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Massa contra el delirio

El presidente de la Cámara de Diputados desmintió en forma expresa su regreso a la jefatura de gabinete.

Sergio Massa desalentó las versiones que lo colocaban reemplazando a  Santiago Cafiero en lo que el presidente de la Cámara de Diputados considera “el peor trabajo de su vida”. El viernes, Alejandro Bercovich recibió un mensaje por WhatsApp de Massa, en respuesta a su consulta: “Deliran absolutamente. De mi parte no hay ninguna chance”. Esta en cama, abatido por un malestar intestinal. Por la misma vía lo gastó amistosamente el titular de la bancada de Juntos por el Cambio, Cristian Ritondo: “¿Dos días de Ejecutivo y ya estás en cama?” Berco señala que este buen tomo de diálogo entre dirigentes de fuerzas opuestas, es impensable desde siempre entre Cristina Fernández y Mauricio Macri, también es inimaginable hoy entre Alberto Fernández y su reaparecido antecesor. Pero la mayor novedad es que tampoco es el mejor el nivel de diálogo entre el ex Presidente y el aspirante opositor al cargo, Horacio Rodríguez Larreta, cuando el poder permanente ya empezó a monitorear las candidaturas para las elecciones legislativas de 2021 y se pregunta a quién o a quiénes votarán los caídos del sistema durante la pandemia, que según el INDEC no son pocos. El organismo ahora a cargo del hijo de Roberto Lavagna acaba de estimar que en el segundo trimestre del año 3,6 millones de argentinos perdieron sus empleos. También que uno de cada cinco de quienes lo conservan están “ausentes”, en muchos casos suspendidos por sus empleadores y cobrando menos. Hubo 5 millones de personas que cayeron en la pobreza. Muchos de los nuevos desocupados, pero también algunos con empleo que no llegan a cubrir la canasta básica. Estatales, por ejemplo, que debieron contentarse con el 7% que aceptó UPCN después de una gestión que les rebanó un tercio de su poder adquistivo.

Horacio Rodríguez Larreta lo sabe de primera mano, agrega Bercovich. El gobierno de la ciudad opulenta debió triplicar la asistencia alimentaria a sus vecinos. Hoy entrega comida a 354.000 personas mientras que en febrero solo lo hacía con 102.000. Le pidieron bolsones en barrios donde nunca, como Caballito, y la curva del empobrecimiento no se acható nunca. En el entorno del intendente porteño se atribuye la reaparición de Macri, a la publicación del libro con las confesiones de su hermano menor, que puso a Rodríguez Larreta frente al desafío de hablarle al electorado en un idioma distinto. Su ministra de Desarrollo Social, María Migliore, le dijo: “Si seguimos a Macri y a su discurso de la meritocracia estamos renunciando a hablarle a la mitad del país, que es pobre y no tiene la culpa”. El reto es encontrar una narrativa post-macrista que no le haga perder a los intensos de las marchas anticuarentena.  A la hora de pensar la salida a la crisis económica, dice Berco, el jefe porteño conversa con Carlos Melconian, Hernán Lacunza y Pablo Gerchunoff, el ex jefe de asesores del ministerio de Economía en las gestiones de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rua.

Esa verde debilidad

La imagen «inédita y contraintuitiva de un peronismo unido pero al mismo tiempo errático en la toma de decisiones y tambaleante al llevarlas adelante es lo que hace que el establishment mire de vuelta para el lado de la oposición, aun cuando las rabietas y el desgaste que está a punto de sufrir Macri hagan impensable su regreso al sillón de Rivadavia. La razón central es la disparada del dólar. Como admitió Máximo Kirchner el mismo 17 de octubre, antes que el cyberataque hiciera naufragar la marcha virtual: para gobernar la Argentina hace falta domar al billete verde». Pero es todo lo contrario a lo que se ve. El ministro de Economía Martín Guzmán fue ungido como el único al frente del timón, después de dos meses de internas fratricidas. «Anunció medidas para calmar los dólares financieros paralelos y subieron 40 pesos cada uno. Los fondos de inversión que prometió que iban a nutrir la oferta en ese mercado terminaron por alimentar la demanda. Esos fondos que vinieron a valorizarse en la bicicleta financiera de Macri obtuvieron lo que querían y ahora quieren más. El Fondo Monetario respaldó las medidas pero después no se hizo responsable». Peor aún: en septiembre las importaciones, que venían cayendo a un ritmo del 24%, crecieron por primera vez en el año y las exportaciones se desplomaron un 18%. Berco se asombra ante «renglones increíbles como el de los granos y aceites, un rubro donde no solo se demoran exportaciones sino donde las ¡importaciones! crecieron 432%. En el sector aducen que como el productor local no les entrega granos por la suba del dólar blue, ellos tienen que importar de Brasil o Paraguay para no apagar los molinos. Pero no están importando más que antes. Están importando más que nunca. Y ya insumieron casi U$S 2.300 millones en 2020″. Tambiénse agotaron en menos de media hora los 250 Volkswagen Nivus que salieron a preventa. Es la contracara del empobrecimiento súbito de millones por la pandemia. Una situación de la que Martín Guzmán prometió salir con señales para inyectar confianza, realineando las tasas de devaluación, de interés y de inflación. Pero una vez más aparece la pregunta: ¿qué inflación? ¿La que informa el INDEC o la que se verá cuando la mitad del índice hoy congelado se descongele?

Ser ungido como el único que decide no es necesariamente un premio. En medio de un tembladeral como éste, también puede ser una ofrenda sacrificial o un ultimátum, conjetura Bercovich. Al empoderado Guzmán lo persigue el fantasma de Alejandro Vanoli, eyectado de la ANSES a poco de iniciada la pandemia con la misma impiedad con la que se lanzaba de la colina Tarpeya a los antiguos traidores a Roma, cuando todas las facciones del Frente de Todos se dieron cuenta a la vez de que ninguna de las demás lo respaldaba especialmente.

«Son cosas que pasan cuando el agua llega al cuello. O el dólar paralelo a 200 pesos. O cuando el país entero parece complotarse para desvalijar al Banco Central. O cuando aparece el riesgo cierto de que los nuevos pobres voten a la oposición. ¿Habrá abierto ya Stiglitz una unidad básica en Columbia para cuidar a su discípulo del efecto Vanoli?»

Fuente: El Cohete a la Luna