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Por qué Fernández echó a Vanoli a seis meses de arrancar y en plena crisis

Por un doble cóctel de mala gestión y pies de barro político en un organismo clave, el Presidente corrió a un funcionario de un puesto crucial en la emergencia. Buscan reemplazo contrarreloj.

Luego de haber fallado en dos frentes, el de la gestión y el político, Alberto Fernández le pidió la renuncia al titular de Anses, Alejandro Vanoli. Una jugada de riesgo del Presidente: en plena crisis del COVID 19, descabezó el organismo que es el eje de la asistencia social directa por parte del Estado.

El pedido de renuncia lo ejecutó el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien fue el encargado de reprenderlo por las fallas en la organización del pago a los jubilados el viernes 3 de abril, cuando las críticas empezaron a llover desde distintos lugares del Gobierno. Según pudo saber Letra P, tanto desde el Ministerio de Economía como desde la Jefatura le habían advertido al ex titular de la Anses sobre el posible agolpamiento en la puerta de los bancos.

La indignación era mayor, al ser considerada la Anses “casi una empresa que funciona sola”, según definió ante este portal un conocedor del área, que había mostrado éxitos en las gestiones anteriores del kirchnerismo, con Sergio Massa o Diego Bossio a la cabeza. Las quejas llegaban también desde el conurbano. Los intendentes advirtieron a la Casa Rosada en reiteradas oportunidades los problemas que les generaba en el territorio la demora en el pago del Ingreso Familiar de Emergecia (IFE) y la desorganización que hubo en muchos casos en la entrega de la tarjeta Alimentar, una vez que comenzó la cuarentena y hubo que suspender los encuentros cara a cara con los beneficiarios. “No le gustó al Presidente que haya dicho que no pagaría el IFE en mayo”, señalaron.

El segundo factor que explica la salida es que Vanoli nunca pudo hacer pie político en el organismo. Fuentes que conocen ese paño aseguraron que “en un gobierno frentista, es difícil para los que no se apropian de los organismos”. Y ponen el caso de otro funcionario que, aún bajo fuego, sobrevivió a la razzia. La referencia es al titular del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce, quien además de tener una amistad con Alberto Fernández se adueñó del funcionamiento político del organismo y consiguió respaldo del sector.

Por eso, fuentes oficiales aseguran que “una vez que la decisión estuvo tomada, nadie lo respaldó” para quedarse en Anses. Aunque su figura siempre estuvo ligada a la de Cristina Fernández, en el entorno de la vicepresidenta afirmaron a Letra P que “hace varios años” que no tiene contacto con Vanoli y que no fue ella quien sugirió su nombramiento al frente del organismo. En el entorno del Presidente confirmaron esa versión. Fue Fernández quien le ofreció el lugar a Vanoli, previa “consulta” con Cristina.

Fiel a su estilo, Fernández tuvo cierta paciencia. “Con Néstor (Kirchner), muchos ya estarían buscando trabajo”, le contó a este portal un hombre de la mesa chica del Presidente, sobre la tolerancia del primer mandatario y su modo de pedir correcciones. Pero el tiempo se acabó en plena pandemia, cuando la Anses mostró poca capacidad de respuesta.

Por Gabriela Pepe y Leandro Renau – Letra P