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Peñismo sin Peña: quiénes son y qué hacen los fieles del cerebro macrista

Tras su regreso, todos hablaron o se vieron con su jefe político en la gestión. Algunos quedaron pegados a Macri y lo asesoran desde el llano. Otros permanecen en cargos públicos.

Si bien es una figura que reniega de los “ismos”, Marcos Peña tiene una tropa fiel que lo sigue, lo busca y lo quiere en el escenario político pase lo que pase. A pesar de que evita dar señales sobre su futuro político y adelantó que se correrá del PRO, las células del peñismo siguen activas y muchas continúan en funciones legislativas y ejecutivas.

Acostumbrados a un poder inusitado durante la era de Mauricio Macri en la Casa Rosada, esos dirigentes hoy viven una situación distinta. Pocos tienen lugar y voz en dentro del esquema de Horacio Rodríguez Larreta, el único sobreviviente de la tragedia electoral de Cambiemos de 2019. Sus vínculos con los popes de la Unión Cívica Radical (UCR) han quedado oxidados y con la Coalición Cívica la relación se resintió -aún más- desde que Carrió sostiene en voz baja que el cacerolazo fue fogoneado por parte del peñismo residual que hoy no tiene responsabilidad ejecutiva ni legislativa. Este combo hace que sobrevivan en la arena política de la coalición opositora, pero siempre bajo el abrigo de Macri.

El colaborador más cercano a Peña que sigue prendido al PRO es Fernando De Andreis. Si bien durante la gestión fue un alfil del exjefe de Gabinete, el exsecretario general de la Presidencia es hoy el hombre de máxima confianza de Macri y trabaja codo a codo con el expresidente, que pidió que fuera incluido en la nómina actual del Consejo PRO, donde ejerce como vocal.

Otro hombre de confianza de Peña que continúa en el tablero político opositor es Francisco Quintana, actual consejero de la Magistratura porteña en representación del Poder Legislativo. Durante los últimos cuatro años, surfeó los cortocircuitos entre Larreta y Peña y, desde la Legislatura, colaboró para que avanzaran las leyes que se enviaban desde Parque Patricios. Por eso, su llegada al organismo judicial contó con la venia de ambos pesos pesados del PRO.

El diputado nacional Ezequiel Fernández Langan es el único peñista paladar negro dentro del bloque PRO de la Cámara baja. Durante el período 2015-2019, muchos legisladores se congraciaban con Peña y estaban pendientes de sus pedidos, pero el único alfil del exministro coordinador es Langan, otrora subsecretario de Asuntos Electorales de la Nación.

Otra figura del peñismo que detentó poder en la Casa Rosada es Lucía Abboud, flamante profesora de Asesoramiento y Consultoría Política de la Universidad Carlos III de Madrid. De los peñistas paladar negro, es la única que se corrió definitivamente -al menos por ahora- de la política. Estuvo a cargo de la coordinación con otros ministerios de los “proyectos prioritarios” de la gestión Macri y luego de la Secretaría de Relaciones Políticas y Parlamentarias.

Antiguo compañero de Peña en el colegio Champagnat, Agustín Garzón aún pelea por volver al Enacom, organismo del que formó parte desde los inicios de la era Cambiemos, cuando aún se llamaba AFSCA. El abogado espera un guiño del jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, para ser el candidato amarillo para cubrir la vacante opositora en el ente que preside el peronista Claudio Ambrosini. A ese lugar también aspira Silvana Giudici, que espera aval de Juntos por el Cambio para volver al organismo que presidió, ahora como directora por la Comisión Bicameral de Promoción y Seguimiento de la Comunicación Audiovisual.

Además, hay un lote de peñistas que hoy mantienen el vínculo con Macri. El exsecretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo, que fue el hombre clave de Peña en la Cancillería, colaboró en la agenda del expresidente y la redacción del discurso que brindó en el V Encuentro Ciudadano organizada por la Fundación Libertad y Desarrollo en Guatemala, donde Macri compartió salón con el expresidente español José María Aznar y el presidente del BID Luis Alberto Moreno.

Pompeo no es el único peñista que sigue pegado a Macri. También forman parte del séquito de colaboradores que continúan asesorando al expresidente la exdirectora general de Discurso Julieta Herrero y el exsubsecretario de Comunicación Estratégica Hernán Iglesias Illa. Los mensajes que Macri publica en las redes sociales pasan por el tamiz de ambos, pero también de Julián Gallo, el responsable de la estrategia digital del expresidente, quien sigue en actividad dentro del círculo más íntimo del macrismo.

Por Gonzalo Palese – Letra P