Image default

Luenzo contradice a Das Neves y defiende la política minera de Macri y Aranguren

Las diferencias entre el gobierno nacional y el provincia sobre la política minera no es nueva. Mario Das Neves reafirmó su postura contraria a los proyectos de megaminería desde el mismo momento que asumió, afirmando que “Lo dije hace muchos años y lo reitero: mientras yo sea gobernador, acá vamos a respetar el agua contra cualquier extorsión” y las criticas no se hicieron esperar. El ministro de Medio Ambiente, Sergio Bergman, le contestó que “la minería es una política de Estado”. Ahora el senador de Chubut Somos Todos, Alfredo Luenzo, explicó que podría servir para dotar de materia prima a las centrales nucleares que hay en el país, contrario a la posición del gobernador.

La postura esbozada por el ministro de Energía, Juan José Aranguren, a los diputados que integran la Comisión vinculada a estos temas, fue clara: El Gobierno nacional está interesado de explotar el Uranio que hay en la provincia del Chubut. Una muestra clara fue el pedido del titular de la cartera nacional a Luenzo, para que “convenciera” al gobernador Mario Das Neves.

El senador aseguró que el tema del uranio “tiene que ver con una cuestión estratégica a nivel nacional. Nosotros tenemos centrales nucleares, algunas ya construidas y en funcionamiento, otras que se van a construir en los próximos dos años, por lo tanto tenemos la materia prima como para hacer funcionar parte de esas centrales y lo tenemos en la provincia del Chubut”.

Resaltando que este recurso está en suelo chubutense, Luenzo dejó entrever que

“Hay un promedio anual de 10 mil millones de divisas que salen de la República Argentina, que en definitiva están destinados a la compra de ese combustible para el funcionamiento de las centrales, y ese material nosotros lo tenemos en nuestro propio territorio”.

“El debate hay que darlo alrededor de esta cuestión”, graficó Luenzo. Sin embargo, no olvidó en la provincia del Chubut estos temas «tienen una sensibilidad muy particular a partir de cientos de ciudadanos de la localidad de Esquel para decirle no a la minería en su conjunto».

En la misma sintonía, visualizó que en ciertos sectores “hay rasgos de fundamentalismo”, y añadió que “no podemos abordar la problemática desde el lugar del fundamentalismo, ni de un lado ni del otro. Ni ser un prominero ni tampoco la antiminería”.

Por otra parte, especuló que «si económicamente la rentabilidad de la minería no demuestra resultados favorables para el interés de la gente, yo te diría ni siquiera lo comencemos a discutir».