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Lacalle Pou redujo los requisitos para la residencia fiscal en el Uruguay

El decreto baja de 183 a 60 días el tiempo de permanencia requerido y de USD 1,8 millones a USD 380 mil el monto de inversiones inmobiliarias para ser residente uruguayo.

El Gobierno de Uruguay anunció la flexibilización de los requisitos para que los extranjeros obtengan la residencia fiscal en el país vecino.

Según informó el portal El País de Uruguay, la legislación actual indica que hasta ahora podían hacerlo quienes tengan un patrimonio en el país de aproximadamente US$ 1,7 millones. Ahora, a través de un decreto oficial, ese valor se bajará a unos US$ 380.000. ​

Como condición para este beneficio, agrega el medio, se establece que la persona debe registrar una presencia física en el país durante el año civil de al menos 60 días.

“También habrá una reducción de los requisitos para aquellos extranjeros que posean empresas en Uruguay y generen a partir de julio de 2020 al menos 15 puestos de trabajo directos en relación de dependencia“, indicaron.

En la actualidad pueden acceder a la residencia fiscal los ciudadanos de otros países con empresas con un valor superior a US$ 5,3 millones. A través de este nuevo, se baja ese requisito a US$ 1,6 millones.

Asimismo, a través de un proyecto de ley que enviará al Parlamento, el Gobierno buscará a ampliar la llamada “vacación fiscal” que rige para los ciudadanos extranjeros que llegan al país.

¿Qué significa esto? “Hoy día por cinco años están exonerados del pago de Impuesto a la Renta por los rendimientos mobiliarios —intereses por depósitos bancarios, dividendos de acciones, bonos, obligaciones o títulos de renta fija, entre otros— y se ampliará el beneficio a diez años“, precisa el artículo.

El medio uruguayo cita a la abogada argentina Patricia López Aufranc, quien recomendó a los ciudadanos argentinos interesados que primero deben “obtener la residencia en el país de acogida, luego cumplir las condiciones y pedir la baja fiscal en el país de salida”. 

Concluyó: “Lo que no debe hacer es quedarse a mitad de camino, porque podría configurar la figura de doble residente y pagar en los dos lados”.