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Michetti se quejó por tener que ir a la asunción del Presidente de México

Después del papelón por haber llegado tarde al recibimiento de Macron en Ezeiza, la vicepresidenta argentina volvió a cometer un grave error diplomático. Mirá lo que dijo.

La asunción de Andrés Manuel López Obrador en la presidencia de México, el próximo sábado, quedó deslucida por su coincidencia con la Cumbre del G20 en Buenos Aires, lo que hizo que los principales líderes mundiales se excusaran de participar porque viajarán a la Argentina.

Trump, Trudeau, Macron y un largo listado de líderes estarán ausentes en México y decidieron enviar a representantes. Es lo que hizo Mauricio Macri, que como anfitrión del G20 está obligado a quedarse en Buenos Aires y envió a la capital azteca a Gabriela Michetti.

El problema es que, al parecer, la vicepresidenta está angustiada por su viaje a México, porque prefería quedarse en Buenos Aires para participar de la Cumbre que reunirá a los máximos líderes mundiales.

En una entrevista con A24, en donde Michetti hablaba sobre sus actividades en el marco de esta reunión, señaló: “Ya después me voy a México. A mí me toca lamentablemente -porque me hubiera encantado estar en todas las actividades del G-20- pero me toca reemplazar al Presidente y representar a Argentina en la asunción de López Obrador”, dijo con tristeza.

Hay que recordar que el gobierno de Macri ya venía mostrando preocupación por la victoria de AMLO porque consideran que será un liderazgo mucho más cercano -ideológicamente- a Cristina Kirchner. LPO anticipó la búsqueda desesperada de Macri para generar un veloz primer contacto con el presidente electo el mismo día de su victoria en las urnas. la distancia es obvia, dado que Macri sentía una gran afinidad con el presidente saliente Enrique Peña Nieto, quien durante su administración impuso una serie d ereformas de corte neoliberal, muy rechazadas por AMLO.

Macri y Michetti son, además, históricos críticos y opositores al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, postura similar a la que planteó el saliente canciller y hombre fuerte de la actual administración, Luis Videgaray. Otra diferencia con AMLO, que a través de su canciller Marcelo Ebrard buscará erigirse como una “balanza” entre Trump y Maduro, a quien invitó a su asunción.