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La investigación por la fuga salpica a un intendente del PJ

La camioneta secuestrada al hermano de uno de los prófugos tiene documentación a nombre de allegados a la familia Mussi, de Berazategui. Viejos vínculos y negocios sospechosos. Por Nicolás Wiñazki

Tres letras y tres números, una patente, una camioneta Toyota negra, vinculan a los fugados del “caso efedrina” con una de las familias más poderosas del peronismo bonaerense, los Mussi, un clan que controla la política de la localidad de Berazategui desde 1987.

El domingo pasado, la policía bonaerense allanó la casa de Franco Schillaci, hermano de Víctor, uno de los prófugos de la causa, y encontró estacionada allí a una 4×4 Toyota Hilux identificada con la chapa EXU 826. Clarín confirmó mediante documentos y fuentes oficiales que ese vehículo está registrado desde el 2008 a nombre de la novia de Franco Schilacci, Romina Tori, pero que desde el 17 de diciembre se emitieron tarjetas azules para que también la pudieran manejar el socio de una empresa de Juan Pablo Mussi, funcionario de Berazategui en el área de salud, municipio que gestionado por su hermano Patricio. Ese distrito, con sobresaltos esporádicos, tuvo como jefe comunal desde 1987 al padre de ambos, Juan José Mussi.

El descubrimiento sorprendió a los líderes de la investigación que busca encontrar a los hermanos Martín y Cristian Lanatta, y también a Víctor Schillaci. El operativo para dar con ellos, que en parte se mantiene en secreto para poder intentar ser efectivo, es liderado por el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Cristian Ritondo; y por el jefe de la Policía Bonaerense, Pablo Bressi.

La gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, conocía el vínculo entre los Mussi y los Schillaci, que no sólo se entrelaza por el uso que podía hacer la empresa de uno de los miembros de la familia del jefe comunal con el hermano menor del fugado de la cárcel de General Alvear. Fuentes de la municipalidad de Berazategui contaron a Clarín que ambas familias se conocen hace muchos años, del “barrio”, pero también porque hay parientes de ambos lados que realizaron negocios legales con el municipio.

A pesar de que el “caso efedrina” se masificó hace muchos años en la opinión pública, los Mussi habían ocultado hasta ahora que conocían a los Schillaci.

Juan Pablo Mussi, hermano del intendente Patricio, hijo del ex intendente Juan José, es director de un centro odontológico municipal. Al mismo tiempo, es dueño de buena parte de las acciones de la sociedad John Island SRL, cuyo objeto social es la “compra, venta, acopio, importación y exportación” de productos derivados de los porcinos. Su socio en este emprendimiento es Héctor Alejandro Islas, quien según los registros públicos fue, al menos hasta noviembre del año pasado, funcionario de la municipalidad Berazategui. Y es aun una de las personas autorizadas a manejar la Toyota Hilux que la policía bonaerense encontró en casa de Franco Schilacci.

La Hilux secuestrada al hermano de uno de los prófugos.

Ese vehículo, según la tesis de los agentes, podría ser el mismo que se usó en la fuga de los tres condenados a perpetua por el caso efedrina que lograron salir de la cárcel de General Alvear, ya que el trío fue filmado por una cámara estatal de ese pueblo subiéndose a un vehículo similar. Cuando Franco Schillaci fue allanado el domingo en su casa de Berazategui, intentó resistirse y quedó detenido.

La camioneta que puede ser manejada desde el 17 de diciembre por allegados a los Mussi ya estuvo involucrada en la trama del tráfico de la efedrina. Según un informe de Gendarmería de 2010, en ese vehículo cruzó la frontera hacia Paraguay el protagonista más conocido del caso, Martín Lanatta, junto al hermano de su compañero de escape de prisión y dueño de la Hilux, Franco Schillaci. Durante esa travesía los acompañó otro auto, un Chevrolet, propiedad de la entonces Secretaría de Inteligencia, contó en su momento Clarín y volvió a actualizar sobre el tema Infobae.

Los Mussi y el acusado por Lanatta, tanto en la Justicia como en televisión de ser el ex líder de una red de contrabando ilegal de efedrina, Aníbal Fernández, son amigos hace décadas. Militaron junto a Eduardo Duhalde. Fueron intendentes de localidades vecinas, Berazategui y Quilmes. E incluso Mussi padre fue secretario de Medio Ambiente de los Kirchner cuando Fernández era Jefe de Gabinete. Los unía, entre otros, un interés particular: la trama de empresas que deberían haber limpiado el Riachuelo.

La empresa del socio de Juan Pablo Mussi que puede manejar la Hilux en la que alguna vez escapó Lanatta a Paraguay, hoy de vuelta bajo custodia policial, tiene registrada como sede a una oficina en Quilmes. Es en el Colegio de Abogados de esa localidad, también, donde está matriculado el actual intendente de Berazategui, Mussi Juan Patricio.

En el caso efedrina, los vínculos humanos de los protagonistas, de los denunciados tardíos, de los prófugos, sus familias, sus empresas, e incluso las muertes del triple asesinato de General Rodríguez, se entralazan en el mismo punto del conurbano: Quilmes.