Image default

La canasta básica subió 45,4% en 10 meses y se necesitan $24.241 para no ser pobre

Se disparó 7,5% en octubre. Para no caer en la indigencia una familia necesitó ingresos equivalentes al menos a 9.735 pesos.

A contramano del discurso de Mauricio Macri acerca de que el Gobierno está protegiendo de la crisis a los sectores vulnerables, el propio INDEC informó que en octubre hubo una fuerte escalada y que, en los últimos 12 meses, el costo familiar para no ser pobre e indigente aumentó más del 50%.

El organismo estadístico precisó que, durante octubre, se registraron aumentos en las líneas de pobreza y de indigencia de 7,5%, es decir tanto para la Canasta Básica Total (CBT) como para Canasta Básica Alimentaria (CBA), respectivamente. De esta forma, las subas son dos puntos superiores al incremento inflacionario de 5,4% medido en el mismo mes.

La CBT es la referencia de la línea de pobreza, ya que toma en cuenta la suma de comidas y bebidas y los tarifazos a los servicios públicos y privados considerados esenciales. Ésta se ubicó en $7.845,04, por lo cual una familia tipo de cuatro integrantes necesita por lo menos $24.241 para no ser pobre.

La CBA, por su parte, es la herramienta utilizada como los requerimientos kilocalóricos y proteicos mínimos para que un adulto no sea considerado indigente. En este caso, escaló hasta los $3.150,62 para un individuo mientras que el ingreso familiar mínimo se fue a los $9.735,42 para evitar entrar en situación de indigencia.

En los 10 meses que van del año, la canasta básica para que una familia no sea pobre subió un 45,4%, mientras que aumentó un 46,5% en el caso de la posibilidad de evitar la indigencia. Esto se debe al mayor peso de alimentos y servicios públicos sobre los más pobres dentro del espectro, ya que los mismos dedican una mayor proporción de los gastos en alimentos y servicios públicos.

La comparación interanual es escandalosa, pensando en lo muy inferiores que fueron los incrementos salariales por paritarias. La canasta de pobreza se encareció un 54,6% mientras que el dinero necesario para evitar ser indigente en octubre subió un 51,5% respecto del mismo mes del año pasado.

Estos datos publicados por el ente estadístico del propio Gobierno exponen que, al contrario del relato oficialista, la aceleración de la inflación afecta más a los sectores más vulnerables, mientras que la esperanza de los últimos meses del macrismo es que esta problemática se recorte parcialmente por la combinación de menores números de inflación junto con una suba en salarios por las cláusulas de revisión y los selectivos bonos de fin de año.