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Piltrafa: “Argentina es una casa donde se matan a palos”

El mítico Piltrafa se presenta con Pilsen, su vieja banda. Qué opina de los artistas militantes, la economía y la frustración que le provoca que su hijo no haga música.

Enrique Chalar, conocido popularmente como “Piltrafa”, se presenta el viernes en el Teatro Vorterix (Federico Lacroze 3455) con Pilsen, banda que conformó luego de la disolución de Los Violadores. En el show, repasará los temas más emblemáticos del grupo y aprovechará al ocasión para grabar un disco que se editará en 2017. Reencuentro con viejas formaciones, proyectos personales, política y vida familiar, son las premisas que conforman el presente del ícono del punk.

-¿Cómo surge la reunión de Pilsen?
-Fue una idea mía el año pasado que hicimos en Niceto y juntamos las dos formaciones (Pilsen y Vejez Prematura) pero no lo grabamos por temas económicos. Para mí era el momento para hacerlo porque era espontáneo, y ahora se me ocurrió después de lo del disco de Los Violadores (grupo liderado por Pil que se juntó en abril de este año en el Luna Park para celebrar el 30 aniversario del álbum “Y ahora qué pasa, eh?”) ¿por qué no hacer lo de Pilsen de juntar a las dos formaciones, grabarlas y que salga en un disco?. El show va a tener temas emblemáticos de cada formación y un aditivo sorpresa. Un disco de Los Violadores este año y uno de Pilsen, no es por competencia (el de Pilsen se graba ahora en Vorterix y verá la luz en 2017) el disco en vivo a mí me gusta mucho, el de Los Violadores es totalmente salvaje, mi voz no la rectifiqué en nada, quedó así como está en vivo, si la voz salió caliente queda así. Espero con este disco hacer lo mismo en Vorterix, que es un lugar grande y que cuenta con las condiciones y con las máquinas para grabar un disco en vivo. (Pilsen fue el grupo que Pil armó a finales de 1992, una vez que se separaron Los Violadores y el cual contó con dos formaciones diferentes).

-¿Qué recuerdos tenés de la época de Pilsen?
-Pasaron 24 años y toqué mucho, fue una formación que fuimos a Brasil dos o tres veces, grabamos con Ronald Biggs, con Steve Jones, ex guitarrista de los Sex Pistols y también grabamos con los Die Toten Hosen (banda de punk rock alemana), fue como un seleccionado de punk mundial, fue lindo. Fue una banda que tuvo su acogida, y después en un momento dado yo me quedé sin músicos no sé por qué, me quedé un tiempo estático y después empecé a retomar trabajo con Stuka. Creo que necesitaba un parate yo también con la música y un parate en mi vida también, porque venía de mucha controversia y no venía bien conmigo mismo, y cuando pasa eso a veces es mejor parar un poco.

-Vivís ahora en Perú, ¿cómo es allá la movida del punk?
-Hay muchísimas bandas, centenares. Se hacen festivales muy grandes. Este año Los Violadores fuimos a tocar a Perú y nos fue muy bien. Tocamos en Lima en un centro de convenciones muy grande y ahora espero ir con Pilsen, que es una deuda para mí en algún momento de hacerlo, si bien hacer solamente los discos con estas formaciones de Pilsen, porque los temas de Pilsen llegaron a Perú, en algún momento veré. Yo me planteo todos desafíos, ‘tengo que hacer esto porque no lo hice’ , y a veces cuesta pero trato de ponerle toda la energía para que salga.

-Estás allá pero venís mucho para acá…
-Ahora estuve dos meses y pico en Lima y para mi es mucho tiempo estar tanto tiempo seguido en un lugar. Ahora voy a estar un mes en Argentina porque con mi banda (Pil y Los Violadores de la Ley) tenemos una gira por la Patagonia. Después me quedo en Perú hasta las vacaciones que voy a venir en febrero a la Costa con la familia.

-¿Cómo ves el país cada vez que venís?
-Ahora aumentó todo, es una cosa horrorosa. Yo llego y compro vitaminas porque son más baratas que en Lima y vi que aumentó de una forma descarada. Ya en la farmacia de Ezeiza, y la tarjeta de teléfono que era de precio ahora es de más valor. Me di cuenta que aumentó todo en un instante, al pisar tierra y hacer unos metros… y bueno, cuesta porque la gente vive de un sueldo. El empresariado argentino es muy basura, muy sinvergüenza y hay gobiernos que apañan la sinvergüenzada, este que está ahora no es el único. Cada uno tiene sus amigos de grupos empresarios, pero hay mucho impuesto a las cosas y eso todo termina en el consumidor que mayormente es trabajador.

-Con Los Violadores ustedes eran muy contestatarios con el Gobierno de ese momento…
-A mí la política me interesa para conocerla, para saber de qué me tengo que defender. Para militar políticamente puedo hacerlo en un sentido… no me gusta la palabra militar ya de por sí, pero puedo participar desde mi punto de vista, desde mi lugar en el mundo, el que yo escogí y que tuve la suerte de que me hayan aceptado a regañadientes ¿no?, que haya costado tanto. La política es muy sucia. Argentina es como vivir en una casa fantástica y que vivan varios hermanos y se maten a palos todo el día y la vayan destrozando, es algo así.

-¿Qué pensás de los músicos que se involucran en política?
-Cada uno hace lo que quiere, ahora eso sí, que no exijan mi respeto. Es gente con la que no me sentaría a comer, a nada, porque si vos el alma la vendés al diablo…aunque creas en las causas ¿no?, pero beneficiarse de actos de Estado y de días patrios… para mí la patria es algo que me interesa pero yo soy medio anarquista, o sea como que soy ciudadano del mundo, no vengan con tantos valores porque me parece que no es así. Yo en cada lugar del mundo que voy veo lo que comen y lo como y lo que están haciendo lo hago, porque me interesa, eso es el pueblo, el folk. No me interesan tanto las nacionalidades porque al final, después de todo, ideologías, religiones y bandera dividen a la gente y la gente es solo una y no es raza porque no somos perros. Hay variedades de tipos porque unos se fueron a vivir al norte de Europa no recibieron sol y quedaron blancos, y nosotros nacimos de África, mas que les pese venimos de los negros, es simple.

-¿Qué consejos le das a los músicos que recién empiezan en la escena local, en el punk y que tienen complicaciones para tocar porque tienen que pagar en muchos casos para hacerlo?¿Cómo lo vivieron ustedes?
-Nosotros teníamos que vender entradas, que es más o menos lo mismo, o sacar de nuestros bolsillos. Después se vendían entradas, como era una cosa curiosa, con la escasa difusión que había de todo esto y había tan pocos medios que a donde llegabas decían ‘vamos a ver qué rareza debe ser esto’, y algún curioso mordía el anzuelo que en realidad era ayudarnos para que alguien nos viera y que le contara a otro ‘había unos tipos que medio locos, que tocaban muy desafinados y gritaban de la represión, ¿cómo en este país esas cosas?’. A los chicos ¿qué les puedo decir?, yo no soy para dar consejos, cada uno que se rompa el lomo, hay que tener talento, hay que tener sacrificio y creer en las cosas que se hacen, sea de rock, folk, folclore, de lo que sea. Hay que tener constancia, perseverancia y ser talentoso también. Si vos ves que las rimas son muy malas, dedicate a otra cosa. Y, si son buenas, bueno matate por eso. O, si crees que son buenas y son malas, seguí, con la fuerza de la tozudez podés llegar adelante. En el terreno de la música, hay mucha buena y muchísima mala.

-¿Qué música consumís de acá?
-Spinetta, cosas más viejas. Pero estuve escuchando Eruca Sativa… a veces sintonizo algo, estoy en el mundo de la comunicación. Escucho tango ahora, me dio por escuchar tango.

-Tuviste una experiencia con la Orquesta Típica Fernández Fierro este año en el Margarita Xigru, fusionaste punk y tango…
-Increíble, la quiero repetir. Eso también tiene que ser un disco. Los chicos de la Orquesta Típica Fernández Fierro me dieron una gran sorpresa porque ellos fueron a tocar a Letonia y no sé cómo en un póster estaba yo, habíamos sacado una foto con la historia de que tocamos en vivo. Fue muy gracioso porque en países como Lituania o Letonia jamás pensé que iba a llegar. Los empresarios que los llevaron tomaron esas fotos de la página y fue una casualidad. Muy lindo, lo que hicimos con ellos ojalá lo podamos repetir. Fue una de las experiencias más lindas que viví en mi vida, subirme a un escenario y tocar con seis cuerdas y una orquesta típica de tango, con cuatro bandoneones, fue fantástico. Empatizamos muy bien con ellos, tengo ganas de verlos y de planear algo con ellos para el año próximo.

– Los miembros de la Fernández Fierro tocan en lugares que uno no se imagina del mundo, y tocan en Once y a veces tienen problemas para tocar , por las habilitaciones de los lugares…
-Ellos son la banda perfecta en cuanto a la autogestión, todo es autogestión: el lugar, los discos. Por algo estamos juntos, yo estuve en muchas discográficas, en las grandes. Al principio me inicié con una compañía independiente. El disco de Los Violadores por ejemplo ni siquiera tiene sello, es como decir ‘sin bandera’, no hay nadie, nada…nada. Se paga lo que hay que pagar, SADAIC, impuestos, lo que estás obligado ,pero no dice de quién es eso.

-Es de ustedes….
-Es de todos, hay que comprarlo para que sea de todos, pero no pertenece a ningún burócrata. A nosotros no nos han hecho eso, pero ninguno decidió qué poner y qué no ahí adentro.

-Cuando volviste con Los Violadores este año porque se cumplieron 30 años del disco Y ahora qué pasa, eh? dijiste ‘es para este aniversario y nada más’ ¿es tan así?
-Por ahora es así, tocamos en Perú, Uruguay y no tengo ningún otro plan con ellos ni ellos conmigo. En algún momento voy a hacer un parate de unos meses, porque estoy un poco extenuado, bueno extenuado es el que está hombreando bolsas en el puerto y trabaja duro, pero estoy un poco cansado de hacer tanta giras y capaz en algún momento me tomó unos seis meses de guardarme, ejercitar más deporte y quedarme con mi familia que la estoy dejando un poco de lado y eso no me parece bien.

-¿Tenés pensado volver a vivir a la Argentina?
-Sí, para la universidad de mi hijo seguramente vamos a volver a vivir a la Argentina, porque la UBA es muy buena universidad y también para que él expanda conocimientos de distintos países.

-¿Él se dedica a la música?
-No… a jugar a la Play.

-Cero músico te salió…
-Yo me voy de gira y le repele eso. Esto es triste, cuando era más chico yo me iba de gira y él ponía los CDs míos al lado para dormir, y a eso me refiero de que bueno por el hecho de la carrera musical y todo eso, abandoné bastante a mi hijo y eso me lo voy a reprochar siempre pero pasó, y necesitábamos trabajar tanto allá como acá. Los papás trabajan y al chico lo dejan en la guardería y es peor, después lo ven a la noche un rato y están cansados. El mundo te obliga a esas cosas.

-Él no te lo reprocha, te lo reprochas vos…
-Él me lo reprocha en el sentido de que no le interesa mucho la música. Eso es una forma de decirte ‘no estoy tan de acuerdo con tu vida’.

-¿Te hubiera gustado que sea músico?
-Sí, me encantaría estar tocando con él, por supuesto, pero bueno. Por ahora no tiene ninguna inclinación por eso.

-Volviendo al show, ¿va a haber invitados?
-Va a haber varios invitados sorpresa.

-¿Qué expectativas tenés para la fecha del 4?
-El año pasado (cuando tocaron en Niceto), la pasamos muy bien, fue un show de mucha adrenalina. Ahora vamos a ensayar pero tampoco tanto porque este tipo de música es simple, aparte le quita un poco de espontaneidad ensayar mucho, no somos concertistas. Vamos a pasarla bien. Es una fecha difícil, hay muchas bandas del mundo tocando por Argentina, y bueno, nosotros, una banda local que se la juega en esa fecha, que es la que se consiguió. El ingreso es a partir de 7 años acompañados por un adulto, los esperamos…a ver qué les parece.

Por Florencia de Sousa / Silvina Palumbo