2006, en dupla con Bob Bryan.

También obtuvo la Copa Federación en cuatro ocasiones, y fue primera del ranking en ambas modalidades, a veces en simultáneo. Si se tomaran las cifras por separado, la máxima exponente de los 80 ocuparía los dos primeros lugares de la lista y la transformaría en una cuenta de 11 participantes.

La carrera de Federer quedó equiparada, más allá de las cifras finales, con la de otros nueve tenistas que quedaron en la historia privilegiada del profesionalismo. Es verdad que algunos tuvieron una actividad más corta (King, por caso, jugó 15 años en la Era Open) o que otros alcanzaron su festejo centenario siendo más joven, pero lo del suizo sigue siendo brillante.

En tiempos de transición tras el retiro de Pete Sampras, su ascenso a la cima y las rivalidades con Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray, desde 2000 que acumula al menos una final por año. Además, en sus más de 20 años en el circuito mayor, produjo muchos de los récords de los que mucho se habló y que se cuentan por decenas.

Sólo el futuro, aún indescifrable en cuanto a duración, dirá hasta dónde llegará este mito viviente nacido en Basilea en 1981. Ahora que entró en una nueva elite, la historia ya es de él y comparte posiciones privilegiadas con los deportistas más grandes de todos los tiempos.