Image default

País desnudo Por Rubén D’Agostino

“Nunca creo haber terminado un desnudo hasta creer que se puede pellizcar.” Auguste Renoir

Y tal vez el pintor tenga toda la razón.
Hasta que nuestro país no este totalmente desnudo,no llegaremos a ningún lado.
Quitar las ropas que intentan tapar,con artilugios legales,la corrupción.
Desnudar quien es quien y los “para que” en el poder judicial.
Dejar desnudos todos los intereses para saber quien es quien.
Una cosa es desnudar y otra arrancar la ropa.
Tanto fuego de artificio entre Carrió y Lorenzetti no le hace bien a nadie.
En vez de tanta declaración altisonante y tanto va y viene,proponga juicio político y terminemos con esto.
Si bien es cierto que es importante el control entre los poderes,la judicialización de los actos públicos y políticos,es un hecho,y si esto se produce es porque todos los anticuerpos que tendrían que haberse aplicado fallaron,porque casi todo esta atado y enmarañado,no es necesario mas nafta en el fuego.Basta de esta lógica mafiosa donde yo no hablo de vos porque se que vos sabes de mi,o,yo no te denuncio a vos porque vos tenes con que denunciarme a mi.Basta de tanta telenovela en cadena “Buscando la bóveda”
Es necesario que la política tome el lugar que ha cubierto la justicia.
Pero no la política que es usada para producir un veto,porque el veto es ausencia de política. Oxímoron.
El poder,lo que menos soporta es el vacío y la ausencia,y hasta cierto punto la complicidad,no se rasguen las vestiduras por ser “tontos”tantos años.No basta con denunciar,hay que lograr denuncias que provoquen una condena,no social sino efectiva.

Tampoco lleguemos al punto de querer arreglar todo sin un previo desarrollo.
No atemos nuestra realidad al producto del “voluntarismo”
No hablo de la voluntad como la base de la acción,hablo de esa teoría nefasta del libre mercado.
El mercado no puede ser absolutamente libre porque es necesario entender algo muy simple,al mercado lo manejan empresarios,banqueros y otros actores que son ni mas ni menos que seres que están enfocados al hacer y al tener,y en muchos casos ese “tener” toma en cuenta solo el resultado,y sin controles,ese “tener” se convierte en avaricia.
En un mercado monopólico no existe la regla de la oferta y la demanda.
En un mercado donde la cartelización de la oferta es tan evidente,tampoco.
Recordar el 2008,un grupejo de voraces hace tambalear la economía mundial,y es el estado que tiene que salir en su socorro.

Si se hubiera controlado desde el estado,nos hubiéramos ahorrado que millones de familias perdieran sus casas,que bajaran los precios de muchos productos,millones de desempleados,miles de suicidados,imprimir miles y miles de millones de dolares sin respaldo(que para suerte de ellos sigue siendo la moneda del mundo y es,creo,la primera vez donde el estafado acepta una promesa de pago del estafador) poner tan en evidencia que el consumismo solo lleva a el enriquecimiento de algunos a costa de casi todos.
Los clientes pasan a ser rehenes en un mercado cartelizado y monopólico.
A veces el poder político mira para otro lado por aquello que es mas fácil transar con pocos que con varios.
Detrás de cada número hay una vida,una vida que a veces se apaga,como los miles de pibes que mueren desnutridos,y que pasan a ser…solo un número más de la mortalidad infantil.
No todo es un número,a veces hay derechos,como usar la energía responsablemente pero sin miedo,calefaccionarnos como debemos y no “usando pulloveres”,que podamos cargar nafta sin hipotecarnos,que podamos comprar un remedio sin pensar que saldremos impotentes de la farmacia porque no nos alcanzo el dinero,que el que trabajo toda su vida no se sienta que le están dando una limosna al final de ella,que podamos trabajar en relación con nuestras habilidades y conocimientos y no en base “a lo que salga”,derecho a recibir una paga digna y acorde a nuestros merecimientos,no una dádiva en negro.
Los únicos que no pueden evadir impuestos,son las clases bajas que los pagan de forma directa,en sus compras de todos los días,esos que conforman el 40 % de la masa laboral que trabaja en negro,pero hay en este país un 40 % de evasión,y me gustaría saber a que porcentaje corresponde del total de la población ¿cuantos son los que evaden?¿los mismos que emplean en negro?
¿No es mucho privilegio para unos pocos?
Así como los empresarios son los reyes del colchón (de precios) el estado debería entender que no se puede frenar un tren que viene a 120 en 1 segundo,habría heridos y muertos (como en el Once) y la catástrofe es para todos,pero mas para los que vienen en los primeros vagones(en este momento los primeros vagones vienen cada vez mas llenos) y sin colchón que los ataje.
No tengamos tanto miedo al “estado” que el estado somos nosotros mismos.El estado es de y para todos,y los que lo niegan quieren un reducto de hijaputez para solo unos pocos.
El libre mercado es un lindo verso para que 140 vivos vivan de 7 mil millones de tontos.
Es estado tiene que estar presente,es decir nosotros,controlando,premiando y castigando,administrando con transparencia los recursos de todos,abriendo el juego de la oferta creando condiciones para que haya,por ejemplo,20 ofertas lácteas y no dos monopólicas,para poder elegir entre 10 empresas de telefonía celular y no solo 3 y así los ejemplos son interminables,como interminable es el manoseo que sufrimos todos los días.
No hace falta “precios cuidados”hace falta cuidar los precios ampliando la oferta y siendo racionales a la hora de comprar.Administrar recursos públicos como si fueran propios,sin apropiárselos,y cuando hablo de apropiación digo por destino,omisión o robo.
No le tengan tanto miedo al estado,porque si el estado no esta,nosotros tampoco,y si no estamos nosotros solo quedan ellos,esos que se curraron los sueños de todos desde siempre.Ah me olvidaba una cosita,la inflación solo le sirve a dos,al que sigue vendiendo sus productos a pesar de ella y tiene stock y al que licúa pasivos.
Desnudemos esta realidad hasta que sea,hasta que se pueda pellizcar.
Gracias por tu tiempo.
Un abrazo en tu alma.

1