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Los chats de Barbie Vélez y Federico Bal antes y después de la pelea

La Justicia realizó un informe con las charlas telefónicas y por mensajes de texto que el actor y la modelo mantuvieron durante su relación amorosa. Fede la acusa de destrozarle el departamento, y ella, de golpeador: “Me pegabas contra la pared”.

Ayer salieron a la luz los resultados de las pericias psicológicas de Barbie Vélez y Federico Bal. Y hoy se hacieron públicos algunas conversaciones que la expareja tuvo entre el 21 de febrero de 2015 y el 3 de mayo de 2016.  Son casi 30 páginas de desgrabaciones de chats y audios.


“Te amo con locura”, dice uno de los primeros mensajes del verano de 2015, cuando la pareja recién arrancaba. Los leyó Ángel de Britoen Los ángeles de la mañana (El Trece, a las 10.30). Pero el periodista eligió ir directo a los tiempos donde las discusiones, celos y acusaciones de violencia terminaron por dinamitar la relación.

En su última charla por chat, como pareja, el 2 de mayo de 2016 a las 23.57, el hijo de Carmen Barbieri y la hija de Nazarena Vélez, se decían esto:

Federico Bal: Me rompiste el teléfono, el reloj, la tele, prendiste fuego el piso.

Barbie Vélez: ¿Es en serio? Escuchame, que esté tu mamá o tu chica nueva. O quien quieras, pero devolveme mis cosas, necesito mis cosas.

Bal: No tengo chica nueva. No voy a meter a mi mamá. Ya está, me arruinaste la casa y lo sabés. Me daba miedo volver. Tiene que haber un límite. Fue una locura, Barbie. Un día iba a terminar muy mal. Y no me prendiste fuego la ropa de pedo. No querés que diga estas cosas porque sentís que las voy a mostrar. Me da vergüenza mostrar estas cosas. Nunca lo haría, nunca. No quiero tener más nada que ver con problemas. ¿Entendés? Nunca en la vida me vas a ver hablando mal de vos. Pero siento que terminó todo de la peor manera. No quiero más vivir lo que vivimos.

También hay chats de tres días antes del violento episodio en el departamento que compartían en la calle Roosevelt, en Belgrano, de la madrugada del 30 de abril.

Bal: Vi que no me estás grabando.

Vélez: Te fuiste, cagón.

Bal: ¿Por qué sabías a qué hora terminaba?

Vélez: Sos un cagón sin huevos.

Bal: Nunca reconocí nada. Te dije que nos matamos

Vélez: Para pegarme tenés huevos.

Bal: los dos nos tratábamos mal. Nunca te pegué, Bárbara.

Vélez: Que me agarrabas del cuello, nada más. Golpeador. sabés que me pegaste.

Bal: ¿Yo te pegué?

Vélez: Bancátela si sos tan vivo.

Bal: Vos sabés bien cómo fue todo.

Vélez: Tu mamá también te lo dijo: golpeador. Me ahorcaste contra la pared.

Bal: Me estaban haciendo quedar así. Mi mamá sabe cómo soy. Me diste vuelta la cara, me sacaste un cuchillo en la garganta.

Vélez: Poco hombre, pegarle a una mujer.

Bal: Jaja, tenés razón y vos me dejaste hacerlo, ¿no? Es re razonable.

Vélez: Quedás siempre como un golpeador, todos los que te conocen saben que sos agresivo. Violento.

Bal: Está bien.

Vélez: Enseguida te ponés nervioso. No hace falta mucho conocerte para saberlo. Me cagás la vida con un hijo y encima me pegás.

Bal: ¿Te pegaba?

Vélez: Todo el mundo lo sabe.

Bal: Bérbara, dejate de joder.

Vélez: Seguí trabajando tranquilo, Hiena Barrios, (Diego) Maradona, drogado y pegándome, y dejándome sola con un atraso. Vivís drogado.

Bal: Dejándote sola, no.

Vélez: Hasta tu mamá dice que tomabas cocaína.

Bal: Quise verte todos los días.

Vélez: Enterate por Twitter si tenés un hijo, aunque te chupa un huevo. Me dejaste sola y tirada con un atraso, a vos que solo te importa quedar bien en público.

Unos minutos después.

Vélez: Atendé, golpeador. Encima no atendés. Querés guerra, atendé cagón. Tené huevos una vez en tu vida.

Bal: Es terrible todo lo que me decís, no parás de agredirme una y otra vez.

Vélez: ¿De la nada te agredo? Porque ayer llorabas diciéndome que querías hacer las cosas bien. Te di la oportunidad.

Bal: Me duele muchísimo lo que decís.

Vélez: Te dije demostrame que querés hacer las cosas bien y una vez más volvés a fallarme. No sabés cuánto me duele confiar en vos.

Bal: No es volver a fallarte, te dije que no podía ir a cenar estando mal, no nos iba a hacer bien. Te dije que con la locura que estábamos manejando no se puede.

Vélez: Me quemaste la cabeza ayer haciéndote el arrepentido, que tenía razón. ¿No podés entender que me volvés loca? Que me fui de tu casa y vos me decías que me querías. ¿No entendés que podés volver loca a una persona? Que sos un inestable y que me hacés mal, que si uno dice algo lo sostiene. Con lo que nos amamos, lo felices que éramos, me da bronca. Te odio por momentos.

24 de abril de 2016. Una larga charla entre ambos, donde se expone los celos enfermizos en la pareja.

Bal: Fui a bailar un rato y dejé de contestar. No quería discutir más delante de todos, Barbie. Detesto estar discutiendo. No es así, de verdad no hago nada. Vos misma me dijiste que podía salir… Como si estuviese prohibido divertirme un rato después de laburar. Ahora salís con esta estupidez, otra vez. Te pedí que nunca me tires esa, te zarpás. Cuando no haga nada. No te contesté porque siempre es pelea. Vos saliste el sábado pasado y decidiste no contestar. Lo mismo, ahora, decidí yo.

Vélez: Me dejás de contestar. Te ponés online y no contestás. Sos un for…. No sé para qué mie… me hacés esto. ¿Divertirme un rato? Caradura, a las siete de la mañana me contestaste. No es así. ¿Qué parte no entendés? No me vas a volver más loca. Hay que contestar. ¿Te pensás que es mejor conectarte y no contestar? ¿Eso decidís vos, salir y no contestar? Bueno, yo decido esconderte la llave de tu auto. ¿Hablar de lo de Sebastián? ¿Dudar si decirlo o no? Todo eso decido. Porque sos una mala persona que me quiere volver loca. Dijiste que no ibas a hacer más eso de no contestarme. Aparte tu última conexión fue a las siete. ¿Con quién hablabas a esa hora? Te odio, te juro que no puedo creer lo mierda que me hacés.

Desgrabaciones y transcripciones, el 21 de abril de 2016.

Bal: Estoy mal, no estoy funcionando con nada, ya lo sé. Y menos cuando querés digitar mi vida. Eso me vuelve loco. No quiero confrontar más. Me fui de casa, me voy a lo de un amigo. Como hice ayer, no puedo más dormir ahí. No puedo discutir más por siete horas seguidas. Me fui justamente para no volvernos locos. De eso hablo. No puedo volver a casa con esos gritos. Te regalo la casa, rompela, prendela fuego.

Vélez: Andá a llorarle a tus amigos como en el verano. Es más adulto eso.

Bal: Estoy volviendo a casa para matarnos hasta las seis de la mañana.

Vélez: Con esa actitud de mie… no me interesa que vuelvas. Para eso nos vemos directamente en el micro. No quiero prohibirte. Si querés salir, está todo bien.

Bal: Ahora voy a jugar un poquito, gracias, Barbie.