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Moyano, Barrionuevo y Caló jugaron a desarticular el paro general

Los tres ex jefes sindicales movieron sus hilos en la nueva CGT para que no se realice el primer paro a Macri. La relación del presidente con los tres popes y su preferencia por Moyano.

Cada uno por separado, el gobierno mantiene fluidas relaciones con los tres ex jefes de las CGT dividida. Mauricio Macri prefiere a Hugo Moyano. No sólo lo recibió a solas en Olivos dos días después del surgimiento de la nueva CGT, sino que durante las últimas semanas aceitaron su intercambio a partir de la crisis de la empresa privada de correo postal OCA. La compañía está al borde de la quiebra y peligran 7000 empleos, la mayoría de ellos, afiliados al sindicato de camioneros y el gobierno actuará para que este tema se solucione.

Barrionuevo, por su parte, y con intereses personales, también trabajo para impedir el paro. El gastronómico ofició también de articulador con un numeroso grupo de gremios que no comulga con el triunvirato y que criticó el acercamiento que la CGT tuvo en el último mes con movimientos sociales, piqueteros y con las dos CTA. Entre los dirigentes que cuestionaron estas alianzas se encuentran desde el macrista Gerónimo Venegas hasta el ex kirchnerista Omar Viviani. Su insistencia para no activar una protesta le generó un cortocircuito con Carlos Acuña, su hombre en el triunvirato.

Con un perfil mucho más bajo que Moyano y Barrionuevo y sin injerencia directa sobre un determinado bastión, Caló participó de las últimas reuniones de mesa chica de la CGT unificada más como invitado que como voz autorizada.

Sin embargo allí, puertas adentro, el jefe metalúrgico medió para que no prospere una eventual medida de fuerza. “¿Hacemos un paro y después qué?”, intervino en una de las charlas más recientes en UPCN.