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Qué es Snaptrends, el controversial software que vigila a estudiantes de EE.UU. en redes sociales

Una autoridad educativa pudo identificar las “tendencias suicidas” una estudiante gracias al uso de un software llamado Snaptrends, que escanea palabras clave en los contenidos públicos en redes sociales que puedan sugerir posibles ataques, peligros o acoso cibernético.

La frase “nadie va a extrañarme” publicada por una estudiante en sus redes sociales fue la alerta que el sistema de escuelas públicas del condado de Orange (Florida, EE.UU.) reportó a la policía. La autoridad educativa pudo identificar las “tendencias suicidas” de la estudiante gracias al uso de un software llamado Snaptrends, que escanea palabras clave en los contenidos públicos en redes sociales que puedan sugerir posibles ataques, peligros o acoso cibernético.

La oración, que por sí sola no presentaba suficiente evidencia de riesgo, sirvió para que el equipo de seguridad de la escuela investigara más publicaciones de la niña. Descubrieron que usaba dos perfiles: uno en el que se presentaba como una persona feliz y otro donde expresaba pensamientos suicidas.

Al acumular suficientes indicios de que algo andaba mal, la escuela refirió el caso a la policía, que visitó la residencia donde vivía la estudiante y conversó con su padre “Él no estaba consciente de lo que estaba pasando con su hija. Nos agradeció mucho”, le dice a BBC Mundo Shari Bobinski, vocera del sistema de escuelas de Orange.

Para Bobinski, por este tipo de casos es que el programa que usan desde mayo del año pasado ha sido de gran ayuda para prevenir eventos lamentables en las escuelas.

Sin embargo, la detallada vigilancia de los perfiles en internet de los estudiantes ha despertado la preocupación de quienes consideran que la herramienta invade su privacidad.

Snaptrends, con sede en la ciudad de Austin (Texas), es tan solo una de las empresas de monitoreo de redes sociales que trabaja con escuelas y universidades en Estados Unidos.

El sistema de escuelas públicas de la ciudad de Huntsville (Alabama) pagó en 2014 US$ 157.000 a una firma que empleaba a un antiguo agente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) con el fin de detectar supuestas situaciones de peligro anunciadas por los estudiantes en internet, señaló en ese entonces a CNN el vocero de las instituciones Keith Ward.

Las empresas estadounidenses Safe Outlook Corporation y Geo Listening también han diseñado programas de vigilancia para escuelas y universidades en diferentes estados del país.

La oferta de estos programas se debe, según Bobinski, a que las redes sociales se han convertido en el principal canal de acosos, amenazas y pedidos de ayuda de los niños y adolescentes. “Creemos que es apropiado monitorear perfiles públicos donde todos pueden ver los comentarios”, dice.

“Su rol (el de las escuelas) no es ser padres. Necesitan limitarse a educar y dejarnos a los padres criar”, declaró Valerie Radcliffe al canal NBC tras enterarse en septiembre del año pasado que las escuelas en el condado de Orange renovarían el contrato con Snaptrends.

Daniel Domenech, director ejecutivo de la Asociación Estadounidense de Administradores de Escuelas (AASA, por sus siglas en inglés) ha expresado en varias ocasiones que “no siempre están claros” los términos legales de lo que se puede hacer dentro del alcance de la autoridad de los distritos.

“En un estado, una corte podría apoyar al distrito en el programa de monitoreo; y en otra corte en otro estado podrían negar el apoyo y afirmar que viola la libertad de expresión”, señaló Domenech a CNN en noviembre de 2014.

En octubre de ese mismo año, el gobernador de California, Jerry Brown, firmó una ley que exige a las escuelas notificar a los padres cuando estén revisando la actividad en línea de sus hijos. Además, estas deberán borrar todas las publicaciones en redes sociales acumuladas al momento en que el estudiante se gradúe o cumpla 18 años.

Por otra parte, en 2013 entró en vigor una ley en Florida que permite que las escuelas revisen los correos electrónicos y publicaciones en redes sociales de estudiantes si sus padres o compañeros reportan de un posible ciberacoso.

Hasta el momento, no existe una legislación nacional que regule el acceso de las escuelas y universidades a los datos públicos subidos a las redes sociales de sus estudiantes. Podría decirse, entonces, que apenas comienza la discusión sobre prevenir posible actos lamentables a costa de vigilar la actividad en línea de niños y adolescentes.

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