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Micaela Breque: “El sexo es una forma más de comunicación”

“No podría compartir a mi hombre, soy muy celosa”, dice la actriz y novia de Andrés Calamaro en una entrevista con Tatiana Schapiro en la que responde cuánto de drogas, de sexo y de rock´n roll hay en su vida.

— ¿Estás dedicada a full al estudio y a la actuación?

— Sí, retomé mis estudios. Los había dejado de lado y me sentía muy mal por eso.

— ¿Por qué crees que habían quedado de lado?

— Me había metido en una vorágine de hacer cosas, ahora me doy cuenta que es un proceso al revés, hay que trabajar para que después las cosas que uno haga tengan cierta coherencia con lo que uno busca, con cierto camino que decide tomar. No todo lo que te ofrecen hacerlo. A veces te llenan la cabeza diciéndote: “Cómo no vas a aceptar” “¿sabes cuánta gente quiere ese lugar?” y no es así.

— ¿Te arrepentís de algo que hayas hecho en esa vorágine?

— No, de todo se aprende muchísimo, pero me sentía mal por haber dejado de lado mis estudios.

— Hubo un momento de muchísima exposición a partir de la pareja con Calamaro, de la tapa de Playboy ¿Se disfrutó o no?

—Me cuesta disfrutar de algo cuando es tan intenso, en un sentido más violento. A mí no me hace bien estar pendiente de lo que digan de uno porque es como te ven los otros, sos eso cuando nada que ver. Uno no es lo que los demás digan que es.

— ¿En ese sentido estás más tranquila en España?

— Estoy muy tranquila. Estoy enfocada en lo que más me interesa, en lo que me hace muy bien. Entonces si yo estoy bien todo lo demás se acomoda solo, no hay que hacer nada.

— Filmaste hace no demasiado tiempo Argentino QL que todavía no se estrenó, pero no fue la primera experiencia, ya habías hecho Palmera.

— Sí, había hecho Palmera y Bohemia, que fue un experimento que terminó saliendo brutal.

— Me acuerdo de que en Palmera había un beso importante con otra mujer, ¿surgieron propuestas femeninas a partir de eso?

— No, aunque en Twitter algún piropo de vez en cuando recibo y me parece genial.

— ¿Piropo de qué índole?

— Rozando la grosería. Me lo tomo con gracia, está genial. Para todos los gustos. No me siento tan cuadrada para ofenderme ni mucho menos, es un halago.

— ¿Y no te tienta?

— No, es instintivo. Si un día me tienta iré con todas mis energías y a por todas, como siempre.

— Siempre hiciste lo que quisiste ¿no?

—Sí siempre hice lo que quise, eso la verdad. Se lo tengo que agradecer a mis padres, pero cuando pasa el tiempo me doy cuenta que hay ciertas cosas que hice porque era una mini revolución propia, interna. Quería traspasar ciertas cosas que me tenían atascada.

— Pensando en la pareja con un roquero, en tu caso, ¿cuánto de sexo, cuánto de droga y cuánto de rock n roll?

— De drogas ya está, hay cosas que hay que superar, ya está. Aparte yo soy cero.

— ¿No probaste nada al lado de Andrés?

— Es que no, es que Andrés… entiendo, porque Andrés se esconde, entonces nadie sabe mucho de él, de verdad. La verdad es que las cosas pasan por otro lado a estas alturas.

— Entonces drogas cero. Nos queda sexo y rock`n roll.

— Sexo de amor, pasional. De enredarnos fuerte. Me encanta. Desde muy chica concibo el sexo como una forma más de comunicación. Si vos no sos libre con tu pareja en tu cama, que podría estar flotando en medio de un mar y estar los dos solos sobre esa cama, y no sos feliz en ese instante, en ese momento, bueno, replantéate cosas.

— ¿Sos 100% libre a la hora del sexo?

— Sí, sí. No me maltrataría prohibiéndome cosas. Me perjudicaría yo.

— ¿A qué le decís un no rotundo?

— No podría compartir a mi hombre, soy muy celosa.

— Ahora vamos a volver a esto, pero me debés rock’n roll, ¿cuánto la roquean?

— Lo suficiente. Con elegancia.

— No te imaginaba celosa ¿te puedo encontrar revisando un celular?

— No. Lo hice y está mal. No lo hagan porque van a encontrar cosas que no quieren saber.

— Eso es lo peor, ¿qué haces con lo que encontrás?

— Es que es la estupidez humana, no sé cómo decirlo. Está pésimo y de verdad no lo quiero volver a hacer, porque me hago daño yo.

—¿Perdonás una infidelidad?

— Sí, porque entiendo… A ver, es como un matrimonio que llevan juntos 25 años. Llega un punto en el que una infidelidad sí o no, no hace a la cuestión, la unión real pasa por otro lado. Que te destruye claro, te puede hacer mierda, pero me parece importante no perder el foco de las cosas que sí importan. Aparte yo como ser humano me puedo equivocar cualquier día.

— ¿Te equivocás mucho?

— Intento que no.

— ¿En qué momentos no te aguantás a vos misma?

— Cuando me invade la ansiedad, me pongo muy ansiosa con cosas tontas. Cuando quiero apurar procesos que no tiene sentido apurar.

— Tengo un tweet tuyo que dice: “Silenciar. Porque no hay nada más irritante que la indiferencia. Besis”.

— Eso se aplica a personas que te irritaron. La gente en redes y todo eso habla por hablar. Yo ya estoy totalmente en contra de las redes sociales. Creo que no deberían existir. Es como un retraso muy fuerte. El otro día estábamos en un restaurante y veíamos cómo una chica, comiendo con su familia un domingo al mediodía, tenía el teléfono delante de su cara, la gente comía y no le decían nada. Es como un vacío, justamente indica que en tu vida no está pasando nada. El que vive de verdad no está en las redes sociales; es como cuando dicen que cuando la felicidad es real no hace falta andar contándola a los gritos. Es lo mismo.

— ¿De quién sos cholula? ¿A quién le pedís una selfie?

— A Sabina le pedí una selfie, fue la única que pedí.

— ¿No se enojó tu novio? justo con un músico.

— No, se me coló en la foto ¿podés creer? Hubiera querido hacerla con Joaquín pero bueno, no importa, es una hermosa foto.

— Le has twitteado a futbolistas cuando juega River.

— Ah sí, pero soy fan de mi equipo, no del futbolista en sí.

— ¿Podrías ser botinera?

— No sé si tendría paciencia. Que me estén paseando de un país al otro ya no me gustaría nada.

— Pero lo acompañás en las giras a Calamaro.

— Pero siempre con mi base en mis cosas, yo voy a la gira si puedo, si no puedo no voy.

— No te ves por el mundo comprando carteras y ese tipo de cosas.

— Las carteras me encantan, pero no tendría paciencia con otras cosas. Que me hablen todo el día de fútbol no lo aguantaría. Me encanta el fútbol pero no podría estar todo el día con eso, me aburre.

— ¿Te ha encarado algún futbolista?

— Sí, hay desubicados en todas partes.

— ¿A pesar de estar en pareja te buscan mucho?

— Mucho no. No sé si es porque como todo el mundo sabe quién es mi pareja ya está. Igual siempre está el caradura que lo intenta y ahí queda.

“ANDRÉS ES UN LEONINO TOTAL, ES LO MÁS ROMÁNTICO QUE HAY”

— ¿Qué hacés, se lo contás a Andrés en ese momento o…?

— No. Para mí muere ahí. En las fan pages y eso te puede escribir todo el mundo, entonces cuando escribe un tarado que realmente se piensa que va a conquistar a una mujer por mensaje de texto…Bueno, seguro que sucede, pero no sería mi caso porque yo estoy en pareja y no sé…Es raro. Para mí muere ahí, es como totalmente intrascendente.

— Una cosa es el desconocido que se arriesga, pero es llamativo el famoso que igual intenta.

— Muestra cierto narcisismo, como soy yo me vas a contestar. Y no.

— Alguna vez me dijiste que te encantaba que Andrés era muy romántico ¿lo sigue siendo?

— Muy. Es un leonino total, es lo más romántico que hay.

— ¿Te sigue escribiendo?

— Todo el tiempo.

— ¿Y te gusta o te da un poco meloso ya de vez en cuando?

—Sí, se pone meloso pero lo ubico enseguida. Aprendí a dirigir ciertas cosas de una forma muy sutil, sin ofender ni nada. Cuando nos ponemos muy melosos, es hora de que yo ponga la acción también.

— ¿Vos sos romántica?

— No tanto. Pero también un poquito sí.

— ¿Sos la más racional de los dos?

— Sí. Lucho con mi cabeza todo el tiempo. En mis clases mi lucha es con mi cabeza, estoy aprendiendo a meter mi psiquis en una batidora, apretar un botón y que se destruya todo; quiero desarmar mi psiquis y volverme lo más neutra posible y lo más permeable posible.

— La actuación tiene algo interesante porque te permite jugar a ser una persona completamente diferente, podés romper un poco con todas esas limitaciones.

— Podés imaginar, y es lo que a muchas personas las salva. Imaginar una realidad aparte, todo el mundo tendría que pasar por eso. El mundo no está fácil y estar a merced de las cosas que pasan en el mundo y volverse loco y terminar pasándola mal…Hay gente con ataques de pánico, no estamos mejorando. Por eso digo, las redes sociales no me gustan nada.

— Vos estás viviendo en Europa, muy cerca de toda la situación de los refugiados ¿qué te pasa con esas cosas?

— No lo entiendo. Estamos hablando del continente más rico y en sus orillas está muriendo gente. No sé, acá pasan un montón de cosas pero por lo menos no tenemos a la ultraderecha tratando de matar gente en las orillas del río. Me parecen imágenes horribles y Europa tiene que hacer algo urgente. Es que esa gente sigue, hace meses que están esperando.Estamos viviendo una justicia. Es violencia pura.

— ¿A la distancia qué ves de Argentina?

— Es raro estar lejos porque te enterás de lo que pasa y al mismo tiempo no tanto. Acá se vive a un nivel como bastante fuerte de ritmo. Las cosas pasan todo el tiempo, todas son intensas, todo es a los gritos y me impresiona un poco. Cada vez que vuelvo y veo que la gente se grita en la calle, no sé, me impresiona. Ojalá cambie porque queremos el bien, para nosotros, para nuestros futuros hijos. Quisiéramos vivir en paz. Parece mucho pedir, pero…