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Madre destrozada busca justicia por mala praxis

La mujer acusa al Hospital Pedro Elizalde, ex Casa Cuna, por la muerte de su beba de 4 meses. De esta manera, encabezará una marcha el próximo jueves frente al mencionado nosocomio porteño.

“Quiero sacar todo mi dolor”, expresó con angustia y desolación Claudia López, en referencia a la marcha que encabezará el próximo jueves frente al Hospital Pedro Elizalde, donde murió su pequeña hija, de 4 meses, y a cuyas autoridades acusa de mala praxis.

La beba ingresó al centro de salud con una grave afección cardíaca, razón por la que fue sometida a una intervención quirúrgica días después, pero recién 24 horas más tarde les notificaron el deceso a los progenitores, luego de sucesivas contradicciones y omisiones respecto de su real estado.

El 6 de mayo, en brazos de su madre Claudia, Luz Milagros arribó al Hospital Gandulfo por lo que era, en principio, un simple resfrío. Sin embargo, el médico de guardia que le brindó atención ordenó su traslado al Pedro Elizalde, ex Casa Cuna, al detectarle una cardiopatía congénita.

En este último establecimiento, las autoridades del área de asistencia cardiovascular enfatizaron la necesidad urgente de intervenirla quirúrgicamente, una operación que se dilató al 16 de mayo, cuando entró al quirófano.

Al respecto, López reveló que “en los días anteriores le habían reventado varias venas en el intento de colocarle el suero. Lo que la maltrataron a mi gorda no tiene nombre y el día de la operación, nos dijeron que nos quedáramos tranquilos”.

A las 9 de la mañana de aquella jornada, los padres se despedían de su niña con la promesa de los especialistas de que la operación culminaría a las 15, sin correr riesgo alguno la beba. Sin embargo, “recién a las 17 nos informaron que nos iban a dar el parte médico en minutos, pero nos dijeron que nos quedáramos tranquilos porque la habían estabilizado”.

A pesar de ello, comenzaron a sucederse las irregularidades, la primera de ellas tuvo lugar a las 18.30 en momento en el cual “bajaron dos policías y ordenaron que sólo nos quedáramos mi marido y yo en recepción”.

A su vez, “a las 21 me llama uno de los médicos para que fuera a ver a mi nena y, cuando la veo, estaba toda hinchada y congelada, tenía el semblante de un muerto. Por lo tanto, le avisé al doctor y lo único que me contestó fue: ‘Aprovechá este momento para abrazarla y besarla, concentrate en eso, del resto despreocupate’”, relató Claudia.

El peor final

Finalmente, luego de una sucesión de anomalías y omisiones, en primera instancia las autoridades médicas pusieron en conocimiento que Luz “tenía sus pulmones endurecidos”.

Veinte minutos más tarde, le informaron a la mamá que había sido un edema pulmonar, en referencia implícita de la muerte de su niña. Sin embargo, el causante revelado por los facultativos no era el mismo que detallaba el certificado de defunción, el cual señalaba “una fibrilación ventricular”, cerrando así una serie de sucesos confusos cuyo desenlace fue la pérdida de la vida de una criatura de tan sólo 4 meses.

“Lo que pasamos fue de terror”

A casi cinco meses del infierno padecido en el Hospital Pedro Elizalde, Claudia López organiza para el próximo jueves una marcha a las inmediaciones del centro de salud bajo la exigencia “Justicia por Luz Milagros”, en afán de esclarecer el deceso de su pequeña hija.

La manifestación comenzará a las 13 con la intención de ser recibidos por las autoridades del nosocomio, en busca de respuestas satisfactorias, que a más de cien días de la muerte de la beba, brillan por su ausencia.

En este sentido, su madre dejó en claro que “quiero sacar todo mi dolor, escrachando al hospital”. A su vez, remarcó que “lo que pasamos allí dentro fue de terror. Creo que se les fue la mano y luego quisieron tapar todo”, en mención a la jornada del 16 de mayo pasado cuando Luz ingresó a las 9 al quirófano para someterse a una cirugía por una cardiopatía congénita, que en principio los médicos aseguraron no implicar mayores complicaciones.