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Osvaldo Laport: “En Sudamérica tenemos paz y no la valoramos”

El actor dice estar esperanzado ante la llegada a la Presidencia de una fuerza política nueva, que quebró el bipartidismo. En su rol de embajador de Acnur, el Alto Comisionado de la ONU para los refugiados, se solidariza con el drama del pueblo sirio y afirma: “En Sudamérica tenemos paz y no la valoramos”.

Uruguayo de nacimiento, pero argentino por adopción, Osvaldo Laport fue entrevistado por la periodista Gabriela Ensinck. Galán indiscutido de las telenovelas en los ‘80 y ‘90 (protagonizó exitazos como Más allá del Horizonte, junto a Grecia Colmenares, y también se dió el gusto de trabajar junto a Verónica Castro, Luisa Kulliock y Andrea del Boca, entre otras divas del género), lo cierto es que hoy Laport está volcado al teatro.
Por un lado, está ensayando Enredados, una comedia revisteril que debutará junto a un gran elenco (ver recuadro) en Villa Carlos Paz. Y por otra parte, dirige Beatnik, una obra sobre “la generación previa al hippismo, en las décadas del 40 y 50 en los Estados Unidos, censurada por su apertura mental, y por promover la libertad sexual y el uso de drogas. “Es la primera vez que se lleva al teatro esa historia, y estoy muy entusiasmado con el desafío”, confiesa.
Pero estas ocupaciones no lo descuidan de su preocupación por la actualidad y su compromiso social, plasmado desde hace diez años en su labor como Embajador de Buena Voluntad de Acnur, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.

– ¿Cómo viviste el recambio presidencial?
– Lo viví con la emoción de cualquier ciudadano de este país, al que siento como mío. El cambio de gobierno me hace acordar al que se produjo hace unos años en Uruguay, cuando después de muchísimos años de blancos y colorados, llegó a la Presidencia el Frente Amplio, que rompió el bipartidismo con una propuesta nueva, a la que en su momento apoyé.

– ¿Qué expectativas tenés con el gobierno de Mauricio Macri?
– En principio me pareció muy positivo que haya incluído en su staff a funcionarios como el ministro de Ciencia (Lino Barañao), que tuvieron una buena gestión en el gobierno anterior. Eso habla de una apertura al diálogo y de las buenas intenciones, que espero se plasmen en mejoras concretas para los ciudadanos.

– ¿Cuáles deberían ser, a tu juicio, las prioridades de su gestión?
– La lucha contra la pobreza es la principal. Creo que en eso coincidimos todos. Ojalá el Gobierno siga con esa disposición que mostró a escuchar, y que haga más fáciles las cosas a quienes quieren emprender. Y en especial, espero que se generen más fuentes de trabajo, y que se siga dando un impulso a la cultura.

– ¿Qué balance hacés de los 12 años de gobierno kirchnerista?
– Creo que deja muchas cosas buenas, y tuvo muchos errores también. En lo personal, prefiero mirar para adelante y no entrar en la confrontación.

– ¿Creés que hay una brecha que divide a los artistas según su pensamiento político?
– Lamentablemente, sí. Yo no la padezco, porque mi filosofía es no confrontar. Pero sí la observo en mi ámbito y es muy doloroso, porque hay gente con mucho talento que no se habla o que queda afuera de un proyecto por sus ideas.

– ¿Cómo ves la situación económica? ¿Te afecta la inflación?
– Sí, y creo que hay que hacer muchos cambios en lo económico. Pero también tenemos que tener paciencia y darle una oportunidad a los nuevos funcionarios para que implementen las medidas que hacen falta. Supongo que las soluciones no se logran de un día para el otro, pero lo mío no son los números.
– ¿Qué temas te preocupan hacia el futuro?
– En lo personal, no sólo me preocupa lo que pasa en las cuatro paredes donde vivo. Estoy preocupado por lo que le pasa a la humanidad, por los conflictos territoriales, religiosos y políticos que provocan millones de muertes y desplazamientos cada año. Hace diez años asumí un compromiso como Embajador de Buena Voluntad de Acnur y, desde mi lugar, y desde mi llegada como actor a un gran público en América latina, trato de ayudar y concientizar. Porque nosotros -argentinos, uruguayos, los países del Cono Sur-, estamos alejados de los dramas que vive el mundo, y siento que hay poca solidaridad y se habla poco de estos temas.

– ¿Por qué creés que ocurre esto?
– Es que dramas como los del pueblo sirio huyendo de la guerra, o el de los miles de desplazados en América Central, importan menos que algún escándalo de un famoso al que se le filtró un video íntimo. Creo que en Latinoamérica estamos distraídos de vivir en paz y por eso no la valoramos.