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Patricia Bullrich y el protocolo para “reprimir” las protestas sociales

El “peligroso y tentador” nuevo protocolo sobre las protestas sociales que Patricia Bullrich impulsa desde el gobierno nacional puede llegar a ser tan o más peligroso que la famosa Ley Antiterrorista del kirchnerismo, ya que este protocolo busca obtener ciertas facultades donde la represión y el control policial y militarizado de todo el territorio queda solo a un paso. Muchos gobernadores que no comparten la ideología del gobierno nacional apoyarían esta medida por temor a que la cuestión social se desmadre. Todos saben que por la impronta macrista, las administraciones deben “maximizar los recursos” y “achicar el déficit”. De llegar a profundizarse el ajuste, especialmente en el sector público, el malestar se trasladaría a la calle y así Bullrich busca controlar la situación.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, adelantó que el protocolo que impulsa el Gobierno para regular las protestas sociales se acordará con “consenso de todos” los distritos, y apostó por “buscar una manera distinta de hacer visibles los conflictos que no sea el corte o la obstrucción total de los caminos y rutas”.

Bullrich indicó que el protocolo que presentará el macrismo “va a ser un consenso de todos”, al remarcar que buscaba que ese conjunto de medidas “no sea solamente del Ministerio de Seguridad sino de todos los ministerios de Seguridad del país”.

“Es un tema que tenemos que abordar entre todos y así creo que va salir”, dijo y remarcó que “es tan importante que no estén cortadas las rutas en Jujuy, Salta, Tierra del Fuego o Santa Cruz, como en la Ciudad de Buenos Aires”.

En declaraciones a radio Continental, apostó por “buscar una manera distinta de hacer visibles los conflictos que existen, que no sea por el corte o la obstrucción total de los caminos y las rutas”.

En ese sentido, señaló que el objetivo es “plantear un cambio de paradigma” en materia de regulación de las protestas, al apuntar que se busca que “no haya cientos de miles de ciudadanos que todos los días llegan tarde a su trabajo, pierden turno del médico o llevan los chicos tarde a la escuela porque la Ciudad, la provincia de Buenos Aires o Córdoba son un caos”.

Por otro lado, consignó que “se está analizando el convenio de transferencia” de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires y remarcó que “lo más importante es que la policía de calle, la Superintendencia Metropolitana, va a pasar” al distrito junto con “las comisarías y todo el servicio de seguridad ciudadana” del área de competencia. “Eso va a ser más rápido”, dijo y completó: “Luego iremos viendo más en detalle los órganos más especializados de la Policía Federal”.