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Los Gordos van al arco

El sindicalismo se refugia en los clubes. El ejemplo de las (fallidas) elecciones en Los Andes. Inicios del clan Moyano e ida y vuelta entre política y deporte.

Durante 2021, habrá múltiples elecciones en los clubes del fútbol argentino, muchas de las cuales fueron postergadas el año pasado por la pandemia. Como viene sucediendo hace varios años, el sindicalismo es una presencia habitual en las listas y esta semana debería haber un duelo gremial en Lomas de Zamora, en el club Los Andes, entre Víctor Grosi, actual presidente y Secretario General del Sindicato de la Industria de la Construcción, Satraic, adherido a la CTA, y Omar Plaini, senador provincial y titular de los canillitas, miembros de la CGT, quien denuncia proscripción y aprietes de barrabravas.

El 31 de marzo vencía el plazo para presentar las listas para los comicios del 11 de abril. De un lado estaba la Agrupación Ejército de los Andes, de Grosi, que ya había presentado las listas y los avales, y, del otro, el Frente CALA (Consenso de Agrupaciones de Los Andes), que secunda la candidatura de Plaini, cuyos representantes se vieron impedidos de ingresar al club y denunciaron fraude.

 “El actual presidente, Víctor Grosi, junto con un grupo de barras, nos impidió el ingreso de los representantes de las agrupaciones históricas del club. Se presentó la lista 10 del Frente CALA, con todos sus candidatos, como lo indica el estatuto en tiempo y forma, quedando la misma como única lista y entonces ganadora, consagrando a nuestro candidato Omar Plaini como nuevo presidente del club”. Ese fue el texto que difundió en las redes el espacio opositor, al mejor estilo Daniel Vila en la puerta de AFA en 2011. El oficialismo respondió que ante la ausencia de una segunda lista y con la certificación de un escribano, Grosi seguirá presidiendo el club.

Sin embargo, esto no termina con este duelo de posteos puesto que el club confirmó que el domingo a las once de la mañana reasumirá la comisión directiva para el período 2021-2023. A su vez, Plaini convocó a una marcha para este sábado por Lomas de Zamora para protestar por la proscripción e instar a que se vote.

 Quien fue vocal de la gestión de Grosi y renunció el año pasado fue Pablo Paladino, expresidente del club, que fue coordinador del Programa Fútbol para Todos durante el gobierno de Cristina Kirchner -en 2019 fue sobreseído en la causa en la que se investigaba la contratación del fútbol para la Televisión Pública- y exjefe de campaña de Aníbal Fernández, en 2015. Además, fue precandidato a intendente de Lomas de Zamora cuatro años después, pero perdió la interna con Martín Insaurralde, que luego fue reelecto.

Como publicó Gustavo Grabia en la web de TyC Sports, en la lista de Grosi asumirá como vocal titular Adolfo Aguilera, vocal de Satraic y ladero de José Anacleto Paz, exjefe de la barra brava, hoy preso por un crimen. Como representantes de los socios figuran Diego Sotelo y Cristian Vivas, barrabravas que fueron denunciados por la Aprevide y sobre los que se aplicó el derecho de admisión. Ante la pregunta del colega sobre la presencia de los violentos en su lista, el presidente dijo: “No puedo conocer a toda la gente que está en las agrupaciones”.

 Grabia también consignó que en los videos donde se observa cómo impiden el ingreso a la sede a los partidarios de Plaini, puede verse al actual jefe de la barra, Walter Coronel, monitoreando la situación. Coronel lidera la facción de Lomas de Zamora de La Doce, la barra brava de Boca.

 

En la AFA

Sin embargo, la presencia de sindicalistas empieza por la propia Asociación del Fútbol Argentino, con Claudio Tapia y Hugo Moyano. El presidente comenzó en los años ‘80 como barrendero y fue ascendiendo primero a delegado, luego a asesor gremial y en 2003 fue designado asesor medioambiental de la Ciudad de Buenos Aires. Desde allí, saltó a la Ceamse, donde fue director y hoy es vicepresidente. En el gremio conoció a Pablo Moyano y por él a su hermana, Paola María Isabel, con quien se casó y tuvo cuatro hijos. Tapia llegó a la presidencia de Barracas Central a principios de siglo y desde ahí proyectó su imagen hasta el sillón de Viamonte, en 2017. Actualmente, la Inspección General de Justicia (IGJ) analiza dos presentaciones que podrían anular las elecciones que se hicieron en mayo del año pasado y le convalidaron un nuevo mandato que comienza en octubre.

Una de esas denuncias la presentó el expresidente de Nueva Chicago Germán Kent, quien el 28 de marzo perdió las elecciones frente a Hugo Bellón, coordinador nacional de ATE Migracionaes. El día de su asunción, Tapia compartió el acto junto a Víctor Santa María, titular del gremio de encargados, dos veces precandidato a presidente de Boca y titular desde 2012 de Sportivo Barracas. Sorprendió la presencia conjunta ya que Chiqui no es muy querido en la Casa Rosada y Santa María es hombre del presidente Alberto Fernández. El 7 de abril, Bellón fue a la IGJ para desistir de la presentación, pero como fue hecha a título institucional sigue su curso. La otra la presentó la cúpula de San Martín de Tucumán, que asumió este año y donde hay varios miembros de la filial provincial de La Bancaria, como el vicepresidente Carlos Cisneros, diputado nacional por el Frente de Todos.

En 2014, Hugo Moyano llegó a Independiente con una alianza que incluía además de a Camioneros a kirchneristas como Carlos Montaña, exfuncionario de Alicia Kirchner en Desarrollo Social y uno de los renunciantes por la compra de alimentos con sobreprecios en la gestión de Daniel Arroyo del año pasado, y también macristas como Cristian Ritondo, jefe del bloque del PRO en Diputados, que actualmente está armando a la oposición que podría desbancar a Hugo en las elecciones de este año. El camionero logró lo que no pudo Luis Barrionuevo, titular de gastronómicos, que presidió Chacarita, pero nunca pudo en Avellaneda. Hay quienes lo señalan como otro armador del anti-moyanismo, junto al expresidente Julio Comparada y el extenista Gastón Gaudio.

La punta de lanza para Moyano fue Héctor “Yoyo” Maldonado, protesorero de Camioneros y actual Secretario General del club, quien participaba de la vida política de la institución desde antes; fue vocal durante la gestión de Comparada. Su hijo Pablo, secretario general adjunto, es el vicepresidente primero; Ricardo Cirielli, secretario general de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, es vocal titular, lo mismo que Sergio Palazzo, el radical que comanda La Bancaria a nivel nacional, quien asumió este año como director deportivo. ¿Será el candidato del espacio para intentar derrotar a la lista que arma Ritondo?

La presencia de sindicalistas en los clubes es frondosa. Horacio Arreceygor, secretario general del Sindicato Argentino de Televisión, es el vicepresidente primero de San Lorenzo. Roberto Digon, vicepresidente tercero de Boca, fue durante diez y seis años titular del Sindicato Único de Empleados del Tabaco, donde hoy reviste como Secretario de Relaciones Internacionales. Su primer mandato finalizó con el golpe de 1976, cuando fue secuestrado y torturado. El secretario de actas de River es Guillermo Imbrogno, que hasta 2019 conducía la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos y era vocal de la CGT. Daniel Amoroso, extitular del Sindicato de Trabajadores de juegos de azar, y Alejandro Amor, Defensor del Pueblo de la Ciudad y exsecretario gremial de los municipales porteños, fueron parte de la primera Comisión Directiva de Víctor Blanco en Racing.

La lucha de poder en Los Andes es una muestra más de que el fútbol tiene muchos puntos de contacto con el sindicalismo, que, al igual que la política partidaria, no puede resistir la tentación de jugar también en los clubes. Aunque muchas veces pueda perder feo.

Por Federico Yañez- Letra P