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¿Por qué una persona decide tomar drogas?

Una persona no elige, sino que, decide drogarse;  no lo piensa racionalmente, lo siente, no tiene que ver con la información con la que cuente o con la educación que reciba en casa, lo hace para estar alegre, feliz o para paralizarse y olvidar, así como las personas obesas acuden a la comida, los alcohólicos a la bebida, los aventureros a las travesías extremas,  los corredores a la velocidad, los estéticos a las cirugías plásticas,  en cada caso hay riesgos para la vida y en cada caso hay conciencia de ese riesgo, pero el placer inmediato o la suplencia superficial de carencias profundas  parece ser el método más fácil en la búsqueda de la “felicidad”. 

Hasta que no dejemos sobre-estimar a la felicidad como un fin último de la vida, seguiremos frustrándonos. Existe la idea de que cada cosa que hacemos tiene que hacernos felices, llenarnos el alma y cada vezponemos la vara más alta en las expectativas, y ante la imposibilidad de alcanzar esas metas comenzamos a sentir un vacío. Las cosas cotidianas de la vida ya no nos satisfacen y quien no tiene las herramientas para superar las frustraciones termina consumiendo sustancias para olvidar su “patética vida” y dormir rápido (narcóticas) o para estar irrealmente alegres a la vista de todos  (excitantes o alucinógenas). frustracion.jpg

Pero cuando el efecto pasa y empezas a recordar que saltaste abrazado toda la noche a alguien que ni siquiera recordas su rostro,  que bailaste semidesnudo, que tomaste agua del inodoro, que  no recordas quien sostenía tu pelo mientras vomitabas, ni mucho menos que te estaban filmando, o que tuviste una conversación en la que ofendiste a tu mejor amiga,  seguís sumando vacíos  que seguís llenando con drogas.

Si cualquier persona pudiera elegir como sentirse feliz seguramente lo haría sin el uso de estimulantes externos, elegiría que la felicidad le nazca desde su interior y crezca hacia afuera y no viceversa.  Pero hasta que no aprendamos a conformarnos con que van a haber días felices pero otros no tanto, que no siempre vamos a hacer todo lo que nos gusta, ni vamos a poder comprar todo lo que queremos,  que no le vamos a agradar a todo el mundo, ni todos nos van a querer, que vamos a tener fiestas en las que nos vamos a aburrir, que aburrirse no es malo y que no hace falta hacer bungee jumping para sentir adrenalina, no vamos a terminar con los sentimientos negativos y por ende caer en el consumo de sustancias para suplir lo que nos falta. Debemos recordar que todo es cuestión de la actitud que le impongamos a nuestra vida  y debemos permitirnos que nuestra personalidad innata, sin estimulantes externos, le gane a todas las adversidades.

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Fuente: Big Bang News