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Las políticas de Martín Guzmán y el “Teorema de Bilardo”

El ministro de Economía como Joseph Stiglitz y Paul Krugman es denunciante de las recetas del FMI y las consecuencias de la extrema austeridad. Ya dijo que no se puede seguir con el ajuste fiscal, habrá que reducir los egresos reestructurando deuda y bajar el gasto por el lado de los intereses y las amortizaciones de capital.

El tratamiento del dólar turista expresa: Si aspiras a veranear en Punta del Este o ir de compras a Miami, conviene usar los dólares que economizaste antes que el gobierno anterior arriara su principal bandera, a un máximo de 200 mensuales. Si abonas con dólares del BCRA te va a costar $82 por unidad. Calma, hace cuatro meses atrás los obtuviste a solo $43/$45, aproximadamente a la mitad.

Esto es lo que sucede, en la Argentina post Cambiemos los dólares son escasos. Para pasear hay que “desahorrarlos” (termino del parvo lenguaje economista). El Impuesto a la adquisición de divisas para atesoramiento, gastos en turismo y compras en el exterior en moneda extranjera es de 30%.

Se requieren dólares y pesos para pagar una deuda inmensa. También para la recuperación de la actividad. Desde abril de 2018 hasta hoy-19 meses-, el PBI cayó 8%. Si tomáramos desde 2017, cayó 11%, más que en la post crisis de 2001-en 2002 (con default integral, devaluación de 300% y pesificación asimétrica). El salario perdió la cuarta parte de su poder adquisitivo en cuatro años, incluyendo los sindicatos más fuertes del mundo. Como si hubiéramos tenido una guerra pero sin enemigo extranjero.

En la apertura del mercado de deuda, se adjudicó Letras del Tesoro (Letes) en pesos por $ 18.846 millones, alrededor de u$s 315 millones a 182 días de plazo, a una tasa menor a 45%, 18% menos de lo que recibieron del BCRA las LELIQ. Unos $1.800 millones de ahorro en 180 días -$3.600 anuales-, para la primera operación “ahorremos”.

PERFIL DEL MINISTRO DE ECONOMÍA

Martin Guzmán tiene 37 años. Hay jugadores de futbol profesionales de su edad. Es un bochito. Tiene un excelente diagnóstico. Reconozco que se me hizo un paternal nudo en la garganta por él, me llené de ansiedad al conocer la noticia. Tengo un hijo de su edad.

Para los calumniadores tradicionales será difícil maltratarlo porque estudió en Estados Unidos. Se doctoró en 2013 y hasta 2016 realizó su investigación postdoctoral (investigación académico-científica llevada a cabo luego del doctorado). El doctorado es el máximo grado académico. En el equipo de Macri había un solo doctor. En la Universidad de Columbia y bajo la dirección del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, es investigador asociado. Pero tiene un “plus” insuperable entre los economistas de su generación. Emplea el “Teorema de Bilardo”, el DT más exitoso:

  • 1) en sus comienzos consultaba con Zubeldia y,
  • 2) estudiaba como pensaban y actuaban “los otros” equipos y jugadores, sin despreciar ni desautorizar, eso lo hizo grande.

Es que en economía se trata de ganar, no tanto de “tirar sombreros para la tribuna”. Un académico futbolero:

  • 1) no teme contaminarse por escuchar otras ideas.
  • 2) se goza cuando llega un compañero que juega bien.

El verdadero riesgo profesional es el aislamiento. Los vuelos de cabotaje son cortos, hay que volar más lejos. Les comparto a mis alumnos de las maestrías que es imprescindible jugar de visitante. La experiencia es dura pero nos familiariza.

HACIENDO LO MISMO CON IDÉNTICOS RESULTADOS

Vuelve la excusa de presunta incompletitud (así han preservado la ideología y el curro, siempre). José Alfredo Martínez de Hoz no se ajustaba, Roberto Alemann no consistía, Domingo Cavallo era heterodoxo, Federico Sturzenegger mala praxis. Ninguno era neoliberal, ni monetarista. Nadie dice que sean liberales, es obvio que no lo son. Según ellos -los menos aprensivos- son ideológicamente de “centro derecha”. El problema es que la línea que divide la vía ideológica (derecha-izquierda) es el que fragmenta el angostillo carril de la bicisenda. Para algunos críticos “pour la gallerie” que análogamente votaron a Macri, a su derecha está la pared. Todo por preservar los harapos de un estandarte cada vez más deshilachado después de Chile.

DERECHA Y NEGOCIOS

Está muy claro que Macri prefirió hacer negocios, pero muchos lo votaron y apoyaron porque los representaba ideológicamente. También apuntalaron a Martínez de Hoz, Alemann, Ricardo López Murphy y Cavallo. Ahora llegaron estos afiliados con controvertibles blasones empresarios. Transitaron un capitalismo de country con laderos y mucho correveidile aprovechando LEBACS y LELIQS. Incluyendo industriales. Obtuvieron lo que hicieron, los resultados eran esperables y consistentes.

Retomando el futbol. Si le pegas fuerte y muy abajo, la vas a sacar de la cancha por encima de la tercera bandeja como Carmelo Simeone y Oscar Pianetti. El PBI per cápita de los argentinos termina 2019, 10% debajo de 2015, con más de 300% de inflación (según Sturzenegger). Como publicó la UCA: 40.8% de pobreza, hasta ese momento.

VISION DE GUZMAN

Como casi todos los doctores, incluyendo Sturzenegger (presidente del BCRA), otros en voz baja, ha sido crítico de la gestión del gobierno de Macri. Martín Guzmány Matías Kulfas están encargados de liderar la recuperación económica, dejando atrás la orientación pro mercados del gobierno anterior, y su nuevo fracaso ideológico.

El ministro Guzmán como Stiglitz, Paul Krugman y otros, es denunciante de las recetas del FMI y las consecuencias de la extrema austeridad. Esta semana con Alberto Fernandez estuvo enfocado en el embarazo coyuntural y, al mismo tiempo arrancó con el problema de fondo que condiciona todo. La deuda pública.

Ya salió la ley. Para evitar confusiones, advirtió que aplicará una política económica de estricta disciplina fiscal. Como es obvio, cree que la recesión actual se debe a la impotencia de la demanda agregada. El problema es que no tiene mucho margen para aplicar estímulos. Para hacer algo deberá emplear una política fiscal y monetaria expansiva pero controlada, sin excesos.

Recuerde que 2019 concluye con una inflación de alrededor de 55% anual (el doble que el gobierno anterior). Es necesario ser muy creativo y disciplinado al mismo tiempo. Nada saldría bien empleando más políticas contractivas del gasto en un contexto recesivo. Ya se hizo en 2018-2019 con consecuencias aciagas. Se podrá disminuir el déficit primario por el lado de los ingresos, la recuperación de la economía hace que se recaude más. Además, marchamos a colectar unos u$s7.000 millones de entrada con tres cuatro medidas. Actualizando y subiendo algo los derechos de exportación, gastos en el exterior, bienes personales y congelamiento del mínimo no imponible de las contribuciones patronales y del cronograma de rebajas.

Corresponde ponerle plata en el bolsillo a los que gastan. Si se le bajan los impuestos a los que más pueden, compran y sacan dólares fuera del sistema financiero. Ahorro que luego tenemos que pedir prestado. En cambio si el dinero lo reciben los que no llegan a fin de mes, lo van a gastar inmediatamente. El efecto multiplicador del gasto de los sectores de menores ingresos es mayor que el efecto negativo del menor gasto que realizan los sectores de mayores ingresos. Con un tejido industrial donde la capacidad instalada ociosa es alta, hay chances de crecer. Con un poco más de crédito por la rebaja de la tasas LELIQ se puede transportar alivio a las empresas, luego del derrumbe crediticio que produjeron las LEBACS primero y, las LELIQ más tarde. Habrá una emisión de dinero controlada para financiar al fisco, para comprar dólares recomponiendo reservas y para ir desarmando el stock de LELIQ, liberando capacidad prestable. Recuerde lo que hizo Néstor Kirchner y mucho no le va a errar.

Guzmán dijo claramente que no se puede seguir con el ajuste fiscal. Habrá que reducir los egresos reestructurando deuda. Esto es, bajar el gasto por el lado de los intereses y las amortizaciones de capital. La reestructuración puede volver a convertirse en la más exitosa del mundo, superando 2005. Si hay acuerdo, el riesgo país se desploma. Para esto, el plazo de postergación debe ser de tal dimensión que comprima las erogaciones de los próximos cuatro años al mínimo posible.

-¿Hay probabilidades de default?

-No. Porque ya estamos en default. No hay que tenerle tanto miedo al default, Macri reperfiló en forma compulsiva y hubo vida después de hacerlo. EE.UU. defaulteó una vez menos que Argentina. Con Alemania empatamos, Francia y Chile lo han hecho más veces y, Brasil o España (sobretodo) nos gana por goleada.

RESUMIENDO

Habrá política anti cíclica controlada. El gasto primario no tendrá ajuste adicional. Sobrevendrá una emisión de dinero pero vigilada. Acaecerá un plan integral que empalme con la reestructuración de la deuda procurando apuntalar la confianza.

-¿Qué confianza?

-¿Quienes reclaman estabilidad de precios y “país normal”, con inflación de un dígito en una semana, en cinco días hábiles?

– Quienes esperaron un “Plan de Macri” cuatro años sin enterarse jamás en que consistía.

Luciría educado mostrar la misma paciencia que le tuvieron a la administración anterior y, tal vez obtengan mejores resultados.

Por Pablo Tigani

* Profesor de Maestrías, Conferencista y consultor internacional. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, Presidente de HACER www.hacer.com.ar , autor de 6 libros, con: “2001, FMI, Tecnocracia y Crisis”.