Image default

Lucas Barrón tiene síndrome de Down y competirá en el Dakar

El copiloto peruano estará a bordo del UTV 433 y asistirá a su padre. Cómo fue la preparación del binomio a días de la largada en Lima.

Lucas Barrón es peruano, tiene 25 años y hará historia en el Rally Dakar 2019. A partir del 6 de enero se transformará en el primer competidor con síndrome de Down en participar en una de las carreras más exigentes del planeta. Y su alegría es inmensa. “Nuestro objetivo es terminar la ruta y llegar a la meta”, asegura emocionado, quien acompañará como copiloto a su padre Jacques Barrón en la prueba que este año se correrá íntegramente en Perú.

Lucas se preparó durante meses para esta duro desafío del que participarán más de 500 pilotos, y donde será el primer competidor con síndrome de Down en 41 años de historia del Dakar. Nacido en Lima, rebosa felicidad por estar a las puertas de cumplir uno de sus sueños como deportista. “Esta carrera es buenaza para mí. Sera fácil porque sabemos la ruta”, manifestó el joven de 25 años, de mirada luminosa en un taller de mecánica en Lima, donde le dan los últimos afinamientos al vehículo UTV que compartirá con su padre.

Barrón conoce todos los detalles de la máquina que conducirá su padre
Barrón conoce todos los detalles de la máquina que conducirá su padre

Los Barrón participan en la categoría SXS de la prueba motorizada más dura del mundo, que se correrá entre 6 y 17 de enero en suelo peruano.

Pocos deportes son ajenos a la voluntad de superación que demuestra Lucas. Tras practicar natación, fútbol, ciclismo, surf y esquí acuático, siente que está “preparado y capacitado para superar las dunas del desierto” peruano. Apasionado del rock y el hip hop, Lucas explicó que su misión consistirá en estar al tanto de cualquier falla mecánica y al estado de la ruta. “Lo voy a ayudar a ver el motor, la ruta y los neumáticos”, acotó el joven luciendo orgulloso su traje blanco de copiloto. El rally es sumamente desgastante física y mentalmente.

A Lucas le esperan 5.000 kilómetros de dunas principalmente, en las diez etapas del Dakar 2019. El desierto peruano tampoco es ajeno para este amante del deporte de los fierros. En septiembre fue copiloto de su padre en el Dakar Series-Desafío Inca, carrera preparatoria al Dakar 2019, que se corrió en las dunas de Ica, al sur de Perú. El equipo ‘Barrón x 2’, como lo bautizaron, finalizó séptimo en esa competencia.

Jacques Barrón, un ingeniero de 55 años, resaltó que no tuvo ningún problema con los organizadores del Dakar para inscribir a su hijo en la competencia. El requisito fue el mismo que sigue cualquier competidor: pasar todos los exámenes médicos y contar con los documentos exigidos. “Lucas ya tiene la licencia de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) para participar en el Dakar”, dijo.

Lucas aprobó todos los exámenes físicos para anotarse en la competencia.
Lucas aprobó todos los exámenes físicos para anotarse en la competencia.

Barrón indicó que Lucas no tiene miedo a nada, sabe qué hacer si surge algún problema mecánico. “Sabe cómo ver la temperatura de la faja, aceite y presión de los neumáticos”, señaló. “Los ojos de Lucas serán los ojos del carro para evitar impactar con otro carro o cualquier objeto”, añadió Jacques, que ya participó en el Dakar en cinco oportunidades.

“Las personas con síndrome de Down desarrollan ciertas capacidades. Lucas puede desarrollar cualquier deporte”, destacó con orgullo su padre.

La odisea en el desierto

En sus 5.000 kilómetros -el 70% de ellos en la arena- el Dakar recorrerá Lima y las regiones sureñas de Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna, esta última fronteriza con Chile. La etapa más dura para cada auto y camión será el maratón de 370 kilómetros entre Arequipa y Tacna, en la quinta jornada (10 de enero).

Lucas admira al piloto francés Cyril Despres, un amigo de su padre, con el que entrenaba cuando corría en moto en las dunas y desiertos peruanos. “Despres me escribió en Facebook, me felicitó”, señaló tras recordar que el cinco veces campeón de motocicletas del Dakar, le regaló en 2017 una camiseta autografiada que conserva como un tesoro personal. Sin grandes patrocinadores y con una preparación de año y medio, padre e hijo competirán en la carrera con el vehículo número 433, un pequeño UTV arenero que compró Jacques a unos 30.000 dólares.

El Dakar tendrá lugar por cuarta vez en Perú aunque la versión de 2019 se correrá únicamente en este país. Bolivia, Argentina, Paraguay y Chile declinaron ser parte de la prueba por razones de austeridad.