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Marcos Peña, el cerebro del PRO que dice que ser peronista o radical es solo un sentimiento

Con apenas 38 años, pero una trayectoria y visión política que trasciende a la mayoría de sus contemporáneos dentro del macrismo, el armador estrella, asesor y amigo personal del presidente electo, Marcos Peña, es para muchos el máximo responsable de la meteórica carrera de Mauricio Macri hacia el poder. Los medios lo llaman “el superministro”, y destacan por sobre todo, la fe ciega que el líder del PRO deposita en él.

Virtual “número dos” de Macri, es quien desde hace ocho años en el gobierno porteño, comunica las decisiones importantes, tiene a su cargo la relación con los ministros (actuales y futuros) y se transforma en “los ojos y los oídos” del presidente electo dondequiera que vaya. Tal es así que hay una anécdota que contaba un ex presidente que decía que “en las reuniones Macri no atiende a nadie, excepto a él (por Peña), hasta por las cosas más comunes”.

Como jefe de campaña que fue, hoy es señalado como el responsable en gran parte de haber sabido interpretar el clima político a partir del cual fueron diseñados y gestionados los acuerdos que a la saga llevaron a Macri a la presidencia, y de haber defendido abnegadamente los valores partidarios de una política moderna, una visión pragmática del Estado, y una voluntad de cambio.

A Marcos Peña le adjudican la famosa frase de Macri que dice que “El peronismo y el radicalismo dejaron de ser una ideolgía politica, son solo un sentimiento que tienen algunos argentinos, como ser hincha de Boca o de River”.

“Marcos le aportará mucho al Gobierno. Tiene la extrema confianza de Mauricio y legitimidad hacia adentro”, comentó a pesar de esto, un importante dirigente de PRO con historia en el peronismo. Será el virtual e indiscutido número dos de la administración, y siempre cerca de Macri, al que acompaña desde sus inicios en la política activa. Con sólo 38 años, tendrá a su cargo la coordinación de un gabinete donde habrá macristas “puros”, aliados radicales, extrapartidarios y hasta un kirchnerista: Lino Barañao.