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Lázaro Báez junta votos para Macri

Los millones en las manos de la familia Báez son hoy el principal motor del derrumbe K.

Tan eficiente a la hora de reunir los votos para la sanción de la ley buitre es la necesidad de fondos que tienen las provincias como el escándalo de corrupción que implica cada vez con más severidad al entorno kirchnerista. Los millones en las manos de la familia Báez son hoy el principal motor del derrumbe K.

Un senador que llegó recientemente al Palacio del Congreso con la boleta del Frente para la Victoria lo dice sin rodeos: “No nos vamos a quedar pegados”. El hombre representa a una provincia cuyo gobernador es de otro sello político, pero en esta, están juntos.

Hoy, entre “patria o buitres” escoge la opción que lo deje más lejos de Santa Cruz. Y está convencido (por el tono de las reuniones del bloque que preside Miguel Pichetto) que son muchos, sino la mayoría, los que optarán en el corto plazo por esa vía.

“Los que aspiramos a tener un futuro político vamos a buscar otro liderazgo”, dice el senador. Nada de Cristina Kirchner. El miedo que tiene este dirigente es quedar asociado a la trama de corrupción que se asoma desde la década ganada. Quieren un liderazgo cuyo destino esté alejado de Comodoro Py.

Entre los gobiernos provinciales que expresaron su posición frente al proyecto que ya fue aprobado por la Cámara de Diputados solo el de Santa Cruz se mostró en contra. La tierra de los Kirchner está paralizada y al borde del estallido. La provincia está sitiada por los trabajadores estatales y los constructores de la UOCRA.

Alicia Kirchner ya le pidió a Mauricio Macri que le rescinda todos los contratos que en la provincia tiene Lázaro Báez a cambio de que reactive los pagos para que la obra pública vuelve a impulsar el empleo provincial. Pero por ahora eso está lejos de ocurrir: hay una relación directa entre los videos de la familia Báez contando dólares en La Rosadita y la crisis provincial.

Mientras intenta determinar el origen de esos fajos, la Justicia investiga en paralelo el destino de los fondos que el gobierno nacional le giró en los últimos años a Santa Cruz a través de Austral Construcciones, la principal empresa contratista de los Báez.

Solo por los contratos con Vialidad Nacional el empresario amigo y socio de los Kirchner recibió unos 14 mil millones de pesos durante la década ganada. Con una particularidad: cobró por el 100% de los trabajos en muchas obras cuyo nivel de ejecución apenas llegó al 30%. ¿A dónde fueron a parar los millones que no se convirtieron en obras?

La crisis santacruceña es equivalente a los favores que recibió esa provincia a lo largo de la última década. Y hoy el gobierno central se juega la buena relación con el resto de los distritos al garantizar un reparto equitativo de los fondos. Es una mala noticia para Alicia Kirchner. Sus colegas la obligan a convivir con la crisis. Como ocurría en la Era K, el resto de los gobernadores ya se plegó al discurso oficial: contra el déficit, endeudamiento. Santa Cruz paga el precio de sostener la bandera “patria o buitres”.

Lázaro Báez contribuye tanto como Juan Manuel Urtubey al despedazamiento del kirchnerismo. En Diputados el quiebre es cada vez más evidente. En el bloque del FPV está sentado el máximo responsable de la autorización de los pagos a Báez: el ex ministro Julio De Vido.

De Vido está a punto de convertirse en la próxima mancha venenosa. El próximo 30 de marzo, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de la Ciudad de Buenos Aires de e conocer los fundamentos de la sentencia por la tragedia ferroviaria de Once, comenzará la investigación sobre la responsabilidad penal que pudo haber tenido el funcionario en el incidente que provocó 52 muertes.

Cuando Mauricio Macri cuestionó en los últimos días el personalismo de Sergio Massa, el hombre que se había vuelto clave a la hora de reunir los avales parlamentarios para avanzar con sus propuestas de gobierno, sabía que comenzaba a contar con un nuevo aliado que sería clave para el debate parlamentario. La justicia y la corrupción K ayudaron a romper la “massadependencia”.

El senador del FPV anticipa que votará a favor del acuerdo que propone el Gobierno y resume: “Con tal de no caer, hasta el más alcahuete de los K va a terminar votando con Macri”.

Por Damián Glanz -TN