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Pan American Energy, entre el ajuste a los trabajadores, la búsqueda de ventajas fiscales, la disminución de porcentajes de regalías y las lágrimas de cocodrilo, no deja de incrementar sus exorbitantes utilidades

Las Empresas petroleras en nuestro país tienen una notable característica, a la que Pan American Energy no escapa, invierten solo con subsidios estatales: provinciales y/o nacionales.

La amenaza de no invertir, que esgrimen permanentemente, se vuelve una poderosa herramienta para que las empresas puedan intervenir en el diseño de políticas sectoriales; alejar controles indeseados por su meticulosidad y domeñar así al poder político que en suma es el poder concedente y pasa de administrador a administrado por este jugoso juego de abalorios.

La lección que surge del análisis de las prácticas de inversión es que vulneran el mercado cambiario. Los recursos para las inversiones son provistos por préstamos internacionales, en muchos casos intrafirma, tomados por las compañías. El capital de estos préstamos, antes de llegar a la empresa a cargo de la explotación, recorre un largo sendero por firmas corporativas afincadas, por lo general, en paraísos fiscales. Tales son los casos del contrato entre YPF y Chevron (cuya firma incluyo compañías de Delaware y Bermudas) y las inversiones de Tecpetrol (con empresas en Panamá, Uruguay y España). Pan American triangula entre controladas inglesas, europeas y/o chinas. La vuelta al mundo de Julio Verne en versión petrolera.

Un dato no menor y que evidencia el grado de expoliación a las alicaídas finanzas provinciales y nacionales es que en los años 2018 y 2019 la salida de divisas por devolución de préstamos superó en 2000 millones de dólares anuales a la entrada de nuevas inversiones. De estas cifras surge netamente la incongruencia entre el desarrollo de la actividad y la desdolarización de la economía.

Las empresas claramente invierten solo cuando se aseguran la captación de estímulos fiscales, la búsqueda de la renta petrolera se traduce, en este contexto, en apropiación de una renta fiscal que se termina fugando por el mercado de cambios cuando las empresas adquieren los dólares para atender sus obligaciones financieras en el exterior.

TRABAJADORES 

La dinámica de la inversión y la producción se traslada al mercado laboral, una de las variables de ajuste más significativas por su impacto social. Desde 2016 el empleo en la actividad sufrió cambios bruscos. Perdió primero, hasta 2018, cerca del 15% de los trabajadores, aunque luego recuperó una parte importante de ellos. Pero esta situación de altibajos es una permanente espada de Damocles que se cierne sobre los trabajadores a fin de morigerar hasta donde eso sea posible, sus expectativas de aumento salarial en cada paritaria.

Es asi que en la reunión de principios de mes de octubre en el Ministerio de Trabajo entre la cámara de petroleros privados, donde es parte fundamental y la voz cantante Pan American Energy/AXION, y los sindicatos petroleros de base y jerárquicos ofrecieron como última alternativa un 16,2% de ncremento salarial, pero que corresponde al año 2019 y cubriría lo adeudado hasta marzo de este año. Solo un tercio de la inflación acumulada en 2020, la inflación interanual ronda el 40%, y además dejaron claro que los empresarios no quieren discutir la paritaria 2020 y no piensan otorgar aumentos para este año, amenazando
veladamente con el conocido “hay un excedente de trabajadores en los yacimientos”.

Los trabajadores petroleros de Comodoro Rivadavia y la Cuenca del Golfo San Jorge, vienen denunciando que las operadoras con PAE a la cabeza, están impulsando una serie de medidas de flexibizacion y ajuste, como son intimaciones para los retiros voluntarios y compulsivos.

En los meses que el precio internacional del petróleo estuvo afectado producto de la pandemia, PAE se beneficio de la exportación mediante el precio del barril criollo que es un subsidio del estado a estas multinacionales que pagamos todos. Ahora con la recuperación del precio internacional del petróleo continúan ganando a tasas siderales. No solo no perdieron durante la pandemia sino que el alza del dólar hizo que sus empleados les salgan más económicos aun.

El panorama es más alarmante que en otras oportunidades por el debitamiento institucional en la provincia de Chubut que ha generado la cooptación de las áreas estratégicas de gobierno  en beneficio de las empresas que debieran controlar. Se siguen diseñando planes de reducción de pago de regalías ante amenazas de abandonar pozos en producción en proceso de agotamiento en lugar de invertir. Las ganancias, por otro lado, de PAE/AXION demuestran que más allá de los lamentos no cejan, sino que por el contrario no dejan de incrementarse. Solo entre enero y septiembre de 2019 Pan American Energy declaró ganancias por $50.327 millones incluso pese a la caída del precio del barril de petróleo y la comercialización de las naftas.