Image default

Palme Cané: “El pecado mortal fue financiar déficit con deuda externa”

El economista afirmó que los pasivos en dólares exponen a la economía de cara a un 2019 agitado: “Si la Fed sube 1% su tasa, el costo financiero subirá u$s 3500 millones”.

El economista Luis Palma Cané aseguró que se aproxima un año nuevo convulsionado para el mercado financiero y, dado que el 80% de la deuda argentina fue tomada en moneda extranjera, la exposición de la economía local a vaivenes externos es alta.

-¿Qué balance hace de estos tres años de gestión de Cambiemos?

-Lo positivo es que se han liberado muchas trabas al comercio y regulaciones a la economía, aunque todavía falta. Y también se mejoró en eliminar a la corrupción. Del lado negativo, creo realmente que el pecado mortal fue que el ajuste que estamos haciendo ahora lo deberíamos haber hecho al principio, ¿no? Siempre estuve a favor del gradualismo, pero hay distintas velocidades. Lo cierto es que el otro pecado mortal fue financiar parte del déficit con deuda externa , entonces los pasivos crecieron u$s 100.000 millones y hoy el costo por año de flujo de interés es alto. En vez de financiar el déficit había que bajarlo.

-La deuda pública bruta se acerca al 90% del PBI. ¿Es grave?

-Esto no es tan grave per se porque hay países que tienen más y no tienen problemas como una crisis del sector externo por una simple razón: porque todos los países rollean la deuda externa. ¿Qué quiere decir? Que vos tenés que pagar u$s 500 millones de intereses, por decir algo, pero a la vez emitís un nuevo bono. Imaginate si EE.UU. tuviera que cancelar toda su deuda, que significa casi un PBI. Y nadie está espantado por ese ratio. Los países en promedio andan por el 60% del PBI pero Italia, por ejemplo, tiene 140%. Japón tiene casi dos veces y media su PBI pero gran parte de la deuda en su moneda. Entonces, no tienen problema: emitís y se acabó. Tendrás más inflación, pero no una crisis del sector externo. Este tipo de crisis viene cuando se emite en moneda extranjera.

-Economistas dicen que el país no resistiría otro freno repentino de la entrada de capitales. ¿Qué riesgos financieros enfrenta el Gobierno en 2019?

-Los peligros que tiene la economía global son muy claros. Primero, hay una evidente desaceleración del crecimiento. No recesión, sino que en vez de crecer al 3,6% como va a crecer este año, lo hará al 3,2% pero con una economía americana muy fuerte. El primer tema a mirar es esto. Especialmente, por la caída de tasa que va a tener China e India, y la mayoría de los países desarrollados de Europa. Este es el primer punto débil.

-¿Con la economía de EE.UU. al alza, cuánto podría subir la tasa de la Reserva Federal?

-En diciembre, va a haber una suba más de 0,25%, y se va a 2,5%. Y por más que Trump presiona para que no suba, el año que viene como mínimo va a haber dos o tres subas más, que la dejaría en el orden del 3%.

-¿Esto significa que el costo financiero de la Argentina se va a disparar?

La suba de la tasa de interés en EE.UU. encarece el costo de los países endeudados. Y si aumenta un punto la tasa de EE.UU., el costo proyectado a futuro de la deuda argentina se encarecería en u$s 3500 millones. Y eso le pega al déficit, porque cuando se habla del “déficit cero”, es el primario. Pero el financiero es otra película. A lo que voy es que el tercer punto vulnerable de la economía global es, sin duda, la menor liquidez que va a haber en el mundo.

-Un contexto muy diferente a la Argentina que salió a emitir fuerte en 2016…

-Cuando la Argentina se financió con u$s 6000 millones en el mundo había una liquidez fenomenal y tasas de interés prácticamente nulas. Fue fácil captar deuda. Ahora, comparado con ese escenario de hace dos o tres años, tenés tasas de interés más altas y mucho menos liquidez porque EE.UU. no solo dejó de emitir por el relajamiento monetario, sino que ha comenzado a absorber e Inglaterra hace dos años que dejó de emitir también. El único que emite fuerte es Japón pero no compensa al resto. Por lo tanto, la Argentina enfrenta en 2019 un escenario nuevo con desaceleración global, con tasa de interés creciente y menor liquidez mundial, con lo cual no favorece al sector externo en todo lo vinculado a la deuda.

-¿Se están subestimando los peligros de tener casi un PBI de deuda?

-En general, estoy de acuerdo: se debiera mirar con un poco más de cuidado este tema, pero está en el análisis la deuda externa y el peligro de un escenario económico que es más negativo. En todo sentido: no solo para el que tiene deuda externa, si no que si la economía global se desacelera te va a costar más exportar. Si la tasa de interés crece, no solo se pagará más la deuda externa si no el costo de financiamiento de las empresas va a ser mayor. Es un escenario que realmente implica una desaceleración para todas las economías y para la Argentina, que está más complicada que el resto.

-¿Por qué Argentina sufrió más que el resto las turbulencias del mercado global?

-Hemos sufrido más que otros por el tipo de cambio. El dólar se ha valorizado 100%. Le sigue Turquía, con 40%, y después Brasil, con 20%. Y, además, la Argentina tiene cinco vulnerabilidades simultaneas, mientras que los otros tienen algunas de las cinco pero no todas. Y estas son: el déficit fiscal, de cuenta corriente, comercial – en la balanza de pagos-, una altísima inflación y recesión. Es un cocktail complicado. De todos modos, el sector externo el año que viene está protegido por el apoyo que dio el Fondo.

– Entonces la duda recae en el 2020, cuando no entren más fondos frescos del FMI …

-Cuando la inflación baje a partir del segundo trimestre y empiece a bajar la tasa de interés. Cuando se empiece a sentir la cosecha, y entonces, mejore la situación económica, el país no va a tener el problema que tiene hoy, que no puede financiarse en el exterior y rollear los vencimientos. Entonces, si en 2020 el riesgo país se mantiene en 750 puntos y la Argentina está entre los primeros cinco países de riesgo en el mundo, contra Brasil que tiene la mitad, ahí se puede plantear una seria crisis del sector externo. Porque no poder rollear en 2019 te lo cubre el FMI, pero ya en el 2020, el Gobierno va a tener que hacerlo.

-¿Qué opina de la devaluación como recurso para alcanzar el déficit cero?

-Sin duda el déficit es más fácil de cumplir cuando el dólar esta a $40 porque se licua el gasto público, que gran parte está en pesos. Es posible que se llegue al equilibrio primario, o una cifra cercana.

-Pero con una bruta recesión de por medio…

-No se puede atacar a la inflación y a la actividad al mismo tiempo. Atacar la recesión significa empujar a la economía, darle oxígeno a la demanda, y eso te va a provocar un aumento de la inflación. Por otro lado, combatir la inflación, como están haciendo ahora con un apretón monetario fenomenal, lleva a la recesión. No hay otra receta en la situación que estamos.

Por Santiago Lillo – Cronista