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Que las alertas sigan vigentes Por Raúl Kollmann

Irán contrató un estudio londinense, especializado en el tema, para que Interpol levante las capturas internacionales. El gobierno teme que lo logre. El Ministerio de Seguridad y la Cancillería las consideran esenciales para el esclarecimiento del atentado a la AMIA.

La Cancillería y el Ministerio de Seguridad emitieron ayer un comunicado en el que ratifican que la Argentina “tiene la firme determinación de que se mantenga la vigencia de las capturas internacionales libradas por la Justicia, lo que es esencial para el esclarecimiento de la causa AMIA”. El texto menciona que la Comisión de Control de Ficheros (CCF) de Interpol –como anticipó Página/12 en octubre– emitirá un dictamen en las próximas semanas sobre las capturas con alertas rojas que pesan sobre los sospechosos iraníes. La novedad es que hay temor de que ese sea el primer paso hacia el levantamiento de las alertas. Según parece, Irán contrató un estudio de abogados de Londres, especializado en el tema, y que actuó cuestionando las capturas ante la CCF. No obstante, ese organismo, integrado por cinco juristas, sólo puede emitir una recomendación no vinculante al secretario general de Interpol, el alemán Jürgen Stock, y éste podría elevarlo a la Asamblea General que es la que estableció las alertas en 2006. Esa asamblea, que se realiza recién en noviembre de 2016, es la facultada para confirmar o levantar las capturas con alertas rojas.

El comunicado de Cancillería y Seguridad surge de dos informaciones que se recibieron en los últimos días:

– Que la CCF recomendaría levantar las alertas rojas en al menos un caso de los tres que están en análisis: el de Mohsen Rezzai, el de Mohsen Rabbani y el de Alí Fallayan.

– Que el estudio de abogados de Londres contratado por Irán ya logró que se levanten alertas rojas en casos anteriores.

“Habiendo asumido recientemente la conducción de estas carteras ministeriales –dice el texto firmado por Susana Malcorra y Patricia Bullrich– se ha resuelto dar a conocer de inmediato a Interpol, especialmente a la Comisión de CCF, la firme determinación del gobierno argentino en el mantenimiento de la vigencia de las capturas internacionales. Se ha solicitado a Interpol información sobre el análisis de la documentación enviada por el juez a la Comisión y si necesita información complementaria.”

En julio pasado, la CCF le pidió al juez Rodolfo Canicoba Corral que informara sobre la vigencia de las órdenes de captura. La solicitud llegó al magistrado a través de la Cancillería y se cursó de inmediato al juez porque se trata de un tema estrictamente judicial. La CCF está integrada por cinco juristas y la preside la croata Nina Vajic, de la Comisión Europea de Derechos Humanos, y la integran ex jueces o ex funcionarios de Justicia de las Islas Mauricio, Francia, Canadá y Estados Unidos.

Canicoba le dio vista a la Unidad Fiscal de la AMIA, que respondió en un extenso texto sosteniendo las capturas, y el propio magistrado redactó las 20 páginas de la respuesta en las reitera el pedido de detención de los iraníes. El documento final fue entregado, en mano, en las oficinas de Interpol en Lyon por un representante de la Cancillería y uno del Ministerio de Seguridad. No se quiso correr ningún riesgo de pérdida o demora.

En el comunicado de ayer, las nuevas autoridades se quejaron de que debió desplegarse más presión política, pero la CCF es un organismo técnico –y hermético– en el que Argentina sólo podía entregar la respuesta del juez. También Irán, asesorado por el estudio de Londres, debe haber hecho lo propio.

Como señaló este diario, la situación cambió radicalmente en Interpol por varias razones:

– En 2016 se cumplen diez años de las alertas rojas, por lo que se vencen. Debe haber una renovación.

– Para renovar las capturas se requieren buenos fundamentos, algo en lo que deben trabajar el juez, la UFI AMIA y la Unidad del Ministerio de Justicia.

– En la Asamblea de Interpol –seguramente tendrá que viajar Patricia Bullrich y un alto funcionario de Cancillería– es necesario conseguir los votos. No será tarea fácil: Irán dejó de ser el gran enemigo de las potencias, en especial de Estados Unidos. Teherán firmó un tratado de limitación nuclear con Rusia, China, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos y hoy está sentado en la mesa de negociaciones para enfrentar a ISIS en Irak y sobre todo Siria. Hay un avanzado proceso de apertura de embajadas en Teherán y levantamiento de sanciones. En la votación de 2006 hubo 78 apoyos a establecer las alertas rojas, 14 votos en contra y 28 abstenciones, pero más de 50 países se ausentaron. En aquella oportunidad, Estados Unidos fue un aliado importante para sumar los votos. Brasil, por ejemplo, se abstuvo, y varios países latinoamericanos siguieron el mismo camino.

– Según los trascendidos, para Irán el tema sigue teniendo importancia, pese a que ya consiguió el objetivo de pactar con las grandes potencias. Se dice que el ex presidente Alí Akbar Rafsanjani –a quien el fiscal Alberto Nisman acusó en su momento y que hoy es la cabeza del sector moderado– sería consagrado como máximo líder religioso cuando deje ese lugar el ayatolá Ali Khamenei.

De todas maneras, el comunicado de Cancillería y Seguridad no apunta tan lejos. El objetivo es fijar una postura pública argentina ante el rumor de que la CCF recomendaría, en las próximas semanas, levantar al menos una de las tres alertas rojas que están en análisis.

raulkollmann@hotmail.com