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La importancia de enfocarse en el momento presente Por Claudio María Domínguez

Atreverse a vivir en el aquí y ahora, es animarse a dejar los lamentos por lo vivido en el pasado, soltar las añoranzas y las preocupaciones futuras. Es en el momento presente en donde comienza la libertad, la verdadera libertad interna.

Existe un lugar llamado inferno, y ese lugar reside en tu mente. Está en tu propia cabeza. Cuando tomás la decisión interna de accionar desde el aquí y ahora, entonces con una mente así alcanzás a percibir el cielo en la tierra.

Podemos acceder con tanta facilidad a una paz interna, con solo desearlo a cada momento. Sin embargo, nos empeñamos en desperdiciar demasiada energía enfocándonos en los dramas del pasado o temiendo al futuro.

No nos gustan los cambios, nos aferramos con tanta fuerza a lo que pasó, porque no queremos atrevernos a zambullirnos en nuevas y desconocidas aguas. Cuanto más nos aferramos, más sufrimos, porque la vida está en continuo cambio.

Todo cambia, todo pasa, todo fluye. Cuánto más tratamos de mantener relaciones inútiles, trabajos que nos desagradan, amistades que nos tiran para abajo, más dejamos de brillar. No podemos permanecer siempre iguales, ni mantener las cosas como siempre fueron, porque todo lo que existe es creado, transformado y mantenido por un cierto tiempo y luego transformado.

No debemos flagelarnos, y castigarnos por lo que ya pasó. Todo lo contrario. Una vez que conocemos con certeza y convicción el mecanismo de nuestros hábitos, todo se convierte en un ejercicio, una práctica, que puede ser muy divertida. Cuando notes que la mente tomó durante un rato el mando, con mucho amor, humor y comprensión compasiva, traela a su lugar, y retomá la dirección de tu vida.

Al atrevernos a vivir con la mentalidad del ahora, nos ayudamos a hacernos conscientes del constante flujo de nuestros pensamientos.
Notemos cómo el incesante diálogo interno ocupa siempre nuestra atención y nos separa de la única experiencia real que es vivir plenamente siendo quienes somos a cada momento.

Nuestra esencia es invisible pero la podemos sentir, esto significa que ahora mismo podés acceder a tu identidad más profunda, a tu verdadera naturaleza y actuar desde esa consciencia. Pero tené en cuanta que si tu mente vive en el torbellino agitado entre el pasado y el futuro, esa percepción va a ser limitada, es preciso que la mente esté en silencio. Eso lo lográs cuando estás presente, cuando tu atención está plena e intensamente en el ahora, podés sentir tu ser y recuperar la conciencia verdadera para residir en ese estado natural.