Image default

Para conducir al peronismo, hay que ser peronista Por Juan Pueblo

Tal fue el desastre que el kirchnerismo hizo con el peronismo que en las últimas semanas empezaron a aparecer algunas opciones y propuestas “peronistas” de las cuales varias están muy alejadas de la doctrina justicialista, en especial de la histórica visión de soberanía política, independencia económica y justicia social.

A pesar de esto también hay una premisa que es muy cierta, para un peronista no hay nada peor que el llano, y este temor pone a todos en alerta, ya que el peronismo, al ser un movimiento amplio, tiene dentro de él a dirigentes de todas características, pero los planteos se hacen más difíciles cuando muchos de los que ya forman parte o quieren formar parte no creen en el peronismo como espacio político y solo ven una plataforma para acceder al poder.

Es verdad que muchos dirigentes peronista formaron parte del kirchnerismo, avalaron muchas cosas y como dicen algunos hasta les dejaron apoderarse de la sigla y nuestras casas (por las sedes partidarias), pero de todo se aprende y quizás sea hora de un borrón y cuenta nueva. El kirchnerismo, como en su momento el menemismo, quisieron plantear que eran etapas superadoras del peronismo, ambos, sin dudas, formaron parte de la vida del Justicialismo pero solo fueron una expresión más del movimiento.

Ademas de la reorganización el peronismo tiene por delante otro desafio, porque la realidad social los próximos meses no va a ser fácil y cuándo el PRO se de cuenta que manejar el estado no es gerenciar una empresa y que el costo de sus medidas son vidas y empleos, va a ser el momento donde el peronismo tendrá que estar presente y no para discutirle el poder, sino para enseñarles que se hace con el poder cuándo las responsabilidad es un país y el destino de un pueblo.

Por eso muchachos, para conducir al peronismo, hay que ser peronista, porque los compañeros ansían un peronismo organizado pero tampoco la pavada o quizás como dijo alguna vez el compañero Antonio Cafiero “a varios muchachos en vez de compañero quizás le gustaría que le digan ‘amoroso’”. Por eso, una vez más, a todos aquellos que quieran o proclamen querer conducir el peronismo, voy a serles reiterativos, no se olviden de la primer regla, para conducir al peronismo, hay que ser peronista.

“El peronismo no es de nadie en particular,porque pertenece a todos los peronistas que lo formamos y defendemos.Dentro de el tenemos las mismas obligaciones y los mismos derechos,pero nadie que no cumpla bien con las primeras puede invocar los segundos…” J.D.Peron

Por Juan Pueblo, simplemente un militante peronista

*Carta enviada por un lector a nuestra redacción.

 

Acá la nota anterior de Juan Pueblo:

Cristina, lo lograste: carta abierta a una traición al peronismo