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La perforación de los pozos petroleros cayó un 90% en Chubut

La crisis petrolera muestra en la región toda su fase más negativa desde que se inició la caída de precios, en agosto de 2014. Así se desprende del detalle estadístico de la Secretaría de Energía de la Nación que fue evaluado para este informe de ADNSur, que refleja que la perforación de pozos de explotación en el primer semestre de 2016, en la provincia de Chubut, fue la más baja desde 2009, con sólo 6 pozos iniciados en ese período, lo que significa una abrupta caída en relación a los años precedentes: entre enero y marzo de 2015 hubo 55 perforaciones, mientras que en igual período de 2014 totalizaron 57. Es decir, una reducción de casi el 90% en el ritmo de esta actividad.

Esta abrupta caída se vincula con el período “vacacional” iniciado en diciembre por las principales operadoras, lo que permite dimensionar con mayor claridad el alcance de la baja en lo que hace a concreción de pozos (cuyos equipos son los que más personal movilizan y demandan más cantidad de servicios). Asimismo, en caso de no intensificarse el ritmo de perforaciones durante el resto del año, se empieza a vislumbrar el impacto en la producción –y en consecuencia, sobre los ingresos por regalías petroleras- que el ciclo negativo podría acarrear para las finanzas provinciales.

La reducción de pozos contrasta fuertemente incluso con el año 2009, cuando se produjo la última crisis internacional del precio del crudo (en diciembre de 2008 había tocado el piso de 32 dólares y luego inició una lenta recuperación), ya que en aquel primer trimestre se concretaron 39 pozos, siendo el registro más bajo hasta este escuálido 2016. El primer trimestre de 2010 fue el más intenso, con 63 pozos perforados en ese período, bajando luego a 44 en 2011; 46 en 2012 y 41 en 2013.

Habiendo empezado a transitar el cuarto mes del año, todavía no se ha normalizado la totalidad de equipos que debería volver a la actividad, en tanto el sindicato reclamó en las últimas horas que para mediados de abril deberían estar operando los 35 equipos (entre perforación y work over) que aún están paralizados.

La terminación de pozos es otro de los ítems para observar la disminución en el ritmo de actividad. Con datos disponibles sólo para el primer bimestre de este año, se observa que entre enero y febrero se terminaron 12 pozos de explotación, contra 44 y 46 pozos terminados, respectivamente, en los primeros bimestres de 2015 y 2014.

Siguiendo la evolución de la serie, se observa que en 2009 se terminaron en la provincia 28 y 21 perforaciones (enero y febrero, respectivamente, lo que suma 49); en el primer bimestre de 2010, hubo 65 pozos terminados; en 2011, se sumaron 75 unidades; en 2012, se hicieron 37; y en 2013, se sumaron 38.

Otra mala noticia para la actividad es la escasez de pozos exploratorios. En 2014 se terminaron 14 pozos en busca de nuevas reservas, mientras que en 2013 fueron 13, siendo éstos los años de mayor actividad exploratoria del período 2009- 2016.

Fuente: ADN Sur