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Marcelo Tinelli: “Alberto Fernández me dijo que la política ya no se va a meter en el fútbol”

“Boca manejaba la Superliga”, disparó Tinelli desde la sala de reuniones del comité ejecutivo de San Lorenzo

Avenida La Plata al 1700, a metros de tierra santa, ese predio que ahora está en silencio, pero que en sus entrañas agita el sueño de la restitución. Lo saben los duendes del Viejo Gasómetro que pasean por ahí. Corazón de Boedo. Dos pisos por escaleras y se abre la sala de reuniones de la comisión directiva de San Lorenzo. Detrás, un despacho. Es presidencia. Un escudo del club en la pared, un trofeo en un rincón, un ambiente tan blanco como austero. Pero ya no está en el sillón Matías Lammens, sino Marcelo Tinelli en un traspaso imaginario que llegará tras las elecciones del próximo sábado. ¿Vas a extrañar al nuevo Ministro de Turismo y Deporte…?, escucha. “Sí, claro, mucho. Mucho, mucho lo voy a extrañar a Matías…” Lammens era algo así como el escudo protector, el refugio blindado… “Pero ojo que yo aprendí a convivir con el elogio y con las críticas desde hace muchos años”, se defiende Tinelli y se zambulle entre mil definiciones. Ninguna tibia, ninguna de circunstancia.

-¿No le temés al rechazo popular? El fútbol se desborda y puede haber 40 mil personas insultándote, como le pasó a Lammens hace poco, cuando San Lorenzo perdió con Defensa y Justicia…

-Sí, lo sé. El fútbol no es una ciencia exacta, ese es el principal problema. Y bueno…, sí, es como en la actividad política, y yo vengo haciendo actividad política últimamente. Estoy expuesto a las críticas, enseguida me defenestran públicamente. Pero yo tengo ese cuero curtido. ¡Han dicho tantas barbaridades de mí! Vamos a tratar de que la gente no esté mal en el club; un partido de fútbol podés perderlo o ganarlo, y si vienen las puteadas porque nos va mal…, y… Mirá, muchas veces las miradas a mí me llegan al cuarto piso, aunque yo esté allá arriba y Matías esté abajo. ‘E, vo’, Tinelli, vendieron a los jugadores y vos te tomaste una licencia y desapareciste…’, me llegan, ¿eh? Me llegan. Y las escuchan mis hijos, que me dicen ‘¿por qué te putean pá, por qué te dicen eso?’ Por ahí, se ve más ahí abajo, pero arriba llegan, te aseguro que llegan las puteadas. Igual, siendo presidente tenés mucha más exposición y coincido con lo que vos decís. De hecho, yo pude ser presidente en 2012 y elegí que fuera Matías porque sentía que él me iba a poder cubrir en un montón de cosas. Y no me refiero a las puteadas, sino en la vida interna cotidiana, y yo podía ser un buen vicepresidente. Hoy siento que me tocó el turno a mí. Y bueno, lo hago, y ojalá me elijan los socios.

-Completá con tu primera sensación. El fútbol es…

-El fútbol es un lugar difícil, un lugar donde muchas veces se mezcla la política, especialmente en los últimos cuatro años. Nosotros tuvimos cuatro años y medio muy buenos de arranque, y los últimos cuatro años siento que no han sido buenos a nivel de resultados deportivos. Los últimos tres, fundamentalmente. Pero también ha tenido que ver el contexto del país, no tengo ninguna duda de eso: la política se ha metido en todo eso. Desde las elecciones en la AFA hasta acá…, sería un inocente si no dijera eso. Yo lo veo, lo analizo, todos lo saben y algunos lo dicen. Yo lo digo, sí, obvio. Evidentemente lo política se metió en el fútbol argentino. Entonces, hay que tener mucho más cuidado porque hay un montón de cosas que se van jugando por atrás. Uno también tiene un laburo, tiene un montón de cosas, entonces tratás de ver que el fútbol no te llegue a tocar otros intereses y sos más cuidadoso. En otro laburo, vas, lo hacés y te vas. Acá tenés que ser más cuidadoso, hasta más cuidadoso que en la propia política. Sí, es verdad, es verdad, en el fútbol te tenés que cuidar. De hecho, yo ya lo viví en la AFA… Todos me preguntan qué aprendí. Y sí, fue un gran aprendizaje y fue fuerte. El fútbol es un ámbito que debés respetar.

-A mediados de octubre, tu agrupación confirmó que el candidato a presidente sería Horacio Arreceygor. De repente, el último día de noviembre, por redes confirmaste que serías vos. ¿Qué pasó en el medio? Las elecciones. ¿Te aseguraste que se marchara Macri y llegara Alberto Fernández para animarte a ser presidente del club?

-Por ahí…, por ahí inconscientemente sí… Lo tendría que hablar con mi terapeuta, pero como no fui esta semana, no te puedo dar la derecha. Pero siento que se viene un momento de la Argentina en el que el poder político no va a tener injerencia en el fútbol. Y lo siento porque me lo dijo una persona cercana y amiga como el nuevo Presidente de la Nación, a quien conozco y le tengo un gran cariño y respeto. Me parece que antes sí tuvo mucha injerencia el poder político. Sin dar nombres: si a uno le dicen ‘che, guarda con esto que estás diciendo porque vos hay cosas que no hiciste, cargas sociales que no pagaste’… Y le aclarás: ‘Pará, pará, yo no tengo nada que ver con eso’. Y te responden: ‘No, pero bueno, viste, por las dudas te lo digo, guarda al aire’. Se empiezan a jugar intereses… Entonces, te preguntás: ¿hasta dónde llego, hasta dónde voy, qué hago? Porque acá pueden ensuciarme a mí y al club. A mí no me preocupa, yo estoy tranquilo porque sé lo que hago, sé la verdad. Pero no quiero arrastrar al club, más allá de la relación personal que yo tengo con Alberto y que trabajo en el Programa de Argentina Contra el Hambre…. Alberto es un presidente que me dijo de antemano ‘yo en el fútbol no me voy a meter’. Más allá de que es hincha de Argentinos Juniors.

-¿Y el ‘producto-fútbol’ está explotándose sin condicionamientos?

-… Lo hablaba con Mariano Elizondo [presidente de la Superliga] hace unos días. Los ingresos directos que tiene San Lorenzo son por los socios, la comercialización del club y los derechos que te da la Superliga…, pero después, Superliga también puede recaudar de otra manera. Y ahí hay un montón de cosas que yo puedo aportar, digamos como ‘el modelo NBA’: aplicaciones para los derechos internacionales, partidos en el exterior que puedan jugar los equipos argentinos, mejorar la asistencia de público a los partidos, que las tribunas se vean llenas en el plano de cámara… ¡Andá a encontrar una butaca vacía en la primera fila de la Bundesliga! Bueno, esos, me parecen que son modelos del mundo que se pueden replicar. Si la Superliga tiene su propia aplicación, en 7 años, cuando Fox y Turner terminen este contrato, esa aplicación valdrá un montón de dinero… Hay un montón de cosas que se pueden hacer. Los shows que comenzó a hacer la Conmebol y yo ayudé…, ese es el concepto. El espectador no va solo a ver un acontecimiento deportivo.

-Muchos dirigentes rechazan este giro conceptual.

-Bueno…, yo no sé muy bien por qué no se puede hacer. Yo iba a ser el presidente de la Superliga en 2016…, tendría que hablar un poco más con Mariano, meterme de lleno otra vez para ver qué está pasando, cosa que haré desde febrero si los socios me elijen. Hoy la Superliga tiene 24 dirigentes que integran la mesa y muchos también integran el comité ejecutivo de la AFA, entonces este doble comando de AFA/Superliga te lleva a pensar: ‘¿quién maneja las cosas?’ Todavía hoy no está muy claro. Hay que definir claramente quién toma las determinaciones; en la parte económica parecería que la Superliga ya ha tomado más independencia, pero en el tema arbitrajes, no tanto. Me pregunto cómo va a jugar el VAR, algo que le podría venir bien a la Superliga, podría ser un elemento de marketing muy bueno…

-Pero la AFA todavía lo mira con recelo…

-No lo sé, no sé todavía cómo se va a dar. Y también tendríamos que iluminar más a la Superliga, los clubes deben poner más sus cañones en darle bola a la Superliga. Ahora, para eso tenemos que trabajar los 24 clubes de la misma manera, pensando que en la Superliga tienen que hacer un crecimiento. Ahora, si no es así, va a ser difícil. Hoy todo desluce, siento que se hacen muchas cosas, pero falta consolidarlas. Y para eso necesitamos romper esquemas, y no es fácil. Eso llevará tiempo. Javier Tebas [presidente de LaLiga] nos decía que en España llevó mucho, incluyendo peleas con la Federación.

-También habría que lograr que no se enoje San Lorenzo cuando el Tribunal de Disciplina lo quiere sancionar…

-Pero antes habría que lograr que el Tribunal de Disciplina no sea manejado por el poder político. San Lorenzo se enoja porque…

-¿Realmente creés que estaba controlado por el poder político?

-Sin ninguna duda. Miremos los nombres de quiénes lo manejaban, vayamos al archivo. Yo los puse en mi Twitter, con nombre y apellido, en ese momento. No tengo ninguna duda que los organismos de poder fueron controlados, en la Superliga, por el poder político. El Tribunal de Disciplina, el Tribunal de Cuentas, el que controlaba al Tribunal de Disciplina… todo estaba en manos de Boca, gente que tenía que ver con el Presidente de la Nación. Matías Ahumada, directivo de Boca, que ahora termina su mandato, era parte. Clariá [Mariano], que era el abogado. No digo que son malos dirigentes, Ahumada es uno de los mejores tipos que yo vi laburar. Pero ellos manejaban la Superliga. Entonces, en algunos casos tenés que medir las sanciones… Me refiero a querer medir como si estuviéramos en Inglaterra, en España o Italia, cuando hay un país que en 2017 volvió a ser Argentina, como digo yo, aunque no despectivamente. No hay que olvidarse que nosotros, los dirigentes, tuvimos un montón de problemas, como devaluaciones con contratos en dólares y otras muchas cosas que hubo que ver sobre la marcha cómo podíamos ir manejando. No me hagás un control de la Premier League cuando los ingresos me los das en pesos. También tenemos que ver eso.

-Ya que lo conocés tanto a Mariano Elizondo, ¿por qué no se cansó, denunció esa presión y se fue?

-Justamente por todo lo que lo conozco a Mariano sé que no se va a cansar. Es un incansable.

-¿Aunque hubiese intromisión política?

-Mariano la fue llevando y bastante bien pudo sostener a la Superliga. Existe, está presente y ese ya es un adelanto importante. Hay que ver cómo sintió esa presión. Yo creo que se viene un cambio grande en la Superliga a partir del nuevo Gobierno, porque no se va a meter más.

-Tuviste muchas diferencias con Claudio Tapia, pero hace un tiempo que se los advierte cercanos. ¿Es genuina esta relación o apenas una tregua?

-Es real. Y le estoy agradecido por gestos que van más allá del fútbol. En un momento complicado para mí, estuvo muy cerca. Entonces, más allá de que es una persona que estuvo políticamente en la vereda de enfrente en 2015, es una persona que valoro y que estuvo pendiente en mis momentos difíciles. Me llamó siempre, se preocupó por mi familia y yo esas cosas las agradezco. Tenemos un buen vínculo y le dije que estoy para trabajar en la AFA si lo necesita. Hoy San Lorenzo no integra el comité, pero le dije que si necesita a San Lorenzo, que cuente con eso. Yo o un dirigente de San Lorenzo estaremos. Si a mí me toca el 14 ser el presidente de San Lorenzo, está bueno que pueda colaborar tanto en la AFA como en la Superliga.

-Proponés cambios a nivel negocio y evolución del producto fútbol, un plan que siembra desconfianza en dirigentes más… ¿tradicionalistas?

-Sé que no es un trabajo sencillo. Así como yo digo que para San Lorenzo quiero hacer un producto que sea excelente adentro y afuera de la cancha, lo mismo tenemos que hacer con los dirigentes del fútbol argentino. Por ahí hay un sistema que está armado desde hace mucho y cualquier innovación siembra desconfianza. Eso se cambia desde la empatía, la cercanía y con profesionalismo. Comprendiendo que hay gente que tiene más herramientas para dedicarse a áreas comerciales o de marketing, y no por eso algunos clubes van a perder su lugar.

-¿Realmente los chicos no corren más peligro?

-No, y me parece que hubo algunos avances. Cuando fui a presentar la Superliga y expliqué cómo se iban a dividir los derechos de TV, se me pararon de mano todos. Les dije que sólo el 50% de esos ingresos iban a ser en partes iguales y me saltaron encima, me gritaron que todos eran iguales; me querían matar. Pero por ejemplo, hoy, por ocupar el lugar que ocupó San Lorenzo en el campeonato anterior, cobramos casi 50 millones de pesos menos que el año anterior y hay clubes del ascenso que ganan más. Hoy nos tocó a nosotros. ¿Qué debés hacer? Mejorá deportivamente y vas a ganar más. Pero cuando fui a explicar el share [audiencia de TV], me pusieron una cara… Me cuestionaban. Si Boca tiene más audiencia tendrá ese beneficio, se mide de esa manera en el mundo. No me lo olvido más, fue tremendo ese momento. Está claro que hay que cambiar algunos modelos y varias miradas que ya tienen muchos años.

De la rebeldía de Lionel Messi a los cuidados para Diego Maradona

-¿Tinelli es político?

-Me gusta no tener cargo en el Consejo del Hambre y trabajar sin sueldo, solo como un colaborador más en la asistencia social. Es una vergüenza que tengamos 14 millones de pobres. Tampoco vengo a San Lorenzo como un trampolín hacia ningún lado. No sé qué será de mí en cuatro años, ni lo estoy pensando.

-¿Messi es rebelde?

-Todos tenemos diferentes momentos en la vida. Me parece que no hay que juzgarlo a Leo ni por el momento en el que era súper correcto ni por este. No tomo sus conductas ni como un error ni como un acierto. Son expresiones que el cuerpo necesita largar. De todos modos, yo creo que él hace su autocrítica. Igual, me gusta verlo un poco así., es una persona muy correcta. Siempre dentro del marco legal, me parece bien que digan que se rebeló Leo Messi.

-¿Maradona es un amigo?

-Lamento mucho la distancia que actualmente tenemos con Diego. Yo siempre le mando mensajes por intermedio de amigos. Tengo la mejor, siempre quiero lo mejor para él. Me da pena cuando pierde, por él especialmente. Quiero que le vaya bien y que lo cuiden.

Por Cristian Grosso y Diego Morini