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Nielsen: “Se están fogoneando ingredientes que van a llevar a un fracaso económico”

Desde que el Gobierno de Mauricio Macri decidió recalibrar en diciembre último las metas de inflación y consecuentemente el Banco Central comenzara a recortar gradualmente la tasa de Política Monetaria, el dólar inició una escalada que marcó esta semana un récord histórico en la cotización de la divisa, que ya roza los $20.

El ex ministro de Hacienda de la Ciudad y ex secretario de Finanzas de la Nación, Guillermo Nielsen, dialogó sobre la situación del Banco Central y el aumento significativo del dólar. Además, opinó sobre la participación del presidente argentino, Mauricio Macri, en el Foro Internacional de Davos.

En ese sentido, el ex candidato por el Frente Renovador para la Jefatura de Gobierno porteña, se mostró escéptico de los dichos de Macri sobre la “absoluta independencia” con la que trabajaría el Banco Central.

“El Banco Central y el Gobierno, en particular, mandó un mensaje al mercado de que la lucha anti inflacionaria dejó de ser prioritaria. Parecía que el Banco Central retomaba la iniciativa, pero este martes pasado quedó en claro que está totalmente intervenido; independientemente de que el presidente siga siendo Federico Sturzenegger. Lo que hay es un manejo absolutamente político de esta entidad”, sostuvo, en diálogo con este medio.

Asimismo, el político y economista remarcó que “se está sacrificando el objetivo inflacionario en pos de un rebote económico” y expresó preocupación por las consecuencias que puede traer recalibrar las metas inflacionarias como lo estaría haciendo el Gobierno.

“En este contexto, con un dólar ansioso, medio disparado, con la inflación que no cede, le dificultad realmente va a ser tener un rebote sustantivo. Argentina no está para el rebote, la Argentina está para intentar crecer sólidamente, y eso no está pasando”, manifestó, con preocupación.

Al ser consultado sobre el impacto que tiene la iniciativa en el bolsillo de los argentinos, Nielsen destacó: “Esa disparada del dólar, inmediatamente, te pega en dos lados: en el sector energía, combustibles, y en la expectativa del argentino. Sabemos que cuando se dispara el dólar se inicia una cadena de distintos aumentos que lleva a mayor inflación. Entonces, qué es lo que hacen las empresas, los comercios, y, bueno, se anticipan. Aumentan el precio porque saben que en la próxima lista les va a venir el precio más alto”.

En tanto, para Nielsen la única alternativa a esta situación sería que el Gobierno genere una drástica “disminución del gasto público”, aunque reconoció que se trata de una política que Macri no estaría dispuesto a poner en marcha.

“La forma de salir de esto debería ser una combinación de disminución del gasto público, que el Gobierno no está dispuesto a hacerla. El gasto público es muy elevado y sigue aumentando, y sigue aumentando la presión tributaria. Esa disminución del gasto público debería estar combinada con una política monetaria dura, con un componente fiscal en la lucha contra la inflación”, detalló.

Asimismo, defendió la participación del jefe de Estado en el Foro Internacional que se está llevando a cabo en Suiza, aunque se mostró escéptico respecto de la “lluvia de inversiones” que busca traer el macrismo al país.

Además, aunque resaltó diferencias entre la política económica planteada por el Gobierno y la establecida tiempo atrás por el kirchnerismo, sostuvo que no es necesario generar una “represión de precios” para tener devaluación.

“Hubo una devaluación muy fuerte de entrada, que el Gobierno, ingenuamente, Prat Gay, creía que los precios ya tenían incorporado el dólar que se llamaba en ese momento contado y eso no era así. En ese momento tenías una represión de precios y toda la política de Guillermo Moreno, de pisar aumentos de precios. Esto es un poco distinto, acá yo no veo represión de precios, pero con una devaluación que pega inmediatamente en combustibles, ya no necesitás más para tener inflación”, concluyó.