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Las hipótesis del caso García Belsunce: del complot familiar al Cartel de Juárez

A 14 años, el móvil del crimen sigue siendo un misterio, y en torno a él se conjugaron infinidad de hipótesis. Estas son las principales

Catorce años de misterio convierten el crimen de María Marta García Belsunce en uno de los hechos policiales más emblemáticos en la Argentina de los últimos tiempos. Rodeado desde el minuto cero por un halo de misterio y preguntas que todavía no encuentran respuesta, las hipótesis son muchas y giran todas en torno a una certeza: alguien la quería muerta.

El domingo 27 de octubre de 2002 María Marta García Belsunce tenía 50 años y fue encontrada sin vida en la bañadera de su casa del Country Club El Carmel, de Pilar. Estaba vestida y con medio cuerpo dentro del agua. El que la encontró fue su marido, Carlos Carrascosa, quien acaba de ser absuelto por la Justicia.

En un principio las versiones de los primeros testigos que transitaron la escena del crimen fueron que se había tartado de un accidente doméstico. Que se había resbalado, que se había golpeado, que era una tragedia. Sin embargo, a pesar de que se intentó alejar a la policía, se realizó un improvisado velorio en la misma casa en que había sido encontrada muerta, y al día siguiente fue enterrada; no se pudo ocultar el crimen.

El día clave, el que hizo de una muerte doméstica un caso policial, fue el 2 de diciembre del 2011, cuando tras tomarle declaración a Juan Gauvry Gordon y Santiago Biasi, los médicos que examinaron el cadáver el día del accidente, el fiscal Diego Molina Pico ordenó exhumar el cuerpo.

La autopsia reveló que la socióloga de 50 años había sido asesinada de 5 balazos en la cabeza con un arma calibre .32 y que un sexto proyectil había rebotado en el cráneo. Más tarde se supo que un casquillo había sido descartado en el inodoro y que la escena del crimen había sido limpiada con lavandina. El móvil fue un misterio, y en torno a él se tejieron infinidad de hipótesis.

Un nuevo informe, los mismos nombres

Entre las últimas novedades que había del caso, el año pasado se dio a conocer un informe criminalístico que indicaba que el asesino había sido un hombre que conocía a María Marta y también el country en el que fue asesinada.

El documento daba los mismos dos sospechosos a los que -al menos hasta este martes en que Carrascosa fue absuelto- iban todas las miradas: Carlos Carrascosa, por encargo, y su vecino Nicolás Pachelo, en un brote psicótico.

El informe fue encargado por los fiscales de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 de Pilar, Leonardo Loiterstein y Daniel Márquez, a dos expertas en criminología y análisis del comportamiento de la Delegación Mar del Plata de la Policía Científica.

Conexiones con el Cartel de Juárez

La teoría de que María Marta fue asesinada para ocultar operaciones de lavado de dinero que realizaban Carrascosa y sus familiares con la poderosa organización de narcotráfico mexicana del Cartel de Juárez, fue una de las pistas seguidas por el fiscal Diego Molina Pico.

El fiscal descubrió que la pareja había girado dinero a un banco de la ciudad de Nueva York, mientras estaba en vigencia el corralito financiero en Argentina. Lo habían hecho a través de bancos intermediarios y de personas que figuraban en otras causas judiciales, en las que se investiga el blanqueo de capitales del Cartel de Juárez en el país.

En un escrito de casi 250 carillas Molina Pico detalla los roles de familiares y amigos en lo que él considera un crimen mafioso para mantener en secreto estas operaciones.

Infidelidades y la supuesta homosexualidad de María Marta

Existieron entre las primeras versiones hipótesis que hablaron de una venganza por parte de Carrascosa ante el descubrimiento de una tercera persona en la vida sentimental de María Marta, e inclusive de una supuesta homosexualidad de la víctima.

Sin embargo en el expediente no hay testigos que declaren que hubiera existido mala relación entre ella y su marido, por lo que todas las versiones que hablaban sobre homosexualidad o infidelidades fueron descartadas rápidamente por el fiscal.

El complot familiar

Molina Pico estuvo convencido de que el círculo íntimo de María Marta había borrado pruebas. Fue una de las principales líneas de investigación, que apuntaba a nueve familiares y amigos que habían colaborado para esconder lo que había ocurrido ese 27 de octubre del 2002 en El Carmel.

Y fue por eso que llegó a pedir la detención de los hermanos, Horacio García Belsunce (h.) y Juan Carlos Hurtig; su medio hermana, Irene Hurtig; el marido de la señora, Carlos Carrascosa; su cuñado Guillermo Bártoli; el marido de la madre de la asesinada, Constantino Hurtig, y de dos amigos y vecinos de la familia en el country, Nora Burgues de Taylor y Sergio Binello. Además de la masajista de la víctima, Beatriz Michelini. Para el fiscal, ellos habían borrado las pruebas.