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La doble jugada de León Arslanián: Defender a Cristina por U$S 5 millones y su alianza con los nuevos “grupos de tareas”

Hacer lobby en Tribunales para que Cristina no tenga que rendir cuenta de los despojos que hizo su gobierno -y ella misma en la causa Hotesur-, le costaría a la ex Presidente la suma de cinco millones de dólares si acepta la propuesta de León Arslanián. Hacer lobby no sólo es una práctica prohibida en la Argentina. Significa lisa y llanamente repartir dinero para que los jueces cajoneen los expedientes o, en el mejor de los casos, la absuelvan o hagan tiempo haciendo lugar a los que embarran la cancha.

La señorita Elisa Carrió rezonga contra un Daniel Angelici que es un novato en eso de lobbiar en la Justicia, pero se le pasa por alto -quizás por desconocimiento- la maniobra del ex Ministro de Seguridad en sus prolegómenos.

Pero de pronto un rumor que suena fuerte en el ámbito policial bonaerense es que también Arslanián es una de las cabezas conspirativas para desplazar en abril próximo al actual Ministro Cristian Ritondo.

Los robos en las viviendas de intendentes bonaerenses no son una casualidad; es un plan concebido por colocar la cabeza de Ritondo en la guillotina.

Hay nuevos “grupos de tareas” para concebir la inseguridad. Se nombra específicamente al ex jefe Jorge “Ruso” Matzkin como un activo reclutador de policías dados de baja en esta nueva administración que asumió en diciembre.

Su centro de operaciones sería Castelar Norte, donde mantiene reuniones discretas con los viejos policías acostumbrados a pactar con lo peor de la delincuencia bonaerense.

No sólo actúan en Provincia; el ataque contra la sede de un local de “Nuevo Encuentro” hace pensar que también andan por territorio porteño, quizás porque su propósito es también la cabeza de Patricia Bullrich.

La legisladora del Frente Renovador Fernanda Gil Lozano lo dijo hace días en una reunión con su gente: “¿A quién se le ocurre atentar contra Martín Sabbatella, si es más inofensivo que el agua mineral?”

Y reflexionó que, si no fue un autoatentado para querer posicionarse como la cabeza del FPV después de Cristina, el ataque lo organizaron para crear inestabilidad institucional.

Algo es cierto. En los contados locales de Nuevo Encuentro no hay actividad alguna; permanecen cerrados -al menos en CABA- todo el tiempo, salvo algunas actividades con centros de jubilados.

Son locales pequeños, algo más grandes que un maxikiosco y nunca se ven militantes, porque la gente del echado directo de AFSCA no tiene mucho que hacer ni qué decir a su gente.

Sabbatella quiere victimizarse para ascender en una escala de dirigentes donde no tiene cabida. Los legisladores peronistas lo ignoran, o mejor dicho, se ríen de sus convocatorias a las plazas que son una payasada a lo pavote.

Pero los grupos de tareas que roban en lugares claves -domicilios de intendentes y/o funcionarios- con su propósito de desestabilizar a Ritondo sí tienen un objetivo.

¡Oh casualidad! El mismo Arslanián que pretende defender a Cristina además opera para poner a un hombre suyo en el manejo de la seguridad bonaerense.

O sea, defiende la corrupción kirchnerista y, por otro lado, juega a ponerle gente al gobierno de Macri.

Si le dieran cabida, la inseguridad en territorio bonaerense se potenciaría hasta un grado intolerable. Fue Arslanián -por consejo de Matzkin- quien expulsó de la “maldita policía” a oficiales de alto grado de conocimiento y trayectoria intachable y dejó en la fuerza a elementos vinculados a la delincuencia y el narcotráfico.

Arslanián-Matzkin… la dupla perfecta para hacer de la provincia un infierno de inseguridad peor del que vivimos ahora.

¿Pagará Cristina esos millones de dólares para evitar su procesamiento y una eventual encarcelación? ¿Dejará Macri caer a Ritondo para que ese ministerio lo mande desde afuera León Arslanián?

Jorge D. Boimvaser para Informador Público – @boimvaser