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Los extraños embarques de una firma pesquera al estado mexicano de Sinaloa

El 12 de enero de 2014 salió del puerto de Madryn un cargamento de 18.000 kilos de langostinos hacia un puerto cercano a la ciudad de Los Mochis, en el estado mexicano de Sinaloa. Según el certificado sanitario del SENASA, se trataba de 1.800 cajas de colas de langostinos congeladas en tierra, cuyo destinatario era la empresa Congelados Barlovento S.A. de CV, con sede en Colonia Insurgentes, un barrio de Los Mochis, la tercera ciudad del estado de Sinaloa.

En un informe del Diario Jornada, se pone en evidencia ciertas maniobras de la empresa Yaganes S.A., que tuvo una planta en la ciudad. En 2014 envió varios cargamentos a la ciudad de Los Mochis, en donde detuvieron al “Chapo” Guzmán. Le debe a la Administración de Puertos, tiene más de $ 14 millones en cheques rechazados y pidió la quiebra.

Este estado mexicano es uno de los lugares copados desde hace años por el narcotráfico y en donde reina el famoso Cartel de Sinaloa, liderado por el capo narco más famoso del mundo: Joaquín Guzmán Loera, más conocido como “El Chapo”.

Precisamente, “El Chapo” fue recapturado hace pocas semanas en un megaoperativo de la Marina de México en un escondite en Los Mochis.

El cargamento hacia Sinaloa fue despachado en Puerto Madryn por la empresa Yaganes S.A., que tenía una pequeña planta en la ciudad portuaria pero cuya sede oficial estaba en Buenos Aires.

El embarque en cuestión no fue el único que realizó Yaganes por aquellos días. Muchos de ellos hacían, a su vez, una extraña triangulación por tierra con la ciudad de Portsmouth, en el Estado de Nuevo Hampshire, en Estados Unidos.

Hubo al menos treinta cargamentos enviados entre el 17 de diciembre de 2013 y el 12 de febrero de 2014 –se especula que podrían ser muchos más-, y en ningún caso le pagó a la Administración Portuaria de Puerto Madryn las facturas por la utilización de los servicios portuarios, que ascienden a unos 82.863,28 pesos, según el cálculo al que accedió Jornada.

Pero en el mismo momento que la firma Yaganes mandaba cargamentos a Sinaloa, sus directivos empapelaban el sistema financiero con cheques: entre el 20 de enero de 2014 y el 22 de abril de ese mismo año, emitieron 175 cheques por un total de $ 14.570.737,94, según la información del Banco Central de la República Argentina. Todos fueron rechazados por falta de fondos.

Mientras firmaban cheques, los directivos de Yaganes pidieron el 16 de abril la apertura del concurso preventivo, que fue aprobado un mes después por el Juzgado Nacional en lo Comercial Nº 18 de la Ciudad de Buenos Aires.

Para entonces, los cargamentos ya estaban en Sinaloa, los empleados de la planta de Puerto Madryn y otras que operaba en Santa Cruz habían sido despedidos, y los más de $ 14 millones en cheques rechazados daban a entender el virtual vaciamiento de la empresa.

En la nueva conducción de la Adminsitración Portuaria de Puerto Madryn, liderada por Osvaldo Sala, detectó las facturas impagas de Yaganes S.A. que nunca se había reclamado a su deudor.

Y ahora se preguntan cuántos cargamentos salieron hacia Sinaloa en medio de este descalabro financiero en el que estaba la empresa. Un misterio que alguien deberá explicar. O investigar.

La empresa Yaganes S.A. se constituyó en 2012 con un capital inicial de apenas $ 12 mil. Según consta en los registros de la Inspección General de Justicia, sus accionistas eran la argentina Andrea Marcela Torres Espinoza y el norteamericano Charles Rexford Anastasia, un empresario propietario de una firma denominada Orion Seafood International, basada en Portsmouth, la misma ciudad norteamericana en donde los cargamentos hacían una extraña triangulación con Sinaloa.

Según los registros oficiales, Yaganes estaba domiciliada en la calle Suipacha 1111, piso 18, de la Ciudad de Buenos Aires. El lugar no era un edificio de empresas ni de anda que tuviera que ver con su actividad: en la sede del prestigioso e influyente estudio jurídico PAGBAM, que no significa otra cosa que las iniciales de sus socios,Pérez Alati, Grondona, Benites, Arntsen & Martínez de Hoz (h).

Grondona es Mariano, como su padre, el reconocido periodista que hizo las veces de partenaire de Bernardo Neustadt. Y Martínez de Hoz es José Alfredo, como su padre, el inefable ministro de Economía de la dictadura militar.

Pero, al parecer, el famoso estudio PAGBAM no sólo le daba una dirección legal a Yaganes sino que también participaba en su directorio: el presidente y director titular era Diego María Serrano Radonnet. Y el suplente, Federico Wilensky. Ambos figuran en la página web de PAGBAM como “socios” del estudio.

La empresa hizo negocios en la Patagonia: le alquiló una planta a Conarpesa en Caleta Paula (Santa Cruz) para procesar centollas, e hizo algo similar en Puerto Madryn. De ambos lugares se fueron debiendo quedarse.