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Massa y el fantasma de Bordón

El diputado nacional y ex candidato presidencial desarrolló ciertos complejos desde el 2014 a esta parte. El primero fue hacia Mauricio Macri, que con un armado vecinal como lo era el PRO, se quedó por apenas 678.774 votos con la presidencia de la Nación, prescindiendo del peronismo y utilizando al radicalismo. El otro y más profundo es no terminar como el ex gobernador de Mendoza y ex embajador en Estados Unidos, José Octavio “Pilo” Bordón, quien en el año 1995 enfrentó a Menem y sacó 5.095.929 de votos (29,30%), mientras que Massa en el 2015 sacó 5.386.965 (21,39%).

En ese momento Bordón se la creyó, comenzó a romper acuerdos y pensó que solo su imagen era lo que necesitaba para quedarse con la presidencia en 1999, su asesor norteamericano Dick Morris le metió eso en la cabeza, como el peruano Sergio Bendixen a Massa para el 2019.

Otra cosa en común, su relación con la embajada de Estados Unidos y con ciertos elementos de los servicios de Inteligencia que le proveían protección judicial y mediática; recordemos que tiempo después al mendocino se le acabo la suerte, renunció como senador nacional tras el escándalo de los contratos con IBM cuando era gobernador, multinacional que presidia la hoy canciller macrista Susana Malcorra.

La protección mediática a Massa es importante, nadie investiga o se pregunta como se sigue financiando, pero después de que se filtrará su reunión con Máximo Kirchner se empieza a entender porque Cristina Kirchner dice que “es uno de los nuestros”, dejando entrever dos cosas, la primera, el canal de comunicación abierto y evidente que hay entre el kirchnerismo y el massismo; la segunda y la más peligrosas, la existencia de alguna que otra causa o expediente dormido que tendría como protagonista al ex intendente de Tigre en su paso por la jefatura de Gabinete y que podría ser un escándalo que termine con su sueño de ocupar la Casa Rosada.

“Nada es casual, todos es causal” dicen en filosofía y el orden que proviene del desorden quizás deje sellada la carrera presidencial de Sergio Massa para el 2019, el fantasma de Bordón está presente y hasta algunos analistas piensan, que tanto Macri como Cristina, lo están dejando “engordar” para el golpe final.