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Lorenzetti quiere el control de las “pinchaduras” telefónicas

El control de las escuchas telefónicas para tareas de Inteligencia se volvió motivo de tironeos entre el Gobierno Nacional y la Corte Suprema. El presidente del máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti, expresó su postura de que las “pinchaduras”, como se conocen en la jerga a las intervenciones de comunicaciones, permanezcan bajo la órbita de la Justicia.

Esto sucede días después de que trascendiera que la Agencia Federal de Inteligencia (AFI, la exSIDE) pretende recuperar lo que fue alguna vez la Dirección de Observaciones Judiciales (OJOTA). Cristina Fernández había tranferido esa responsabilidad a la Procuración General. Pero en pos de restarle poder a la procuradora Alejandra Gils Carbó, Mauricio Macri envío esa dependencia a la Corte.

No obstante, desde el mismo Gobierno admitieron que “había una idea” sobre avanzar en devolver a los espías el control de las “pinchaduras”. Así lo había reconocido el presidente de la Cámara de Diputados, el macrista Emilio Monzó.

En este contexto, Lorenzetti salió a reclamar que las escuchas se queden donde están.

“Si a una institución la cambiamos cada año tampoco va a funcionar”, advirtió Lorenzetti, quien pidió dotar al área que realiza las escuchas de “más recursos y capacitación”.

Lorenzetti se pronunció de esa forma durante un nuevo encuentro del Consejo de Seguridad Interior, al tiempo que señaló que la oficina que realiza las escuchas -hoy a cargo de jueces federales- estaba “en crisis” cuando la recibió el Poder Judicial.

“Primero, quiero aclarar que la Corte no la pidió. Y segundo que no la tenemos, la hemos delegado”, advirtió Lorenzetti, al ser consultado sobre las escuchas.

Además, señaló: “Es un caso clásico de lo que pasa en la Argentina. No crean que acá tratamos a las instituciones con seriedad, sino con muy poca seriedad. Porque si es tan importante la oficina de escuchas judiciales, no hubiera pasado por 5 manos como pasó en los últimos años”.

“Nosotros la recibimos en marzo, con empleados que de golpe cesaron porque eran de la Procuración. Ahora están dos jueces federales a cargo, están trabajando coordinadamente, pero hace apenas tres meses. Y recién hace 15 días se pudo nombrar personal”, detalló.

Además, explicó: “La Corte en sí no puede ocuparse (de las escuchas), no es nuestro tema, pero sí lo hemos delegado a los jueces federales que están a cargo del tema”.

No obstante, el ministro admitió que la oficina “tiene que funcionar en todo el país”, pero remarcó “que “tiene que ser algo controlado”, tarea que -entiende- le corresponde al Congreso.

“No nos olvidemos que fue una oficina que entró en crisis y por eso terminó con la decisión del Presidente actual de pasarlo al ámbito del Poder Judicial”, agregó.

La posición sobre qué hacer con las escuchas no es uniforme en el Gobierno. Más allá de los anhelos de la AFI, que sostiene que no hay aparato de Inteligencia que no controle las escuchas, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dijo que su cartera no pretendía un retorno de las intervenciones a las oficinas de la calle 25 de Mayo.

No obstante, la funcionaria reclamó cambios en el sistema para evitar dilaciones en la investigación de los secuestros extorsivos.

Por su parte, Monzó dijo “hay varios proyectos en el Congreso, tanto en la Cámara de Diputados como de Senadores” sobre el manejo de las escuchas, sin embargo agregó que “no” cree “sea tratado dentro de la agenda legislativa dentro de los próximos dos o tres meses”.